El Diario del centro del país

¿Qué pasó?

El pasado domingo, una vecina de Villa Nueva subió a su cuenta de Facebook un pedido de ayuda para encontrar a la dueña o dueño de un caniche que parió a varios perritos en la zona céntrica de la ciudad.

Con la imagen que acompaña este texto, la historia fue tan fuerte que movilizó no solo a proteccionistas, sino también a muchas más mujeres que salieron a colaborar.

Vanesa, quien vio a los perritos, publicó en su muro que los perritos se encontraban en la calle Alem, entre Lima y Córdoba, “al lado de una carnicería en una obra que parece abandonada”.

“Me pude acercar, pero hay veces que no se puede ya que ahí duerme un hombre y no deja que nadie se acerque”, expresó la joven.

“También encontré un adoptante para un cachorrito y este hombre no los quiere dar. Si alguien me puede ayudar de alguna forma se los agradezco”, escribió la joven.

Inmediatamente, todas se pusieron en acción, buscando la forma darle un destino a los cachorritos y a la mamá.

Vanesa fue informando al instante, mientras recibía felicitaciones por el gesto. Al mismo tiempo fueron apareciendo adoptantes y gente que quería interceder para hacer que todo tenga un final feliz.

Sin embargo, el martes Vanesa dio una noticia que dolió: los perritos desaparecieron del lugar y quedó solo la perra madre.

La incertidumbre se adueñó de todas las mujeres que estaban colaborando. Y la historia terminó como muchas otras, con animales desaparecidos, con un destino desconocido.

 

Ridícula prohibición

Algunas localidades de las sierras hacen complicado hacer turismo con el perro.

En La Paisanita y Alpa Corral, por ejemplo, dictaron normas que regulan la presencia de mascotas en los ríos, lo que genera polémica por todos lados.

“La prohibición es ridícula”, señalan los amantes de perros o los que van a todos lados con las mascotas.

Según informó ayer el portal web de La Voz, en La Paisanita, ubicada en el Valle de Paravachasca, está prohibido “llevar a las mascotas a las playas ubicadas en la zona urbana en temporada alta (20 de diciembre al 28 de febrero)” desde 2012. Pero este año, la discusión volvió a salir a la luz cuando desde el municipio insistieron en difundir esa disposición.

Ignacio Sala, presidente comunal de La Paisanita, en diálogo con Mitre Córdoba explicó a qué se debe la medida: “Estamos respetando una resolución vieja que tenemos (…) El animal no tiene la culpa. Acá el problema somos los dueños de los perros. Porque no se hacen responsable de los perros. Los perros andan sueltos, han mordido gente, han tirado a una señora, le han comido la comida a las personas”, expresó.

En Alpa Corral también tomaron esa medida que, al parecer, quizás pueda restarle turistas.

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