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“Queda mucho por hacer”

Antonio Picca, el presidente de la Asociación de Consorcios Camineros de la Provincia de Córdoba, que será reelegido hoy, en la Asamblea Ordinaria que se realizará en Oliva (foto: gentileza de Agroverdad)

DIA DEL CAMINO – A los consorcistas, un gran reconocimiento

El presidente de la Asociación de Consorcios Camineros de la Provincia de Córdoba, Antonio Picca, es un apasionado. Proviene del Consorcio Caminero de Río Segundo y está al frente de una entidad pionera en la tarea, por lo que es convocado desde Entre Ríos, San Luis, Corrientes, Santa Fe… para narrar “el ejemplo cordobés”. Hasta en la Exposición de la Sociedad Rural porteña, expuso. Hoy será reelecto. Ayer habló con EL DIARIO sobre la encomiable tarea que realizan estas verdaderas herramientas de desarrollo

 

-Vamos al comienzo. ¿Cómo empezó la historia de los consorcios camineros?

-En 1956 se sancionó la ley nacional para los consorcios y algunos comenzaron a funcionar ese mismo año aquí en la provincia de Córdoba, donde tuvieron un desarrollo que no se observa en otros puntos del país…

-¿Cuál fue el pionero?

-Bueno, al número uno lo tiene el Consorcio de Alejandro Roca. El de Río Segundo, que es de donde yo procedo, tiene el número 73. Pero, ¿qué pasa? En 1960, cuando la Provincia de Córdoba adhirió a la ley nacional, hubo un reempadronamiento y a cada uno de los que ya funcionaban le tocó el número que le tocó. Lo que sí se puede decir es que los hay con 62 años y que tenemos otros nuevos, con dos o tres años desde su creación, es decir que después de medio siglo estamos ante una herramienta más que vigente. Ya somos 289, agrupados en 19 regionales.

-¿Cómo funcionan?

-Bueno, tenemos a cargo la conservación de la red secundaria y de la red terciaria de caminos de tierra, pero también de la red primaria de tierra, como el camino de los túneles que van a La Rioja, entre muchos otros. Básicamente, todas las vías por las que sale nuestra producción del campo hacia las rutas.

-Y mañana (hoy, para el lector), celebran su Asamblea Anual…

-Sí, venimos de celebrar nuestro día, el 4 de septiembre en el salón Bomarraca de Villa María, oportunidad en la que conmemoramos que en esa fecha, en el año 1984, por primera vez los Consorcios Camineros tuvieron un vocal que los representara en el Directorio de la Dirección Provincial de Vialidad. Y ahora, 5 de octubre, en el Día del Camino (porque ese día de 1925 se organizó el Primer Congreso Latinoamericano de Carreteras), como cada año, llueve o truene, hacemos indefectiblemente nuestra Asamblea de Memoria, Balance y renovación de autoridades, que se hace por mitad. Este año nos toca renovar los cargos de vicepresidente, tesorero, primer vocal y segundo vocal. Dentro de dos años cambiamos la otra mitad, y así. Como usted sabe, acá los cargos son ad honorem.

-O sea que por dos años más, al menos, estará al frente.

-Así es.

-¿Cuáles son las tareas pendientes?

-Y… queda mucho por hacer. La mayoría de los consorcistas somos productores y, del mismo modo en que hicimos grandes esfuerzos en épocas posteriores a las inundaciones, tenemos que afrontar los nuevos desafíos…

-Cuénteme de los esfuerzos tras las inundaciones y después vamos a los desafíos.

-Bueno, hubo productores que, como las napas no bajaban, pusieron silo bolsa a lo largo de todo el camino para que hiciera la capa aislante y luego construyeron el terraplén y el camino encima; otros colocaron durmientes de ferrocarril… se usó piedra, también. Hubo mucho esfuerzo, en algunos casos alejado de la ingeniería, para que la producción siguiera saliendo de los campos.

-¿Y los desafíos?

-Tenemos que entender que el problema no empieza en el camino, sino que termina en el camino… A nuestra asamblea hemos invitado a los representantes de los Ministerios de Agricultura y de recursos Hídricos, porque la cuestión tiene muchas aristas. Debemos ir hacia las buenas prácticas, la sistematización de los predios… Mire, si llueven 100 milímetros, quedarían unos 10 centímetros en la superficie, ¿cuál es el problema si la banquina tiene 40 centímetros? El problema es el agua que aportan los campos. Entonces tenemos que conseguir que los especialistas del INTA, de las universidades y de otros organismos nos aporten los conocimientos para retener el agua en los campos; para hacer lagunas de retención, terrazas, ver juntos los cursos de nivel… Pero también hacer la rotación de los cultivos, pasturas perennes, barreras de árboles… En definitiva, no dejar la tierra al descubierto, porque por cada centímetro de capa superficial, o sea, de tierra fértil, que el agua o el viento se lleva, la naturaleza tarda 1.000 años para generarlo. Si no cuidamos nuestras tierras, podemos dejarle a nuestros hijos una escritura, pero no un campo.

Es decir, por todo lo que le digo, que no se trata de defender solamente al camino, sino de defenderse a sí mismo.

-¿Alguna otra asignatura pendiente?

-Sí, ya le digo que siempre quedan cosas por hacer y van surgiendo nuevas. Una de ellas sería la educación a los transportistas con los que trabajamos. A veces se habla mucho del peso excesivo, que es un problema, claro, pero no se habla de la forma de conducir. Usted debe haber visto en las rutas, antes y después de los lomos de burro, las huellas de los camiones marcados en el asfalto. Bien, una frenada o una acelerada desproporcionada hace que la rueda multiplique por la inercia el impacto de la carga que transporta sobre ese punto de la calzada. Fíjese si quedan cosas por hacer.

-Vamos a otro aspecto del trabajo de los consorcios. ¿Cómo se financian?

-Bueno, un porcentaje del Impuesto Rural que pagamos va para los consorcios.

-¿Reciben esa parte en tiempo y forma?

-Yo diría que la relación con el Gobierno de la Provincia de Córdoba no es ni excelente ni mala. Hay aspectos muy buenos y otros no tan buenos… Se cobra un precio por kilómetro por mes, pasa un director de Vialidad, califica el estado del camino y establece si se debe pagar el 100% de ese precio, el 80% o lo que sea. Había atrasos y se estableció una suerte de adelantos para paliar ese aspecto. El problema es que el precio que cobramos hoy recibió un incremento de 22% el 1 de enero de este año 2018 sobre el precio que cobrábamos en 2017, mientras que los combustibles aumentaron un 60%. Y estamos clavados en ese 22%, por el expediente, hasta el 31 de marzo de 2019. Por otra parte, existen las obras de mejoramiento…

-¿Cuáles serían?

-La construcción de terraplenes, enarenados, ensanches, vados… Eso va por otro expediente aparte del que le mencionaba. Hay 80 ítems en este expediente: también entran desmontes, “deschurque”… El expediente está abierto y, si hay algún imprevisto, como tormentas fuertes, por ejemplo, el inspector va y certifica lo que se hizo, el trabajo realizado y ordena continuar.

-¿Y la maquinaria, su renovación, su mantenimiento?

-En eso estamos bien. Hace ya unos años se creó un fondo de financiación que ayudó mucho y anda bien. La Asociación de Consorcios va dando créditos y, a medida que uno devuelve, se le va prestando a otro para renovar la maquinaria. De esa manera se pudo hacer todo lo que le comentaba que se hizo tras las últimas grandes inundaciones, por ejemplo.

-O sea que en este período de gestión puede decir “tarea cumplida”…

-Y… sí. A nosotros nos invitaron a exponer la semana pasada en la Legislatura de Entre Ríos, porque nos toman como ejemplo a tener en cuenta en lo que quieren empezar a hacer. Hemos estado en Rosario, en Corrientes donde se están armando los primeros consorcios; también en San Luis, en el Congreso de Caminos Rurales en Buenos Aires en la Exposición donde cuatro expositores nos pusieron de ejemplo, en la Exposición Rural de Palermo. Pero, como le digo, hay muchas cosas por hacer.

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