El Diario del centro del país

“Quiero que las personas sientan conmigo”

CARINA SEDEVICH

La reconocida poeta y una charla a fondo. “¿Si yo escribo algo que nadie va a entender, que tiene eso de humano? Yo quiero ser humana”. Además, comenta las novedades que están llegando, su historia y los sentimientos que atraviesan su pluma

Escribe: Daniel Rodríguez
ESPECIAL PARA EL DIARIO

Con aire sereno y una marcada simpatía, Carina comienza a narrar parte de su actualidad, también de su historia, y las temáticas van cayendo sobre la mesa; todas abiertas para ser exploradas.

Dueña de una vasta obra poética (especializada en semiótica), Sedevich toma algunos de sus libros y lee pasajes como ejemplificando cada una de sus palabras, clarificantes.

Ella, oriunda de Santa Fe, pero villamariense por la cantidad de tiempo que hace que habita las tierras de nuestra pampa, tenía ya la poesía corriendo por su sangre. “En Comunicación Social, en el Inescer, le mostré algunos de mis trabajos a Fabiana León” sostiene.

Respecto a la tarea literaria, la escritora rememora: “Escribo desde que tengo memoria; durante esos años había estado escribiendo mucho y me interesaba saber si eso tenía algún valor […] “yo no sabía si alguna vez iba a publicar algo, no pensaba en eso. Ahora sé que puede ocurrir, pero ese no es el fin último: publicar”, explica.

Entrevistó a Normand Argarate, Edith Vera y a Alejandro Schmidt (todo en el marco de un trabajo práctico para la carrera comunicacional). Allí fue donde le expuso a Schmidt algunos trabajos: “Podemos hacer una plaqueta”, dijo el conocido poeta, “y ahí eligió tres poemas. Yo empecé a pensar que lo que hacía podía ser leído y apreciado por otro. Fue un click”. La propia Edith terminó asistiendo a la presentación de su primer trabajo literario, recordó, con una nostalgia auténtica.

“Armé mi primer librito, y después armé dos más”, comenta la comunicadora. Hoy son trece libros que vieron la luz y Flor Cineraria está asomando: “No sé cuándo va a salir, pero saldrá”, aseguró con una sonrisa.

 

Estilo

“Creo que me interesa que me entiendan”, afirma Carina al momento de ser consultada por su manera de transmitir por medio de las palabras: “Vos no podés transmitir nada si creas un campo de sentidos demasiado difuso. Se pueden hacer cosas muy hermosas con el lenguaje y explotar estas distintas posibilidades de significado sin convertir el texto en algo hermético o caótico que no le llegue al lector”, y subraya: “Por todo lo que sentiste, yo quiero que la persona se acerque a sentir lo que me hizo sentir ese poema que es seguro parte de mi vida.[…]. Generar una poesía humana. ¿Si yo escribo algo que nadie va a entender, que tiene eso de humano? Yo quiero ser humana y que las otras personas sientan conmigo. Es humanidad y significado. Yo no podría escribir algo que nadie entendiera”, define de manera contundente. En otro momento de la charla, explayándose, agregó el deseo de que “el poema sea lo más universal posible”.

Respecto a las temáticas abordadas, afirma que su poesía “es muy autorreferencial”. La cuestión, entonces, es el componente mágico que se le agrega a cada línea: “No hay muchos temas en la vida, no hay muchos temas en la poesía. Para mí es lo mismo. Son cuestiones fundamentales como la vida, la muerte, el amor o el desamor”.

 

Antologizarse

En el año 2017, la escritora tuvo la difícil tarea de formar su propia antología en Los Budas y otros poemas publicada bajo el sello de Eduvim. No ingresaron todos los libros en dicha selección sino más bien una elección, “hay algunos de varios de los últimos libros. De algunos libros siento una distancia grande, aunque no sean de hace mucho tiempo. Lo que yo elegí es lo que le ha gustado a la gente”, reflexiona finalmente, mientras hojea un ejemplar.

Derivado a la temática de los versos, Sedevich rememora un momento fundante en su existencia: “Recuerdo el proceso de aprender a leer, fue fascinante porque el mundo se volvió algo diferente […] cuando yo aprendí a leer había otro mundo atrás…”.

Desde allí, su amor eterno con el género: “Escribir una poesía o leer una poesía me parecía maravilloso, divertido y nunca pude equiparar en mis sentimientos lo que me genera la narrativa. Puede ser una narrativa hermosa, pero para mí no está a la altura de lo que puede generar o lo que yo puedo hacer cuando escribo poesía”.

Muchas palabras más quedan dando vueltas por el aire y queda mucho por escribir. Mientras tanto, allí va ella, con un pequeño cuadernito que la acompaña “a todos lados” para tomar notas y luego volcarlas al papel tras corregirse “mucho” una y otra vez.

Sus ejemplares pueden conseguirse en Expolibro o Librelibro. Asimismo, durante el mes de enero estará en Cosquín, participando del 18° Encuentro de Poetas con la gente, en el marco del tradicional festival.

 

Perfil

La violencia de los nombres (Fe de Ratas, Santa Fe, 1998), Nosotros No (Lítote, Santa Fe, 2000), Cosas dentro de otra cosa (Lítote, Santa Fe, 2000), Como segando un cariño oscuro (Llanto de Mudo, Córdoba, Argentina / Niña Bonita, Zaragoza, España, 2012), Incombustible (Alción, Córdoba, Argentina / Karakarton, Mallorca, España, 2013), Escribió Dickinson (Alción, Córdoba, 2014), Klimt (Suburbia, Gijón, España / Club Hem, La Plata, Argentina, 2015), Gibraltar (Dínamo Poético, Córdoba, 2015), Un cardo ruso (Alción, Córdoba, 2016), Cuadernos de Lolog (Postales Japonesas, Córdoba, 2017), Lavar a la madre (Buena Vista, Córdoba, 2017), Los budas y otros poemas (Antología) (Eduvim, Córdoba, 2017) y Lejanas bengalas estallan (Del Dock, Buenos Aires, 2018). En breve aparecerá Bola de feno, la versión en portugués de Un cardo ruso, por Editora Moinhos, de Brasil. Parte de su obra ha sido editada en antologías y publicaciones literarias de diversos países de Europa y Latinoamérica y traducida al italiano, al portugués y al mallorquín. Licenciada en comunicación, especialista en semiótica, maestra en ceremonial, profesora de yoga y meditación.

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