El Diario del centro del país

¿Realmente la radiación del wifi causa cáncer?

No hay evidencia que señale que hay una relación entre el wifi y el cáncer

ONCOLOGIA

Escribe Susana Carrasco Merino
Su Médico

Existen muchos mitos que afirman que el wifi (interconexión inalámbrica de dispositivos electrónicos) causa cáncer, pero ¿qué tan ciertos son? Si eres de los que prefiere apagar el wifi por la noche, esta información te interesa.

Tanto el celular como el wifi emiten radiación electromagnética, algo que enseguida relacionamos con el cáncer.

Sin embargo, este tipo de energía no es tan dañina como todos nos lo han hecho creer.

De acuerdo a un artículo publicado en El País, de Madrid, la radiación electromagnética que emite el wifi es un tipo de energía en el espectro electromagnético, específicamente en la región de radiofrecuencia o microondas.

Las ondas tienen una frecuencia directamente relacionada con su energía, dependiendo de si son ondas de radio, microondas, luz infrarroja o luz visible.

Todas estas ondas son formas de radiación no ionizante. ¿Y eso qué significa?

Significa que no tienen suficiente frecuencia para romper enlaces entre los átomos, que es lo que podría causar problemas de salud como el cáncer.

No existen evidencias científicas que muestren que el wifi causa cáncer, ni tampoco que las ondas electromagnéticas del celular o las antenas de telefonía lo hagan.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como agentes carcinógenos de categoría 2B.

Esto significa que son clasificados como posiblemente carcinógenos para los humanos.

No obstante, eso es un nivel menor al riesgo de cáncer que representa el consumo de carnes rojas para el humano.

También está por debajo de la carne procesada y el tabaco, que según la OMS, son los carcinógenos más potentes para el ser humano.

 

Efectos del wifi comprobados

Hasta la fecha, el único efecto de los campos electromagnéticos en la salud que se ha señalado en los estudios científicos se refiere al aumento de la temperatura corporal.

Pero los niveles de exposición a las redes inalámbricas son tan bajos que los aumentos de temperatura son insignificantes y no afectan a la salud de las personas.

Lo cierto es que no hay ninguna evidencia puntual que señale que hay una relación entre el wifi y el cáncer, así que no es necesario que apagues el router por la noche.

 

¿Cuánta radiación podemos soportar?

Diariamente estamos expuestos a la radiación pero las dosis son tan mínimas que son inofensivas.

Las dosis de radiación a las que nos vemos expuestos diariamente no son dañinas. Sin embargo, estas dosis son acumulativas y la exposición excesiva empezaría a deteriorar el organismo.

Una de las medidas para la radiación es el milisievert. Los niveles de radiación de la planta de Fukushima en el accidente de marzo de 2011 fueron de 400 milisieverts por hora, una dosis tóxica pero sin efectos inmediatos en la salud; esto es equivalente a 1.000 mamografías.

A continuación una tabla con las dosis de radiación y sus efectos en el cuerpo humano:

-0,01. Radiografía dental.

-0,1. Radiografía de pecho.

-0,4. Mamografía.

-1,02. Radiación por hora detectada en Fukushima el día de la explosión.

-2. Radiación que recibimos anualmente de forma natural.

-9. Exposición que una tripulación del vuelo Nueva York-Tokio recibe en un año.

-10. Tomografía axial computarizada de todo el cuerpo

-100. Límite de radiación recomendado cada cinco años para los trabajadores.

-350. Exposición a partir de la cual fueron evacuados los residentes de Chernóbil y Prypiat.

-400. Radiación máxima que emitió la planta de Fukushima el día de la explosión, por hora.

-1.000. Una sola dosis podría causar vómitos, mareos, náuseas, pero no la muerte.

-5.000. Una sola dosis podría matar al 50% de las personas que se vean expuestas.

-6.000. Dosis de los trabajadores de Chernóbil que murieron en un mes.

-10.000. El 100% de las personas que la reciben muere en semanas, ésta fue la dosis recibida por los bomberos que acudieron a extinguir el fuego en la central nuclear de Chernóbil.

Una catástrofe nuclear como la de la planta de Fukushima, Japón, tiene su base a partir del material tóxico liberado en la atmósfera y forma una nube tóxica que podría viajar varios kilómetros contaminando todos los lugares por los que pasa. El mayor problema de una nube radioactiva es que sus efectos son a largo plazo y aparecen en las siguientes generaciones.

 

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