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Redujeron en dos años las penas aplicadas a peligrosos asaltantes

De izquierda a derecha, los convictos Héctor Pagniez, Jorge “el Rubio” Pereyra y Hugo “Colorado” Gianinetto, durante el “juicio por reenvío” realizado ayer. Les redujeron en dos años las penas impuestas en marzo de 2016

El 18 de abril de 2014 perpetraron un brutal robo a mano armada en un campo de Tío Pujio

En el primer juicio del año, la camarista Eve Flores impuso sanciones de 15, 14 y 10 años de prisión a Jorge Pereyra, Hugo Gianinetto y Héctor Pagniez, quienes el 3 de marzo de 2016 habían sido condenados a 17, 16 y 12 años de cárcel, respectivamente

La jueza Eve Flores de Aiutto redujo ayer en dos años las penas impuestas en marzo de 2016 a tres peligrosos delincuentes que habían cometido un violento robo a mano armada en un campo cercano al paraje Santa Rita, donde golpearon y torturaron ferozmente a un matrimonio.

Se trata de los convictos Jorge Luis Pereyra (51), alias “el Rubio”; Hugo Alejandro Gianinetto (44), apodado “Colorado” o “Diente de Lata”, y de Héctor Eduardo Pagniez (37), quienes el 18 de abril de 2014 asaltaron a José Artemio Córdoba (por entonces de 55 años) y su esposa Nancy Noemí Giovaninni (tenía 50), en la finca rural ubicada a unos 25 kilómetros al norte de Villa María, en jurisdicción de Tío Pujio.

 

La primera condena

El 3 de marzo de 2016, luego de cinco audiencias de debate, la ya jubilada camarista Silvia Saslavsky de Camandone aplicó las condenas que había requerido el fiscal Francisco Márquez en su alegato: 17 años para Pereyra, 16 para Gianinetto y 12 para Pagniez.

Sin embargo, el abogado defensor de los tres sujetos, Juan Antonio Rusconi, reclamó la nulidad de todo lo actuado, objetando tanto el proceder de la Policía como la acusación formulada por el fiscal que instruyó la causa.

Luego de conocidos los fundamentos de la sentencia, Rusconi presentó un recurso de casación por ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), que el 19 de septiembre del año pasado hizo lugar parcialmente al planteo del letrado.

Fue así que la Cámara del Crimen local se vio obligada a realizar lo que se denomina “juicio por reenvío”, proceso oral y público durante el cual la Fiscalía y la Defensa volvieron a formular sus alegatos en base al fallo dictado por el TSJ.

 

Los nuevos alegatos

A poco de iniciada la audiencia de la víspera y al momento de expresar sus conclusiones, el fiscal de Cámara solicitó penas de 15 años de prisión para Pereyra, 14 para Gianinetto y 10 para Pagniez, con lo cual redujo en dos años las condenas que él mismo había requerido en aquel primer juicio oral y público.

Posteriormente, el ahora defensor de Pereyra y Gianinetto, el cordobés Julio César Liviero, solicitó una sanción de nueve años y seis meses para el primero y de ocho años y medio para el “Colorado”, mientras que la abogada local Florencia Analía Vottero pidió una pena de ocho años de cárcel para Pagniez.

Finalmente, al momento de dictar sentencia, la jueza Flores coincidió con el requerimiento de Márquez e impuso las sanciones que él había solicitado.

 

Feroz y cruel tortura

El cruento asalto perpetrado por Pereyra, Gianinetto y Pagniez comenzó alrededor del mediodía de aquel viernes 18 de abril, cuando los tres sujetos irrumpieron encapuchados en la vivienda rural del matrimonio Córdoba-Giovaninni.

Los delincuentes habían llegado en una camioneta Fiat Strada y, bajo amenazas de muerte, mientras empuñaban armas de fuego de grueso calibre, le exigieron al dueño de casa el dinero de la supuesta venta de un campo, aunque en rigor de verdad José Artemio no había realizado ninguna transacción de esa índole.

Los maleantes utilizaron distintas acciones de violencia (física y psicológica) para lograr su cometido. Primero golpearon a ambos con sus armas y les efectuaron algunos cortes con un cuchillo. Posteriormente, uno de los asaltantes castigó a Nancy, pegándole con un cable de electricidad como si se tratara de un cinto, y luego de tirarla al suelo le caminó encima del cuerpo.

Poco después, los sujetos cortaron el cable de un velador que había en la casa y picanearon a Córdoba, sometiéndolo a reiteradas descargas eléctricas de 220 voltios. No conformes con eso, y ante la negativa de la pareja de que tuvieran una importante suma de dinero, uno de los malvivientes sacó a Córdoba fuera de la casa y simuló un fusilamiento.

 

Un cuantioso botín

Los ladrones permanecieron en la finca rural por espacio de dos horas y media y, antes de darse a la fuga, se apoderaron de 8 mil dólares y 5 mil pesos en efectivo, varias alhajas de oro, un puñal de oro y plata, herramientas de mano, dos motosierras, dos amoladoras, un taladro y cuatro armas de fuego: una escopeta calibre 12.70, una carabina calibre 22, un revólver calibre 32 y un viejo fusil Mauser (del año 1870) en desuso.

Detenidos desde el mismo día del hecho y en base a las nuevas penas aplicadas por la Justicia local, Pereyra y Gianinetto tendrán que cumplir prácticamente toda la condena (ambos son reincidentes) y solo podrán acceder al beneficio de la “libertad asistida”, que permite la excarcelación seis meses antes de finalizar la misma.

 

Seguirán a la “sombra”

Jorge Pereyra cumplirá la pena el 18 de abril de 2029 (con la “asistida”, saldrá el 18 de octubre de 2028) y Hugo Gianinetto completará la sanción el mismo día de abril, pero de 2028 (podrá ser excarcelado el 18 de octubre de 2027).

La situación de Héctor Pagniez es diferente porque se trata de un convicto primario. En efecto, si observa buena conducta durante todo el período de detención y, oportunamente, sortea con éxito una pericia psicológica que indique que está en condiciones de reinsertarse socialmente, podrá obtener la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la condena (es decir, seis años y ocho meses), por lo que saldría de la cárcel el 18 de diciembre de 2020.

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