El Diario del centro del país

Reliquia del pasado

INVENTARIO / Los Reartes

Ubicación: norte del Valle de Calamuchita. Distancias: 190 kilómetros al noroeste de Villa María. Población: 2.000 habitantes

Escribe Pepo Garay
Especial para El Diario

1) Tesoros arquitectónicos: ubicado en las cercanías de Villa General Belgrano, Los Reartes presenta en su seno una diversidad de tesoros arquitectónicos que bien vale la pena conocer y disfrutar. Entre las construcciones más significativas sobresale la Capilla Inmaculada Concepción, erigida en el año 1738. Todo en su impronta nos conecta con las espumas del ayer: sus anchos muros, su campanario purísimo, su techo a dos aguas con tejas, su arco y bóvedas.

Otros sitios de interés son la Escuela Pedro Palacios (fines del siglo XIX), la Pulpería Don Segundo Sombra (un primor de ladrillos vistos y melancólicos) y cantidad de casonas de adobe (levantadas a mediados del siglo XVIII). La mayoría se reparte en la avenida San Martín, tan queda y poética con canteros con jarrones y plantas bellas.

2) Joyas del ayer, también en las afueras: pero no sólo en el centro histórico el viajero podrá encontrar joyas de otro tiempo. El municipio y sus dos mil habitantes cuidan con recelo sitios apenas separados del epicentro “urbano”. Esos que tienen un contacto directo con la naturaleza, dama de honor en Los Reartes.

En ese sentido, hay que nombrar a los morteros de los comechingones (huecos realizados por los nativos en la roca virgen, cerca del río, hace más de cinco siglos), el Corral de Piedra (1780) y el Arco de la Capilla Vieja.

3) Respirar historia: amén de las construcciones palpables y documentables, Los Reartes despierta sensaciones fuertes con sólo aspirarle el aura. Y es que, más allá de los ya citados sitios de interés, el pueblo entrega sensaciones a partir de su sola historia. Línea de vida que lo coloca como uno de los parajes más antiguos de la provincia de Córdoba, nada menos.

La aldea vio la luz allá por el 1573, siendo embrión de ella la Estancia Nuestra Señora de Copacabana, propiedad de un tal Rearte. Ya a partir de entonces el lugar era punto estratégico para comerciantes, soldados (españoles, pero también unitarios y federales durante la guerra civil), religiosos y dueños de un largo etcétera de oficios. Incluso, ya en el despertar del siglo XX el lugar contaba con correo y juzgado de paz.

4) Días de río: algo se habló antes de naturaleza en torno a Los Reartes, y acaso aquello quedó desapercibido. Lo cierto es que el poblado tiene con qué atraer al amante de tales asuntos. Fundamentalmente, de la mano del río con el que comparte nombre, que viene bajando desde el Cerro Negro y que muestra agua cristalina, arena, roca y una costanera repleta de arboledas.

Las playas se llaman La Curva, Tranquila y La Fontana, que son familiares, amenas y bonitas. Adelante, el torrente se besa con el Río del Medio, antes de ir a morir juntos al cercano dique Los Molinos.

5) Eventos con ambiente criollo: municipio de intensas raigambres, Los Reartes cobija a lo largo del año entero una serie de eventos que bien le combinan con su semblante tradicional y popular.

Al respecto, destacan citas como las veladas criollas (enero y febrero), la Fiesta del Vino y la Vid (marzo) la Pascua en el Campo (abril), el festival gastronómico “SaboReartes” (julio), el Encuentro de Escultores (agosto), el Encuentro de Pintores (noviembre) y la Marcha de las Antorchas (diciembre).

Con todo, ninguna celebración se vive tan intensamente como las Fiestas Patronales, que tienen lugar cada 25 de Mayo con repertorio de actividades criollas y de aires gauchescos y campestres.

 

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