Revés judicial para Iván Falvo en la causa contra los hermanos Maroni

Los hermanos Javier (a la izquierda) y Gustavo Maroni en una foto de la red social Facebook. La jueza de Control sobreseyó totalmente al primero y solo dejó firme la acusación contra el segundo por “hurto simple”

Los profesionales villamarienses fueron denunciados en septiembre de 2016

La jueza de Control sobreseyó totalmente al abogado Javier Maroni y parcialmente al contador público Gustavo, quien no obstante quedó imputado como autor de “hurto simple”. Tanto el comerciante como los acusados y la fiscal del caso pueden apelar

Iván Falvo en una foto de archivo. El comerciante sufrió un traspié ya que la Justicia hizo lugar parcialmente a un pedido de la Defensa de los hermanos Maroni y los sobreseyó con respecto a los hechos de “amenazas”

Aunque el fallo no está firme, ya que todas las partes pueden apelar la medida procesal, la Justicia de Villa María dictó el sobreseimiento total del abogado Javier Maroni (33) y parcial del contador público Gustavo Maroni (hoy cumple 42 años), en una causa penal iniciada hace poco más de un año y medio por el comerciante Iván Falvo (51), quien los denunció por hechos de “amenazas reiteradas” y “hurto simple”.

Así lo dispuso en las últimas horas la jueza de Control y Faltas de los Tribunales locales, Edith Lezama de Pereyra, quien no obstante confirmó la elevación a juicio dictada a fines de marzo por la fiscal Silvia Maldonado con respecto a la sustracción de una cámara digital por parte del mayor de los hermanos Maroni.

La magistrada rechazó un planteo de nulidad de la requisitoria de citación a juicio solicitada por el abogado defensor de los imputados, Víctor Daghero, pero sobreseyó a sus clientes en todos los hechos de “amenazas” por los que fueron acusados.

En efecto, Lezama sobreseyó totalmente a Javier Maroni con respecto a un hecho de “amenazas” que le atribuyó la fiscal Maldonado y también como coautor de “hurto simple”, ilícito por el que está acusado junto a su hermano.

Del mismo modo, la funcionaria sobreseyó a Gustavo Maroni con respecto a los tres hechos de “amenazas” por los que fue imputado por la instructora de la causa, aunque quedó firme la acusación del delito de “hurto simple”, pero en calidad de autor.

A partir de ahora, tanto la fiscal Maldonado como el abogado de Falvo, Luis Caronni, y el letrado que defiende a los profesionales procesados podrán apelar la medida dispuesta por la jueza de Control.

Si ninguno lo hace (algo poco probable), solo quedará firme la acusación contra Gustavo Maroni por la sustracción de la cámara de fotos y será juzgado oportunamente por el delito de “hurto simple”.

No obstante, pudo saberse que Daghero apelará el fallo con el objeto de lograr el desprocesamiento total del mayor de los hermanos Maroni y no se descarta que Caronni haga lo propio para lograr que ambos profesionales sean juzgados por todos los delitos.

 

Todo empezó…

La causa se inició el 16 de septiembre de 2016, cuando Falvo, quien se dedica a la instalación de alarmas y cámaras de seguridad, denunció a los Maroni por una serie de hechos ocurridos el día anterior en su negocio.

El comerciante relató en la Justicia que Gustavo le envió un mensaje de texto en el que le decía “sos un deshonesto de mierda, ya te la vas a ver conmigo, caradura”.

La intimidación había tenido como prólogo una conversación telefónica entre ambos, en la cual -según Falvo- el contador le pidió que programara el monitoreo de una alarma que le había instalado en su campo, a lo que el comerciante le respondió: “Ponete al día con la deuda y no tengo problema en hacerte el trabajo”.

En mayo de 2015, el comerciante colocó una alarma perimetral en un predio rural que los hermanos poseen sobre la prolongación de la calle Buenos Aires, pasando la autopista.

“Al principio no hubo problemas y pagaron el monitoreo, pero después dejaron de abonar y en noviembre decidí cortarles el servicio”, explicó el denunciante cuando hizo público el hecho ante EL DIARIO.

Entre noviembre de 2015 y el 15 de septiembre de 2016, Falvo y los hermanos no volvieron a verse. Pero ese día, a las 9.30, el contador lo llamó para que le programara la alarma, y cuando Falvo le dijo que primero le pagara lo que le estaba debiendo, Gustavo Maroni le reclamó: “No, Iván, haceme el trabajo y te pago todo junto”.

“Prefiero perder 6.000 pesos y no 6.500”, le contestó irónicamente. Hubo un intercambio de palabras (“te voy a recagar a trompadas, ya vas a ver quién soy yo”, le habría dicho Maroni) y el instalador cortó la comunicación.

El contador volvió a llamarlo, pero como Falvo no lo atendió, le envió el mensaje de texto descripto al comienzo (“sos un deshonesto de mierda…”).

 

Se llevó la cámara

Sin embargo, el incidente no quedó allí: “Ese mismo día, a eso de la 1 de la tarde, los dos fueron a mi casa (donde también funciona su negocio) y me reclamaron lo mismo. La conversación fue subiendo de tono hasta que Gustavo me dijo… ‘sos un cagador, ya te voy a encontrar en la calle’; ahí nomás se acercó hasta el escritorio, agarró una cámara  Canon de mi propiedad que estaba sobre el escritorio y se la llevó”, sin saber que su proceder quedó registrado en el sistema de seguridad que Falvo instaló en el inmueble.

 

El sistema de seguridad resgistró el hurto de la cámara

En su vivienda y negocio de Mitre 874, Iván Falvo tiene instaladas dos cámaras de seguridad que monitorean las 24 horas las dependencias donde desarrolla su actividad comercial. Fue así que en el sistema de grabación quedó registrado el preciso instante en que Gustavo Maroni toma la cámara de fotos Canon que estaba sobre el escritorio y se va del local junto a su hermano Javier, luego del altercado verbal que mantuvieron los tres. Esa prueba fílmica fue presentada ante la Justicia por el abogado Luis Caronni al momento de radicar la denuncia penal y es, a priori, el elemento que valoró la jueza Edith Lezama para mantener la acusación contra el mayor de los Maroni como autor de “hurto simple” y confirmar la elevación a juicio de la causa por ese delito. Javier, en tanto, fue sobreseído de todos los hechos.

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