“Sapo” de otro pozo

Del Sole celebra uno de sus cuatro goles, en una tarde inolvidable en lo personal. Alumni mostró una rápida reacción y está perfecto de local: dos partidos, dos victorias

Después de la caída en el clásico, Alumni se recuperó de local y goleó por 5-1 a River con cuatro tantos de Nicolás Del Sole, la gran figura de la tarde

Del Sole celebra uno de sus cuatro goles, en una tarde inolvidable en lo personal. Alumni mostró una rápida reacción y está perfecto de local: dos partidos, dos victorias

Escribe: Pablo Luna Broggi

Alumni recibía a River con la misión de revertir la imagen dejada en el clásico ante Alem, en donde terminó goleando 5 a 1. El Millonario visitaba el reducto fortinero con la alegría de haber logrado en la semana sus primeros tres puntos en los escritorios, por el reclamo de los puntos ante la incorrecta inclusión de un jugador por parte de Universitario.

La tarde comenzó con un respetadísimo minuto de silencio en recuerdo de un ícono del local, el Nene Miranda, exjugador, entrenador y dirigente albirrojo.

Rápidamente, Alumni comenzó a marcar la diferencia en el partido. A los 4 minutos Pochettino marcó con tranquilidad ante la salida de Juan Cruz López, pero el volante izquierdo fortinero estaba adelantado y el gol fue anulado. Inmediatamente, Wartel de cabeza probó suerte, pero el balón se fue alto.

Luego, Iván Pessuto falló un mano a mano clarito y Gastón Kranevitter intentó de larga distancia, pero la paridad del tanteador permanecía inalterable, y no reflejaba la clara superioridad de Alumni en el campo de juego.

River, más allá de algún arresto individual de Julián López, no podía hacer pie en la cancha y parecía entregado desde el primer minuto. El local no estaba en la mejor de sus tardes, pero de todos modos la diferencia táctica, técnica y física con respecto a su rival, era notable. Sólo había que tener paciencia y esperar el momento en el cual Alumni iba a acelerar por la senda de la victoria.

A los 18 minutos, la brecha futbolística entre ambos comenzó a evidenciarse en el marcador: Nicolás Del Sole se encontró frente a Juan Cruz López y lo dejó desparramado a pura gambeta para abrir su cuenta personal sin problemas. Quince minutos después, el habilidoso Sapo repitió la acción, pero esta vez la víctima fue Claudio Moyano, quien con resignación, desde el piso fue un espectador de lujo del segundo gol de Del Sole.

Pero el delantero estaba sediento de gol y quería más. Sobre el final del primer tiempo, un pase magistral de Facundo Ñáñez enfrentó nuevamente a Del Sole y al mellizo López, y otra vez fue el Sapo quien ganó la pulseada para anotar su tercer gol de la tarde.

El partido estaba terminado, pero aún faltaban 45 minutos por jugar. Todos sabían que el complemento sólo serviría para que el local aumente o mantenga la diferencia.

Alumni disfrutaba del trámite del partido: no sufría defensivamente y tenía a un Sapo Del Sole inspiradísimo.

En el segundo tiempo, a los 15 minutos, tras un preciso tiro libre de Patricio Peñaloza, Facundo Depetris entrando por detrás de todos, anotó el cuarto gol para los dirigidos por Vicario. La justificada goleada permitía que los jugadores albirrojos quisieran definir de lujo o probar jugadas arriesgadas. River, entre desazón y nervios, no veía la hora de que el encuentro termine cuanto antes.

A los 23 minutos, Del Sole cerró su cuenta personal definiendo con sutileza por arriba de la humanidad de Juan Cruz López que nada pudo hacer para evitar la humillación futbolística que le estaba propinando el hábil delantero local.

El 5 a 0 era un resultado abultado y que al mismo tiempo quedaba corto. Tanto Del Sole como los demás jugadores fortineros podrían haber convertido, por lo menos, el doble de goles si se lo hubieran propuesto.

Sobre el final, llegó el premio para José Ledesma, el único jugador visitante que intentó algo diferente. El juez Walter Pereyra le cobró un penal a favor y el ex-Universitario, con angustia porque Cena casi desvía el disparo, convirtió el gol del honor para un River que deberá mejorar muchísimo si no quiere una nueva humillación la semana que viene. Alumni se repuso de la goleada sufrida ante Alem y demostró que está más vivo que nunca.

 

La figura: Nicolás Del Sole: el delantero fortinero fue la gran figura de la tarde aportando cuatro goles, tres de ellos en un descomunal primer período.

El árbitro: Walter Pereyra: Bien, controló un partido tranquilo. No incidió en el resultado.

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