Sasha motivó a recibir ayuda

Es un caso extraño que se dio en la zona de los gabines. La perrita cachorra fue arrollada por el tren la semana pasada, perdió las dos patitas de adelante, pero sobrevivió. Mucha gente reunió el dinero para pagarle la intervención. Hoy necesita ir por más

En Villa María surgió una historia muy particular que trascendió la ciudad y la provincia y se sostiene desde el corazón de cientos de personas.

Es la historia de Sasha, la primera perrita en la ciudad que fue salvada luego de perder las dos patas delanteras cuando intentó cruzar las vías en el paso del tren.

El trágico suceso demandó una tarea “extra” de las rescatistas y de los profesionales, como así también gestó una marea solidaria que vale la pena resaltar.

Hoy, la agrupación Corazón Pandillero se ocupa de llevar adelante una campaña para que Sasha pueda volver a movilizarse, en una siguiente etapa que procura completar el verdadero signo de salvación de la perrita, de aproximadamente 6 meses.

Sasha era una cachorrita que jugaba feliz en barrio Industrial. Como tantos perros que circulan por la calle, se había encariñado con una humilde familia que reside en los gabines.

Le daban de comer todos los días y jugaba con los niños y adolescentes del lugar, mostrando su simpatía.

Una tarde de la semana pasada, mientras los chicos cruzaban las vías, Sasha venía retrasada y el tren, con su presencia imponente que malacostumbró a los vecinos de la ciudad, pasó “sin pedir permiso”.

Los familiares se dieron cuenta que detrás no estaba Sasha y, cuando se dieron vuelta, la vieron que no podía esperar desde el otro lado.

La perrita, sin saber lo que significaba la crudeza del tren, vio por encima de las vías que sus amigos se encontraban detrás de la formación y decidió cruzar como siempre.

Apenas puso las patas delanteras en las vías, el tren arrolló contra su humanidad y la perrita alcanzó a salir, pero ya era tarde. Había perdido sus miembros, mientras sus amigos nada podían hacer desde el otro lado.

Cuando terminó de pasar el tren, todos acudieron a socorrer a Sasha, a quien veían con pocas posibilidades de sobrevivir.

Sin embargo, entre algunas consultas, el animal fue a parar a las manos del reconocido veterinario local Luis Ocampo, que resolvió intervenirla quirúrgicamente junto a su hijo.

En ese momento, Corazón Pandillero se movió por todos lados y empezó a promover a través de su muro de Facebook una campaña para costear la compleja operación.

“Ocampo se portó muy bien, trabajó mucho para salvar a la perrita y la atendió con una pasión que nos llenó de felicidad”, cuentan en la organización.

Sasha no sólo tiene las dos patas delanteras cortadas, sino que también sufrió un corte profundo en el cuello, que alcanzó a salvar entre las ruedas de acero del tren de carga.

 

Solidaridad

La respuesta de la gente ante la historia de la perrita fue enorme. “En un día, alcanzamos a juntar todo el dinero para pagar la operación”, destacaron las rescatistas.

La perrita finalmente fue dada de alta el sábado y la familia que vive en el gabín quiso tenerla nuevamente, aunque entendió que debe pasar por una evolución constante y les resulta complicado trasladarse con ella.

Los rescatistas la llevaron a una guardería, donde se le realizan los cuidados pertinentes.

“A pesar de todo lo que le pasó y que recién va una semana de todo esto, Sasha tiene unas ganas enormes de vivir; mueve la colita cuando le hablamos y aprendió a pararse con las dos patitas de atrás para orinar”, comentan.

Claro que todavía falta para completar el ciclo.

De acuerdo a las posibilidades económicas y a la evolución de la perrita, se decidirá si se podrán hacer implantes o, directamente, se hará un carrito especial.

En casi todos los casos de pérdidas de miembros, por lo general los perritos pierden las patas de atrás, no las de adelante, por eso resulta un desafío para todos.

Por lo pronto, Corazón Pandillero necesitará de más colaboración para afrontar los gastos de la guardería y de la próximo intervención.

Para ayudar con ella hay que llamar al número 3534117391.

Mientras, los rescatistas seguirán trabajando y el próximo desafío de Sasha es superar un curso de adiestramiento para poder movilizarse con las dos patitas de atrás.

Su caso seguirá bajo la atención de mucha gente.

“Para ayudar con ella ya nos llamaron de San Juan, Córdoba y localidades aledañas”, dicen las rescatistas, que se muestran sorprendidas.

“Siempre ayuda mucha gente, pero en este caso se notó mucho más; fue impresionante”, agregan.

Igual Sasha necesita seguir peleando, así como la peleó desde las vías para seguir viviendo.

 

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