Se redujo al 10% la cantidad de pibes en institutos, pero buscan que sea menos

“La ley sin dudas ha sido un logro, porque al chico se lo ha reconocido como sujeto de derecho y se ha cambiado esta concepción de que a veces se judicializaba la pobreza”, subrayó Piñero

Es lo que señaló el funcionario. Valoró el cambio de eje, pero admitió que a veces hubo exageraciones en la revinculación del chico con su familia

“La ley sin dudas ha sido un logro, porque al chico se lo ha reconocido como sujeto de derecho y se ha cambiado esta concepción de que a veces se judicializaba la pobreza”, subrayó Piñero

José Piñero, secretario de Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia de Córdoba, reivindicó la desinstitucionalización de menores de edad, dijo que con el nuevo paradigma quedó en establecimientos solo el 10% de los chicos que había años atrás y opinó que de todas maneras la cantidad debiera ser aún más baja.

No obstante, sostuvo que “a veces se exagera la revinculación” de los pibes para evitar caer en la institucionalización, al tiempo que remarcó las bondades de la ley.

Por otra parte, aseveró que disminuyó un 45% la reincidencia en delitos de parte de quienes pasaron por el Complejo Esperanza, un cuestionado instituto para jóvenes en situación de conflicto con la ley penal.

Piñero fue abordado en su visita a Villa María, donde la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) presentó un programa para trabajar articuladamente con 427 municipios y comunas de todo Córdoba y distintos actores.

“Sobre todo en el interior, con tantos kilómetros, la problemática de niñez es imposible afrontarla desde un organismo de forma aislada”, argumentó el funcionario.

Tal como se indicó ayer, la iniciativa tiene tres etapas. Piñero detalló que primero habrá talleres en todos los departamentos y que luego se capacitará a 52 decisores (dos representantes por cada departamento) que generarán planes de trabajo que tendrán que ver con lo que hayan establecido como principal problemática de cada territorio.

-¿Cuál es la problemática más frecuente?

-En el último año tuvimos 11 mil denuncias. Las cuestiones principales son la violencia y el abuso, sin dudas. La violencia hacia la niñez, en distintas manifestaciones, niveles y graduaciones es una problemática muy grande y el abuso viene por detrás, lamentablemente, sobre todo hay bolsones en determinados lugares del interior donde preocupa bastante.

-¿Qué herramientas pone el Estado para abordar estas situaciones?

-La SENAF tiene muchos dispositivos, que los ejecuta siempre en forma articulada con otros actores.

Ante cualquier denuncia (incluso anónima, como se da muchas veces) se envía un equipo territorial a domicilio para constatar el hecho, porque puede haber una situación de vulneración hacia ese chico y otros hermanos o puede no ser real. Hay entrevistas a familiares, vecinos, parientes, amigos, centros de salud, una cuestión integral, a veces incluso con psicólogos y psiquiatras. Si se detecta una vulneración, como puede ocurrir cuando el chico no va a la escuela, le falta el DNI o hay violencia, se busca trabajar para superar la situación sin tener que retirarlo de la casa.

Solamente en situaciones muy graves, donde realmente no tenemos alternativas, incluso donde la propia familia es la culpable de la vulneración, se opta por retirar al niño. Y aún en el 70% de esos casos el chico es ubicado en un ámbito de vida donde más o menos ya tenía contacto, puede ser con un familiar, un vecino. Son muy pocos los casos donde se institucionaliza.

-¿Quedan pocos hogares de menores de edad en la provincia?

-Me gustaría que quedaran menos. Tenemos 12, pero también tenemos 14 ogas, es decir, Organismos No Gubernamentales que actúan, en definitiva, como residencia.

No son pocos, lamentablemente, y la cantidad de chicos en estos lugares está por encima de los 400.

No son tantos como con el viejo paradigma, en que teníamos cinco mil jóvenes institucionalizados. El número bajó a un 10% con el cambio del paradigma.

-¿Cuál ha sido el resultado de haber desinstitucionalizado la niñez?

-Creo que la ley ya es un logro positivo, pero también creo que hay que corregirla. De hecho, a veces se exagera la revinculación. Hay que ser muy cuidadoso en la revinculación. La ley sin dudas ha sido un logro, porque al chico se lo ha reconocido como sujeto de derecho y se ha cambiado esta concepción de que a veces se judicializaba la pobreza, el abandono confundido con pobreza… Un chico pobre no es un chico abandonado, son situaciones distintas.

El viernes se puso en marcha un nuevo programa provincial enfocado en la niñez

La ley mejoró muchos aspectos, pero hay que seguir trabajando y creciendo. Nadie quiere volver a la vieja concepción del juez patrón, del patronato, es algo viejo a lo que ya no se puede volver.

Más tarde, al hablar de la delincuencia juvenil, Piñero aseguró que se bajó el nivel de reincidencia en un 45% a través del Complejo Esperanza, lo que “quiere decir que el 45% de los chicos que están bajo tratamiento socioeducativo no vuelve a delinquir; no alcanza, pero es mucho y vamos por más. También hay que trabajar en las causas, porque estos chicos son hijos de la exclusión”.

En ese marco se le hizo referencia a los muchos cuestionamientos que ha tenido el Esperanza en los últimos años, con situaciones de gravedad. Entonces respondió:

“El Complejo tiene lo suyo y estamos trabajando fuertemente para darle un fuerte carácter socioeducativo, sin perder de vista la seguridad, porque está claro que los chicos al estar privados de la libertad no deben fugarse”.

Luego explicó que “a veces llegan con una carga de violencia muy grande, que afecta el trabajo, pero estamos fuertemente instalados en la idea de que el joven disminuya su reincidencia, lograr una reincorporación social y para eso hay una enorme cantidad de programas como talleres culturales, escolarización, deporte, tareas contra la adicción”.

-¿Cuántos pibes pasaron en 2016 por el instituto?

-Anualmente el promedio en todo el sistema penal ronda los 1.600 o 1.700. Hoy hay más o menos 200 en el complejo.

 

Violencia contra un niño por un hurto: “Que en el siglo XXI se esté discutiendo…”

“Hace 20 siglos se prohibió la justicia por mano propia, los romanos lo hicieron”, dijo Piñero cuando se le preguntó por el penoso ataque sufrido en Córdoba por un niño de 10 años que hurtó un teléfono celular.

“Que en el siglo XXI estemos discutiendo si se puede hacer justicia por mano propia es absurdo”, señaló el funcionario.

“Lamentablemente, hay una situación de percepción social de inseguridad que lleva a justificar estos actos. Quienes están de acuerdo, entonces también tienen que estarlo con el asesinato de Balbo, alguien se le ocurrió que había dicho tal cosa y lo mataron tirándolo por una fosa en una cancha. Esto es una anarquía si es así”, cuestionó.

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