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Seis años de prisión por abusar reiteradamente de su expareja

Jorge Rabazani en el banquillo de los acusados, junto a su defensora, la abogada Silvia Medina. El albañil confesó los hechos y le impusieron una pena de seis años de cárcel

Juicio abreviado – Se declaró culpable y le impusieron la pena mínima que prevé la ley

La pena recayó en Jorge Rabazani, quien obligó a la mujer a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento. En otro juicio, Nahuel Robledo recibió una sanción de tres años en suspenso y recuperó la libertad luego de 10 meses

Un albañil villanovense fue condenado ayer a seis años de prisión efectiva luego de confesar que había sometido sexualmente a su expareja por la fuerza, tiempo después de haberse separado.

Se trata de Jorge Daniel Rabazani (59), quien fue declarado autor responsable de “abuso sexual con acceso carnal reiterado” y “violación de domicilio reiterada” por una serie de hechos ocurridos en la vecina ciudad en fechas no precisadas con exactitud, pero registrados durante 2016 y 2017.

En el marco de un juicio de trámite abreviado, Rabazani se declaró culpable de la grave imputación y pudo acceder a la pena mínima prevista por la legislación para el primero de los delitos. Y como los hechos son de instancia privada, el debate se realizó a puertas cerradas en la sala de audiencias de la Cámara del Crimen de Villa María.

De acuerdo con la acusación, el disoluto individuo concurría periódicamente al domicilio de la mujer, ingresaba sin su permiso y la obligaba a mantener relaciones sexuales contra su voluntad, pese a que ya no los unía ningún vínculo.

La reiteración de hechos llevaron a la víctima a denunciar a Rabazani, quien fue detenido a comienzos de 2018 en un departamento ubicado en Amadeo Sabattini y Jujuy, en Villa María, aunque anteriormente vivió muchos años en Antártida Argentina 1097, en barrio San Antonio de Villa Nueva.

Previo a las deliberaciones, el fiscal Francisco Márquez y la abogada defensora Silvia Medina habían acordado solicitar en sus alegatos la sanción finalmente impuesta por la jueza Eve Flores de Aiuto si el agresor sexual confesaba lisa y llanamente los hechos.

La condición de convicto primario de Rabazani (nacido el 15 de julio de 1959) también le permitió acceder a la pena mínima prevista por el artículo 119 del Código Penal de la Nación.

 

Qué dice la ley

La referida norma legal establece que “será reprimido con prisión de seis meses a cuatro años quien abuse sexualmente de una persona cuando (…) mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción”.

Sin embargo, el tercer párrafo del citado artículo 119 precisa que “la pena será de seis a 15 años de prisión cuando, mediando las circunstancias del primer párrafo, hubiere acceso carnal por vía anal, vaginal u oral o realizare otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías”.


 

Robledo se declaró culpable y recibió una pena en suspenso que le permitió recuperar la libertad. Detrás, el abogado Jorge Bustos

Condena y libertad

En otro juicio oral realizado en los Tribunales de esa ciudad, el camarista Félix Martínez le impuso una condena de tres años de prisión de ejecución condicional a un trabajador gastronómico y ordenó su libertad ni bien concluyó la audiencia.

Se trata de Nahuel Robledo (26), quien fue declarado autor responsable de “lesiones leves calificadas”, “amenazas reiteradas”, “desobediencia a la autoridad” y “resistencia a la autoridad” por una serie de hechos de violencia de género cometidos en perjuicio de su expareja.

Robledo estaba detenido desde hace exactamente 10 meses y 19 días luego que la madre de su pequeña hija lo denunciara por la seguidilla de agresiones físicas y verbales sufridas durante 2017 y 2018.

Si bien el joven convicto primario confesó la autoría de todos los hechos, a la hora de los alegatos el fiscal Márquez y el abogado Jorge Bustos discreparon sobre la pena a imponer. El acusador público solicitó tres años de prisión efectiva y el defensor la misma sanción, pero en suspenso.

Finalmente, el presidente del tribunal aplicó la sanción que había requerido la Defensa y fijó una serie de reglas de conducta que Robledo deberá cumplir a rajatabla (como abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con la víctima) si quiere mantener la libertad.

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