Seis pacientes inician “nueva vida”

Pacientes y equipo posaron para las fotografías de la residencia propia, tras la habilitación oficial

Así denominan los profesionales a la propuesta que se brinda en la Primera Residencia Protegida inaugurada esta semana en marco del 103 cumpleaños de la excolonia

Pacientes y equipo posaron para las fotografías de la residencia propia, tras la habilitación oficial

El martes fue “un día muy especial”, ya que fue creada la primera Residencia Protegida, desde el Hospital Dr. Emilio Vidal Abal. En el marco de los festejos por el 103º aniversario, hicieron la simbólica entrega de llaves de este novel dispositivo del neuropsiquiátrico, dando inauguración oficial.

Así lo narró a EL DIARIO la trabajadora social Carina Visconti, manifestando su satisfacción. La licenciada aseguró que “un grupo de seis pacientes (dos de ellos de Villa María) comienzan una nueva etapa en sus vidas. Se abre para cada uno de ellos la posibilidad de ser parte de la misma comunidad, de ser un vecino más, un ciudadano más, recuperando de este modo el ejercicio pleno de sus derechos”.

“Desde ahora se abrirán para ellos nuevas oportunidades, nuevos caminos y el desafío enorme de concretar proyectos que quizás no fue posible realizar, entre otras cosas, por la misma razón de permanecer mucho tiempo internados en la institución”, explicó la profesional.

Visconti sostuvo que “este nuevo dispositivo se enmarca dentro del proceso de transformación que contempla la nueva Ley de Salud Mental, promulgada por la provincia de Córdoba en el año 2010”.

Precisó que “en la misma se prevé que los hospitales psiquiátricos deberán adecuarse al espíritu de esa ley y entre otras cosas indica la inconveniencia de que las personas permanezcan internadas más tiempo del que requieran para su tratamiento”.

 

Experiencia base

“Esta primera Residencia tiene como base las experiencias de años de los hogares intrahospitalarios del HEVA, donde diferentes personas capacitadas en la rehabilitación psicosocial fueron creando casas con pacientes fomentando la autonomía y la individualidad”, aportó la trabajadora social.

Y en el mismo sentido, agregó que “de algún modo, significaron los primeros intentos de superar el paradigma del manicomio, el sufrimiento del encierro y el aislamiento de personas con trastornos psiquiátricos”.

“En estos hogares se prepara al paciente para que adquiera independencia y el aprendizaje necesario para desempeñarse exitosamente en la vida cotidiana”, indicó.

 

Acompañamiento

La licenciada Visconti apuntó que “estas personas que desde hoy recibirán el alta hospitalario tendrán el acompañamiento de un equipo técnico especializado con el objetivo de facilitar la reinserción social de las mismas”.

Con ese aspecto coincidió el licenciado en Psicología integrante del equipo de este nuevo dispositivo, Daniel Cavallo: “Hace seis meses, aproximadamente, se comenzó a trabajar con aquellos (pacientes) que estarían dispuestos a comenzar una nueva vida. Aparecieron las dudas, la incertidumbre y el miedo frente a lo desconocido del proyecto, pero todo se fue facilitando cuando ellos empezaron a apropiarse del nuevo hogar. Comenzaron por visitarlo, conocer sus vecinos y así, ambientarse progresivamente al barrio”.

De esta manera, aseguran, “se fue desarrollando un sentido de pertenencia con la nueva casa. Día tras día participaron activamente, junto al personal que los asiste diariamente, en el mejoramiento de la vivienda, dándole singularidad e identidad propia a su nuevo lugar”, apuntó Cavallo (coordinador del área de Rehabilitación del Hospital).

 

Participaron

Así fueron “capaces de pintar muros, arreglar muebles, acondicionar cada espacio y pensar cómo llegaría a sentirse cada uno viviendo ahí”, dijo Visconti. “Apareció el entusiasmo, la ilusión y la esperanza de una vida mejor”, añadieron.

Los profesionales contaron además: “Vimos como cada uno fue transformando sus preocupaciones iniciales en la confianza de que allí estaría mejor. En la seguridad de que dejar el hospital no sería dar un salto al vacío, sino, por lo contrario, dar un paso adelante en sus vidas. Dejar atrás años de internación. Ser parte de algo esperanzador”.

“De ahora en más deberemos acompañarlos y apoyarlos para que cada paso nuevo que vayan dando sea lo mas adecuado y pertinente posible, como también animarlos a enfrentar nuevos desafíos, a probar diferentes experiencias y, sobre todo, que sientan que son capaces de tener las mismas oportunidades que cualquier persona”, plantearon.

Afirmaron que “ellos (los pacientes) han elegido una vida diferente, pero tan solo ellos serán los verdaderos protagonistas de sus vidas. Serán el resultado de su propia construcción, dándole un sentido original y único. Nosotros deberemos y necesitaremos estar presentes para asistirlos cuando lo requieran”.

“Pensamos que la libertad con dignidad y responsabilidad es un valor que no se puede negociar y al cual tampoco estamos dispuestos a renunciar”, consideraron.

Y, por último, los profesionales manifestaron sus “¡felicitaciones a este grupo que hoy emprende un nuevo camino!” y dieron “gracias a todos los que participaron para que hoy se haga realidad esta Residencia Protegida”.

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