Las calles - Hoy, Dante Alighieri
El camino del bulevar
La arteria, de unos cuatrocientos metros, comienza en avenida del Libertador y termina en el bulevar Cárcano, en barrio Parque General Paz. Era llamado el “camino del bulevar”, que unía la incipiente Villa de Ocampo con Villa Nueva a través del puente Vélez Sarsfield, hoy derrumbadoDante Alighieri fue bautizado como Durante di Alighiero degli Alighieri, cuando nació el 29 de mayo de 1265 en Florencia. Era hijo de Alighiero de Bellincione y Gabriella Bella, quienes pertenecían a la burguesía florentina. Dante aseguró siempre que procedía de familia noble y así lo hizo constar en el Paraíso, donde trazó un vínculo familiar con su supuesto antepasado que habría sido armado caballero por el emperador Conrado II.
Durante sus años de estudio Alighieri coincidió con el poeta Guido Cavalcanti, representante del Dolce Stil Novo, unos quince años mayor que él, con quien intimó y de quien se convirtió en discípulo. Según explica en su autobiografía más o menos recreada poéticamente, Vida nueva, en 1274 vio por primera vez a Beatriz Portinari, cuando ella contaba 8 años y él 9. El apasionado y platónico enamoramiento de Dante tendría lugar al coincidir de nuevo con ella nueve años más tarde.

En 1285 tomó parte en el asedio de Poggio di Santa Cecilia, defendido por los aretinos, y dos años más tarde se trasladó a Bolonia, quizás a estudiar, si bien se tienen dudas en lo referente a su paso por la universidad de dicha ciudad.
En 1290 murió Beatriz, y un año más tarde Dante contrajo matrimonio con Gemma di Manetto, con quien tuvo cuatro hijos. En 1295 se inscribió en el gremio de médicos y boticarios, y a partir del mes de noviembre empezó a interesarse por la política municipal florentina; entre mayo y septiembre del año siguiente fue miembro del Consejo de los Ciento, y en 1298 participó en la firma del Tratado de Paz con Arezzo. En 1300, y en calidad de embajador, se trasladó a San Gimignano para negociar la visita de representantes de la Liga Güelfa a Florencia, donde ocupó el máximo cargo en la magistratura florentina.
En octubre de 1301, y tras oponerse al envío de tropas para ayudar al Papa Bonifacio VIII, Dante fue designado embajador ante el Pontífice, a quien ofreció un Tratado de Paz. El Papa, sin embargo, lo retuvo en Roma en contra de su voluntad, con la intención de ayudar en Florencia a la facción güelfa opuesta a la de Dante, sector que a la postre se hizo con el control de la ciudad y desterró a sus oponentes.
Acusado de malversación de fondos, Dante fue condenado a multa, expropiación y exilio, y más tarde a muerte en caso de que regresara a Florencia. A partir de esta fecha Dante inició un largo exilio que iba a durar el resto de su vida: residió en Verona, Padua, Rímini, Lucca y, finalmente, Ravena, ciudad en la cual fue huésped de Guido Novello de Polenta y donde permaneció hasta su muerte.
Sus obras
La influencia de la poesía trovadoresca y estilnovista sobre Dante Alighieri queda reflejada en su Vida nueva, conjunto de poemas y prosas dirigidos a Beatriz, razón de la vida del poeta y también de sus tormentos, y en sus Rime Petrose, dirigidas a una amada supuesta, a la que escribe solo para disimular ante los demás su verdadero amor. El juego poético-amoroso oscila entre la pasión imposible y la espiritualizada idealización de la figura de la amada, aunque las rígidas formas del estilnovismo adquieren una fuerza y sinceridad nuevas en manos de Dante. El experimentalismo de los poemas de Dante Alighieri y la búsqueda consciente de un estilo propio culminarán finalmente en La Divina Comedia, una de las cumbres de la literatura universal. Dividida en tres cantos (el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso) y escrita en tercetos, se resume en ella toda la cosmología medieval mediante la presentación del recorrido del alma de Dante, guiada primero por Virgilio y más adelante por Beatriz, en la expiación de sus pecados.
Con un lenguaje de gran riqueza expresiva, el poeta mezcla los elementos simbólicos con referencias a personajes históricos y mitológicos, hasta construir una equilibrada y grandiosa síntesis del saber acumulado por el hombre desde la Antigüedad clásica hasta la Edad Media.
El gran poeta falleció en Rávena el 14 de septiembre de 1321.
El cólera y el primer lazareto en nuestra Villa
En “La ciudad, las obras y los días” del profesor Bernardino Calvo, se extrae que en el año 1886 el pequeño villorrio, con menos de mil habitantes, sufre los lacerantes efectos de la cruel epidemia, la tercera que se registraba en el país.
Alarmada por la inminente presencia del flagelo, que procedía, aparentemente, del puerto de Rosario y se propagaba al interior por medio de los movimientos del ferrocarril, la población, a instancias de las autoridades municipales, blanquearon con cal las casas, ranchos y edificios públicos y particulares, prohibiéndose expresamente arrojar a la calle basura o aguas servidas.
El 23 de noviembre de 1886, precisamente, la Intendencia municipal convocó de urgencia al vecindario, y se dispuso el cierre de las escuelas y la fumigación de la estación ferroviaria y de los trenes que arribaran, en una jornada agitada que puso de relieve la justificada preocupación de las autoridades. Días después se dispuso la construcción de un lazareto, ubicado sobre la actual avenida Dante Alighieri al 281 (foto actual), para alojar a los enfermos.
Fue en ese marco que cobra gran protagonismo la acción profesional de Sebastián Carbó. Recién en el mes de abril del año siguiente, al cabo de cinco fatídicos meses, se dio por superada la cruel epidemia.
José Pedernera en “Historia de la ciudad de Villa María” señalaba: “Como no fue posible conseguir una casa alquilada, la Municipalidad debió adquirir una en la propiedad ubicada como a seis cuadras de la población, en el bulevar que va al puente Vélez Sarsfield, hoy bulevar Dante Alighieri”.
