Día de la Industria - Marcelo Uribarren - Vicepresidente primero de la Unión Industrial de Córdoba

“Falta consumo y repercute en la industria”

El dos veces presidente de la UIC analizó la coyuntura, los desafíos actuales, las expectativas para el empleo y el futuro de la industria argentina

-¿Cómo los encuentra este Día de la Industria, cómo ha sido la situación en lo que va del año y cómo ven el panorama para el último cuatrimestre?

-El panorama es complicado, es difícil trazar un promedio, hay sectores heterogéneos, hay algunos más activos y otros menos por diferentes circunstancias. Pero, si quisiéramos trazar una línea general, podemos decir que la falta de consumo se nota de manera importante y eso está repercutiendo en la industria.  En la industria de la alimentación se nota enormemente la caída de consumo y rentabilidad que tiene; entonces, si vemos que esa industria está afectada, podemos trazar que es una general para el resto de las industrias.

Hay industrias más activas, por ejemplo, aquellas que tienen que ver con el crédito, donde las personas que van a resguardar valor, muchos deciden hacerlo en cuotas en la industria automotriz. La venta de autos está bien activa, este año ha sido muy bueno respecto al año anterior, que estaba muy caído. Lo mismo pasa con la línea blanca, electrodomésticos, ya que ahí se obtienen buenas cuotas o préstamos. En el resto de las actividades se notan mucho las caídas. El mínimo o el piso está en la industria de la construcción, ya que no hay obra pública y la privada está bastante quieta. En el resto pasa de todo en el medio. Hay otras realidades.

-¿Cuáles son hoy los principales desafíos que enfrentan las industrias en el país? ¿Qué medidas están haciendo falta?

-Bueno, como decimos siempre, es multicausal lo que generan estos inconvenientes de falta de consumo. Hay varias amenazas hoy que atentan contra el desarrollo de la industria, una es global: China, a través de sus bajos costos, y el dumping ha bajado sus costos de manera enorme. Eso ha puesto en tensión la industria, no solo de Argentina, sino del mundo.

Pero, por otro lado, de manera interna, tenemos nuestras amenazas: primero, la falta de consumo, y también los costos altos que forman parte de la realidad que tenemos hace décadas, lo que nos impide competir como corresponda no solo contra China, sino con otros países competitivos como es el caso de Brasil, que es nuestro principal socio.

Entonces, tenemos un 35% más caro nuestros impuestos respecto de Brasil, pero además ellos tienen créditos de bajo costo, no tienen inflación y tienen escala, lo que baja enormemente los costos. Todo esto hace que la amenaza sobre el desarrollo industrial sea muy fuerte.

-¿Y qué medidas hay contra eso?

-Las medidas para solucionar lo que nos corresponde a nosotros tienen que ver con que tenemos los impuestos más altos del mundo y además tenemos falta de infraestructura, lo que aumenta mucho los costos.

Todos esos problemas se resuelven con un costo fiscal importante, donde el Gobierno dice “no voy a poner en juego mi equilibrio fiscal”. Con esa premisa básica, la única forma es salir de la crisis de consumo que tenemos, ir hacia otra etapa, para que el Gobierno, vía recaudación u otras cuestiones, genere ese superávit que hace falta para tener fondos para empezar a bajar impuestos.

Pero eso no lo veo ahora, por lo menos, no antes de las elecciones; entonces, por eso planteo que el industrial tiene que estar apalancado en su realidad interior y buscar la solución al problema de manera propia, aunque la circunstancia sea muy dura. Tiene que encontrar respuestas internas para poder resolver este problema.

-¿Cuál es la expectativa en cuanto al empleo?

-Este año, es muy probable que no crezca el empleo; lo importante es que no siga cayendo. El empleo privado hace diez años que no se genera. Algunas crecen, otras pierden, entonces se ha mantenido neutro, sin crecimiento de mano de obra; entonces, es un país que está económicamente estancado hace más de diez años.

Yo creo que este año no va a cambiar esa ecuación. Que no caiga más, espero, si no, que se mantenga. Se habla de que después de las elecciones se pueda apostar a una reforma impositiva y los industriales tenemos mucha fe en que eso suceda. Algo va a dar una nueva expectativa respecto al manejo de costos vía impuestos, pero eso dependerá de un nuevo Congreso que estará en funciones el año que viene. O sea que para eso falta mucho.

-¿Qué logro de la industria reciente me podés mencionar?

-Nosotros vemos que el desafío para la industria que está es vía innovación y desarrollo tecnológico. Hoy, la industria nuestra no puede tomar aspectos vía escala. Cuando uno va a discutir por volumen, hay países que producen escalas enormes, donde es muy difícil competir. Lo que sí, en muchos sectores industriales, el nivel de innovación y desarrollo tecnológico -es decir, agregar valor agregado al producto-, hay lugares que están muy desarrollados y son donde menos se sienten todas estas amenazas.

En la medida que la creación de valor en el producto aumenta vía desarrollo tecnológico, la empresa se hace más competitiva y tiene posibilidades reales para salir adelante. En aquellos sectores donde no se puede innovar mucho tecnológicamente, o las empresas no han hecho los cambios que corresponden, las amenazas van a ser muy grandes.

-¿Qué ves en cuanto a la transformación digital y automatización?

-El entramado industrial de Córdoba es más o menos el 85%, casi el 90% de la industria de Córdoba; entonces, estamos hablando de industrias pyme, que son casi el 90% de la provincia. O sea que es un sector que, por falta de escala o porque no tuvo la oportunidad de crecer más, tiene un nivel de debilidad respecto a las empresas medianas y grandes. Entonces, la solución es, sin duda, el desarrollo tecnológico, la digitalización, control de procesos digitales, vender productos digitales y tecnológicos. Hay muchas empresas que lo han hecho, pero hay otras que, de acuerdo al sector en que se encuentran, no han tenido tiempo para hacerlo o su sector no lo permite.

Entonces, estas últimas, seguramente, son las que mayor debilidad tengan para enfrentar los desafíos que está viviendo la industria argentina, pero también la industria del mundo.

Después, también hay transformaciones que tienen que ver con las tecnologías vía cambios de energía, modelos automotores que eran a nafta y ahora son eléctricos... Y así otros sistemas, con cambios que en algunos sectores son trascendentales. Algunos sectores han hecho esos cambios y otros sectores que no lo han hecho, y son los que les está costando mucho más.

-¿Qué mensaje querés darle a los industriales y a la sociedad en esta fecha?

-Todos nosotros, de la Unión Industrial de Córdoba, y todos los que trabajamos en cámaras empresariales, somos fanáticos de la industria. Además, la industria genera raíz en los pueblos donde trabajan y eso hace que no haya inmigración hacia sectores más poblados. La industria, justamente, logra ese tejido social de calidad, porque cualquier empleado que trabaja en la industria es empleado capacitado. Además de generar el 20% del PBI, también potencia a las escuelas, a las universidades. El tejido industrial es fundamental para el desarrollo de un país como el nuestro.

Hay cambios muy profundos a nivel mundial, que obviamente amenazan a la industria, y hay cambios internos que también lo hacen. Nosotros creemos que vale la pena seguir desarrollando este sector, creemos que hay sectores que van a seguir siendo muy potentes.

Como objetivo económico de país, tener equilibrio fiscal -como hemos pedido toda la vida y ahora lo tenemos- lo tomamos como algo valedero, pero todavía hay transformaciones que hay que hacer para que perjudiquen a la industria lo menos posible. Estamos conversando con el Gobierno nacional vía la Unión Industrial Argentina y esperamos que todas las reformas que hay que hacer lleguen a tiempo para que el daño sobre el tejido industrial sea el menor posible.

Hay una oportunidad de futuro muy grande para Argentina que tiene que ver con la minería, con la energía, no solo de combustibles fósiles de Vaca Muerta, sino también con energías sustentables, e incluso con el campo cuando las retenciones sigan bajando. Hay que basarse en esa matriz para que desde ese lugar se puedan proyectar otras industrias que por ahí hoy no tienen la fortaleza adecuada.

Comentarios