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Templos patrimoniales Capilla San Antonio – parroquia la Santísima Trinidad

La Capilla San Antonio, a poco de su construcción, cuando sus muros todavía se veían de ladrillo y el ingreso al pórtico estaba cerrado por un portón y un pilar con rejas

Segunda parte – Un viaje a la Europa medieval en Villa María

Escribe Augusto López De la Dirección de Patrimonio Histórico

Luego de la primera parte que publicamos el 2 de enero de este año dedicada a la Catedral, hoy avanzamos con otras dos iglesias que fueron declaradas Patrimonio de la ciudad, en este caso mediante decretos sancionados en 1995 y 1998

 

Las órdenes religiosas tuvieron su auge en el Medioevo. Sus miembros (monjes, monjas, frailes) procuraron imitar a los apóstoles de Cristo, siguiendo un modelo de vida comunitario; sustentado en el trabajo, la oración y el estudio. Hacían votos de pobreza, obediencia y castidad.

Cada comunidad tuvo un nombre, unas normas y una misión particulares (educación, liberación, sanación), algunas de las cuales se conservaron hasta nuestros días.

En Villa María se asentaron varias órdenes religiosas que educaron y educan en la fe cristiana; creando una alternativa privado-católica en materia educativa.

Con esta premisa, por ejemplo, vinieron las Hermanas Franciscanas y los Padres Trinitarios; las primeras en 1901 y los segundos en 1935.

Construyeron conjuntos arquitectónicos (San Antonio y La Santísima Trinidad) que comprendían un internado, aulas, una residencia (“claustros” en el caso de las Franciscanas y “celdas” para los Trinitarios) salones y un templo para desenvolver la misión evangelizadora que cimentaba la actividad educativa.

Por su riqueza histórica y arquitectónica, esos templos fueron declarados Patrimonio villamariense, mediante los decretos 418 (21 de abril de 1995) y 1.029 (5 de noviembre de 1998).

 

El Instituto San Antonio

El centro escolar, conducido por Franciscanas, surgió (1901) como una escuela femenina, cuya primera sede estuvo en Corrientes y San Martín.

Sobre el nacimiento de esta institución educativa el historiador Bernardino Calvo dice: “En Villa Nueva, desde el año 1874, existía el convento de las Hermanas Franciscanas que había educado a las niñas de la población y esta congregación multiplicó sus establecimientos en la provincia. En el año 1901 las Hermanas Franciscanas que arribaron a Villa María se preparaban para iniciar, el 1 de enero, las actividades del colegio que denominarían San Antonio de Padua, incorporándose a primer y segundo año apenas 12 niñas…” (Calvo, 1996: 44).

Posteriormente, en 1905, la escuela se trasladó a Sabattini 141 (el claustro se encontraba a partir de 1903).

Poseía un internado destinado a las pupilas, una residencia para las religiosas (actual Nivel Inicial), un cine y un conservatorio (“Beethoven”). (Monteoliva, 2008: 345).

En 1913, cuando la matrícula escolar ascendía a 196 alumnas, el centro escolar colocó un molino para el suministro de agua potable y activó el servicio eléctrico (prestado por la Compañía Anglo Argentina de Electricidad). (Trento, 2017: 8-9).

A partir de 1974, cuando Blanca Trento y Estela Dubois fueron nombradas “directora” y “vicedirectora”, el Colegio San Antonio está conducido por autoridades “laicas”.

El templo se realizó entre 1916 y 1926; con la intervención del arquitecto Dante Ortonolani (proyecto), el ingeniero Martínez Echenique (planimetría) y el contratista Francisco Soldavini (construcción). (Trento, 2017: 33).

El interior de la capilla del Instituto San Antonio, ya realizada la obra de restauración de los años 2009 a 2011

Tiene muros de ladrillos comunes, revoques cementicios, techos cubiertos de zinc y baldosas graníticas.

Su carpintería es de madera.

El frente, coronado con una cruz, presenta escaleras, pilastras, molduras, cornisas y un rosetón.

Termina en un campanario con aberturas ojivales y pináculos con florones.

El interior fue pintado por el italiano Giuseppe Bassoli (1863-1935).

El conjunto pictórico incluye “figuras” (San Francisco de Asís, Santa Margarita de Cortona, San Antonio de Padua), “inscripciones” y “motivos” (como “botones”, “nubes”, “gotas”).

Según un manuscrito familiar, en Villa María, Bassoli también pintó la Farmacia Pinardi y la Catedral.

La capilla poseía un retablo de madera con esculturas traídas de la Casa Fratelli y Bertarelli (Milán, Italia) que se sustituyó después del Concilio Vaticano II (1965) por un altar de mármol (Trento, 2017: 33-35).

Finalmente, el templo atesora las “reliquias” de María Del Tránsito (beata), San Francisco de Asís, Santa Clara, San Vicente y Santa Anastasia.

 

Arquitectura neogótica

Su arquitectura es neogótica; siendo el único ejemplar de Villa María que presenta este estilo.

El gótico se desenvolvió en Europa entre mediados del siglo XII y comienzos del siglo XV. Puede ubicarse entre los estilos románico y renacentista.

Se construyó en una sociedad crecientemente urbana y burguesa (migraciones del campo a la ciudad, desenvolvimiento de las actividades comerciales, manufactureras y financieras); donde el poder monárquico ascendía sobre el poder feudal, el monasterio declinaba ante la universidad (activando un proceso de revalorización humana que derivó en el humanismo renacentista) y frente al “boato” que caracterizaba el modo de vida “señorial”, surgían movimientos que predicaban la austeridad, viviendo en la pobreza (en esa coyuntura San Francisco de Asís creó la Orden Franciscana).

En el aspecto religioso, la arquitectura gótica acentúa la verticalidad y luminosidad.

La verticalidad, conseguida mediante columnas y pináculos, ubica al hombre (“finito”) frente a Dios (“infinito”); recordándole que el Universo (“creación divina”) es una realidad “inestable”.

Por su parte, la luz material (solar) crea un paralelismo con la luz inmaterial (divina). “El hombre tiene por naturaleza o como consecuencia del pecado original, dificultad de acceso a la luz, por lo que precisa de una estructura básica que le facilite el camino hacia ella.

Una forma de transportar al hombre hacia la luz, hacia Dios, es a través del color” (Figueroba Figueroba y Fernández Madrid, 1996: 139).

A partir de eso, se construyen vitrales y vidrieras.

 

Recuperar el patrimonio histórico

En 1991, frente al deterioro que presentaba el templo, se pilotearon los cimientos, realizaron encadenados (había cedido la pared sudoeste) y sustituyeron las chapas del techo.

Esa tarea fue concretada por el ingeniero Alejandro Fabro, a partir de una ayuda solicitada a Adveniat (de Alemania).

Posteriormente, entre 2009 y 2011, se concretó una intervención estructural que comprendió el frente, las paredes, el techo, los vidrios, la carpintería y los murales.

La monumental recuperación fue realizada por el arquitecto Hugo Las Heras (actual director de Patrimonio Histórico Municipal) con la colaboración de Cesar Bravín (pintura) y Juan Calvo (carpintería).

En una primera instancia, se repararon los techos; instalaron tejidos en los ventanales del campanario para impedir que anidaran las palomas y retiraron enredaderas procedentes de una propiedad vecina, que cubrían la pared sudoeste (con perjuicio para las pinturas interiores).

Complementariamente, para contener la humedad, fueron picadas y revocadas todas las paredes internas. Con esa finalidad, también se instalaron cámaras aireadoras y zócalos calcáreos.

Fue revisado el cableado y reparada la carpintería.

En un tercer momento, se restauraron las pinturas al temple de Giuseppe Bassoli (distribuidas en todo el interior) y sustituyeron los vidrios.

Finalmente, fue intervenido el frente; mediante un hidrolavado y enarenado de los muros (este trabajo incluyó el Claustro, también declarado Patrimonio Histórico, cuya puerta procede de la Catedral).

La recuperación fue costeada por el municipio y la institución educativa.

En una entrevista realizada por 4º Fase (revista estudiantil del Instituto San Antonio) el arquitecto Las Heras rememora que trabajaban unas seis horas por día (tres a la mañana y tres a la tarde); ya que estas actividades se realizan sobre altos andamios (situación que genera tensión y acentúa el cansancio) y requieren luz solar.

En la misma entrevista, dice: “Me siento orgulloso de ser de Villa María y poder representarla con mi labor”.

Hugo Las Heras también realizó intervenciones en el ex-Cine Sud/Opera, la casa de Bonfiglioli, el ex-Cine Alhambra (sede de la Asociación Española) y la Catedral (en todos estos casos, recuperando pinturas del artista villamariense Fernando Bonfiglioli).

 

El gótico: una arquitectura que busca el encuentro con Dios.

 

La Santísima Trinidad

El templo La Santísima Trinidad está ubicado en General Paz 685.

Constituía un centro educativo dependiente de la Orden Trinitaria, radicada en Villa María a partir de 1935, con la finalidad de “sembrar la semilla de la fe y fundar un colegio para varones” (Chappui, Inés, 2008: 881).

La escuela se estructuró entre 1939 y 1942. Poseía alumnos pupilos, semipupilos y externos.

Su primer director fue el reverendo José María Iturbe.

En 1996, la asociación civil Educar compró a la Comunidad Trinitaria la institución educativa ubicada en Vélez Sarsfield y General Paz, conservando el nombre de La Santísima Trinidad. (Chappui, Inés, 2008: 881)

El primer templo se construyó a partir de 1938, en un solar que donó Laura Broggi (viuda de Fermín Maciel, intendente de Villa María entre 1895 y 1898), en recuerdo de su marido.

“La devota capilla de 8 metros por 30 metros (actual salón de actos del colegio) quedó terminada un año después. Se acondicionaron las casitas viejas para las celdas de los religiosos, donde está ahora el jardín de infantes del colegio” (Chappui, Inés, 2008: 881).

Quedó inaugurada el 26 de noviembre de 1939, con la bendición del presbítero Alfredo Ferrari (en representación del arzobispo de Córdoba, Fermín Lafitte).

Laura Broggi estuvo en calidad de madrina.

Por su parte, el segundo templo, declarado Patrimonio Histórico mediante el citado decreto (Nº 1.029), se construyó a partir de 1943 (cuando fue colocada la piedra fundamental); adquiriendo status de parroquia en 1960.

Domingo Ausucoa, secundado por José María Iturbe y Felipe Alonso; Juan María Beitía y Agustín Larrasquitu condujeron la unidad eclesiástica entre 1960 y 1980.

 

Riqueza pictórica

Según el relevamiento practicado por la Comisión de Patrimonio Histórico Municipal, el templo presenta muros de ladrillo comunes con revoques cementicios; baldosas graníticas, techos cubiertos con tejas y carpintería de madera y metal.

Fue construido por Alfredo Arzubialde, con la supervisión del ingeniero Olmedo.

Se distribuye en tres naves (convergentes en un crucero) y un presbiterio con ábside.

El interior tiene tres altares, 50 bancos de cedro, cuatro confesionarios y las estaciones del Vía Crucis.

Se visualizan varios ventanales que suministran iluminación y ventilación naturales.

El frente muestra tres entradas y termina en un campanario rematado con una cruz de hierro.

Su interior fue pintado y ornamentado por Fernando Bonfiglioli entre 1958 y 1961, con una temática asociada a la Orden Trinitaria.

En el presbiterio (pintado al óleo) pueden verse el escudo trinitario, ángeles y santos: Juan de Mata (fundador), Félix de Valois (cofundador), Juan Bautista de la Concepción (reformador) y San Miguel de los Santos. Recreaciones de la primera misa de San Juan de Mata (celebrada en París, el 28 de enero de 1193) y de la aprobación de la Orden Trinitaria por parte del papa Inocencio III (17 de diciembre de 1198).

También se pintaron los Cuatro Evangelistas (crucero) y los Doce Apóstoles (nave central).

El coro está ornamentado con un óleo que muestra la Coronación de la Virgen María por la Santísima Trinidad.

Los muros que rodean los arcos (divididos en seis tramos) comprenden figuras del Angel Guardián, Jesucristo y la Virgen María y motivos del Angelus, la Santísima Trinidad, el Santo Rosario, la Sagrada Familia, el Escapulario Trinitario, la Eucaristía y el Corazón Inmaculado.

 

Contorneando las ventanas se visualizan pinturas a la tempera que versan sobre la Virgen María y la Santísima Trinidad.

Finalmente, las naves laterales, divididas en seis paneles, presentan motivos de la Penitencia, el Calvario y la Pasión.

El artista villamariense coronó su monumental trabajo con rúbricas que rezan: “Pintó Fernando Bonfiglioli 4-VIII-1958”; “Mi casa es casa de oración. Pintó Fernando Bonfiglioli – 20-XI-1962” y “Este templo pintó y decoró Fernando Bonfiglioli desde 1958 hasta 1961” (Chappui, Inés, 2008: 879).

 

Estilo románico

La arquitectura como medio de salvación: el estilo románico.

El templo del Instituto La Santísima Trinidad se ubica dentro del estilo neorománico, un “revival” medieval.

El románico, “el primer arte unificado del mundo cristiano occidental” (Figueroba Figueroba y Fernández Madrid, 1996: 111), constituye una arquitectura predominantemente religiosa.

Se desenvolvió en Europa, entre los siglos XI y XII; en un clima “escatológico” y “apocalíptico”, atravesado por el temor, la culpa y el pecado.

Terminando el primer milenio, la Cristiandad (sociedad estructurada según la cultura cristiana, donde estuvo el Imperio romano) creía que el mundo terminaría en el año 1000 o 1033 (cuando se cumpliera un milenio del nacimiento o muerte de Cristo).

En este clima, ciertos sucesos, como las invasiones y hambrunas que sacudían Europa, podían sugerir que ya se vivía el “comienzo del final”.

Así, frente a la inminencia del “apocalipsis”, los cristianos europeos comenzaron a buscar medios para “redimirse”: plantearon modelos de vida austeros (cluniacenses, cistercienses, cartujos); se movilizaron para visitar (peregrinaciones) o recuperar (cruzadas) sitios sagrados y construyeron templos y monasterios (crecimiento de la arquitectura religiosa).

El templo románico, vertebrado en ésta coyuntura histórica, es una estructura maciza, caracterizada por la presencia de arcos de medio punto, vanos y anchos muros; cuya planta, con forma basilical o de Cruz Latina, se orienta a la cabecera, dónde se realiza la Eucaristía.

Sobre este estilo, Figueroba Figueroba y Fernández Madrid dicen: “La arquitectura del románico se estructura mediante la articulación orgánica del espacio. La métrica espacial determina que tanto la longitud como la anchura de las iglesias obedezcan a reglas geométricas simples: la longitud deberá ser múltiplo de la anchura de la nave central, y la anchura de las naves laterales será un submúltiplo de ella. La disposición y forma del ábside o cabecera serán cuidadosamente pensadas…”.

Y remarcando su carácter simbólico, completan: “La Iglesia es la casa de Dios en la Tierra […] Debe, por lo tanto, presentar una estructura racional, a semejanza de la divinidad. Es por esto que su configuración gira en torno del ábside, lugar de santuario de Dios, cuya forma más común es la circular.

Además, las naves se disponen en un espacio de semipenumbra, recurso que, razones técnicas aparte, expresa el simbolismo de un hombre que vive inmerso en el entorno del terror del año 1000 y una fe de sumisión que le lleva a fijar sus ojos en el santuario” (Figueroba Figueroba y Fernández Madrid, 1996: 123-124).

 

Referencias:

  • Calvo, Bernardino (1989). Historia popular de Villa María y de sus barrios. Tomo II. Cámara de Senadores de la Provincia de Córdoba.
  • Calvo, Bernardino (1996). Historia de la Educación en Villa María (1871-1996).

Dirección de Cultura y Educación de la Municipalidad de Villa María.

  • Figueroba, Antonio y Fernández Madrid, María Teresa (1996). Historia del Arte. McGrawHill. Madrid
  • Chappui, Inés (2008). Parroquia La Santísima Trinidad. Civitatis Mariae. Galeón. Córdoba
  • Trento, Blanca (2017). La larga Historia del Colegio San Antonio. Villa María
  • Cuarta fase. Revista Estudiantil del Instituto San Antonio. Villa María, 2011
  • Archivo privado

de Ligri Suárez

  • Municipalidad de Villa María (MVM). Departamento Ejecutivo Municipal (DEM). Decreto Nº 418. Villa María,

21 de abril de 1995

  • MVM. DEM. Decreto Nº 1.029. Villa María, 5 de noviembre de 1998

 

Se llama románico en arquitectura al resultado de la combinación de elementos constructivos y ornamentales de procedencia latina, oriental (bizantinos, sirios, persas e islámico) y septentrional (celtas, germánicos, normandos) que se formó en la Europa cristiana durante los primeros siglos de la Baja Edad Media.

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