El Diario del centro del país

Trabajo colectivo para dignificar cada día más la profesión

Patricia Rodríguez, presidenta del Colegio que nuclea a los licenciados en kinesiología

Día del Kinesiólogo

La presidenta de la Regional Villa María del Colegio de Kinesiólogos y Fisioterapeutas de Córdoba, escribió el presente artículo para resaltar lo que significa la profesión y cómo trabajan para evitar que personas sin título ofrezcan “curas mágicas” a los pacientes

Esta es una fecha destinada a homenajear al profesional de la salud que se ocupa del conjunto de procedimientos terapéuticos encaminados a restablecer la normalidad de los movimientos del cuerpo humano, facilitando que las personas tomen conciencia de ellos.

La kinesiología (estudio del movimiento) es una de las ciencias de la salud y, como ellas, es también arte y práctica. Conocida con distintas denominaciones en el mundo: terapia física, fisioterapia, kinesiología, kinesiterapia, kinesiología y fisiatría. Es una profesión en constante crecimiento y expansión que en nuestro país comienza a insertarse en el marco universitario hacia fines del siglo XIX. La elección de la fecha obedece a la creación -el 13 de abril de 1937- de la Escuela de Kinesiología en la Facultad de Medicina (UBA). Su director fue Octavio Fernández, a quien se lo considera el padre de la kinesiología argentina. Unos años más tarde, también un 13 de abril, pero de 1948, se decretó oficialmente esta fecha como Día de la Kinesiología.

La kinesiología o quinesiología (del griego kínesis, movimiento y logos, tratado, estudio) es el estudio científico del movimiento humano.

Es fundamental para el análisis y tratamiento de problemas en el sistema músculo-esquelético. Hace referencia a la estimulación muscular y reajuste óseo a través de puntos reflejos neurovasculares y neurolinfáticos.

El kinesiólogo es un profesional titulado en la universidad y matriculado, especializado en diferentes áreas: respiratoria, traumatológica, neurológica, deportiva, estética dermatofuncional, etcétera. Por lo tanto, no se enfoca nada más en una parte específica del cuerpo, sino en varias y cómo éstas afectan en su conjunto a los seres humanos.

Entonces… ¿qué hace un kinesiólogo?, es aquel que se dedica a rehabilitar pacientes con problemas motrices o de movimiento corporal. Para ello se debe tener un profundo conocimiento de la anatomía, fisiología y biomecánica del cuerpo humano; sus articulaciones, músculos, huesos, etcétera. Con ello se tendrá la base necesaria para realizar una adecuada evaluación kinésica y determinar cuáles serán los tratamientos necesarios u objetivos a futuro, por lo tanto este profesional se debe actualizar y capacitar constantemente para entregar la mejor atención a sus pacientes.

Es importante hacer una diferencia entre el kinesiólogo, el técnico físico-terapeuta, esteticistas u otros profesionales que no estén debidamente capacitados y matriculados, pues éstos suelen aplicar ejercicios o tratamientos inadecuados para la recuperación, no comprenden las razones de los mismos. Los conocimientos de la kinesiología, por tanto, engloban incontables ramas, como la histología, la fisioterapia, la kinesioterapia, la ergonomía, fisiología, kinesiología deportiva, metodología de la investigación, terapia manual, fisioterapia, rehabilitación de diferentes tipos de pacientes, entre otros estudios.

Los tratamientos que impone un kinesiólogo se extienden muchas veces en el tiempo. Se debe tratar a un paciente durante semanas e incluso meses. A diferencia de otras disciplinas médicas, aquí no se resuelve todo con una pastilla o intervención quirúrgica, sino con el cuidado personalizado y atento del experto. El kinesiólogo es quien vela por todos ellos y debe ser proactivo, didáctico, tener autocrítica, ser imaginativo, social, comunicativo, tener tolerancia al estrés, paciencia, ser empático, y/o tener capacidad de trabajar participativamente con el equipo multidisciplinario de salud que le toca, todo ello ayuda a hacer un trabajo más eficiente. Aquí no solo cuenta la inteligencia racional, sino también emocional.

Cabe resaltar que el campo laboral de esta profesión se ve en algunos casos afectado por la alta tasa de titulación y matriculación, también por el contexto económico general que incide en el sector salud y de las obras sociales.

Otro de los temas que preocupa en el campo profesional es la intervención de personas inescrupulosas que ofrecen tratamientos mágicos para dar solución a alguna patología sin contar con título profesional, ni mucho menos matrícula habilitante.

Es lo que a diario llamamos “intrusismo profesional” y que desde la entidad que agrupa a los licenciados en kinesiología y fisioterapia se está trabajando para dar batalla a este punto, como así también en el esfuerzo permanente por desarrollar acciones tendientes a la dignificación de nuestra profesión, siendo nuestro objetivo fomentar el espíritu de pertenencia a la entidad que nos agrupa convencidos que es en la suma de voluntades donde afloran los logros colectivos.

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