Tres historias, tres caminos

Beto

El galgo que conmovió a la ciudad, Noah, hoy vuelve a necesitar de la comunidad y que finalmente una familia lo adopte. Por otro lado, Sarita y Beto también esperan un hogar

Beto

El perro Beto fue encontrado por proteccionistas hace dos meses en un negocio con su cara lastimada, donde cayó rendido de hambre y de sed.

Lo trasladaron y fue curado y atendido en la veterinaria Sol y luego cuidado y medicado por Lucía Del Carmen Sánchez.

Tal como contaron las proteccionistas, Beto en teoría tenía dueño, pero cuando se enteró que tenía que pagar gastos veterinarios y operar su ojo, porque tiene entropión, para que no corra riesgo de quedar ciego, decidió abandonarlo.

Beto estuvo todo este tiempo en tratamiento, pero también en adopción: “El problema que tenemos ahora es que a los ‘solidarios’ vecinos de Lucía les molesta que Beto esté en su jardín por razones inaceptables”, expresaron.

Al no surgir adoptante para él aún, hay que llevarlo a una guardería: “Eso es un gasto diario donde también tenemos que llevar el alimento suyo”.

Es por esto que necesitan que todos difundan su foto para encontrar un hogar para él. Además, necesitan juntar dinero para poder terminar de pagar la cuenta de la veterinaria y juntar $1.500 para operarlo. Por otro lado, necesitan seguir comprando el balanceado de adulto que necesita para llevar a la guardería y una colaboración para pagar su estadía.

“Voy a estar vendiendo en estos días ropa y algo más también para poder ir pagando”, expresó la proteccionista Carol Troncozo en su Facebook y cerró: “Por favor amigos! Necesitamos ayuda para seguir ayudando a Beto”.

 

Sarita

Sarita

La galgo Sarita caminaba por el mes de octubre herida alrededor del bar Baudino. Alguien la vio y dio aviso a las proteccionistas de Villa María, quienes se movilizaron para ayudarla.

La perra quedó internada en la veterinaria El Fortín, donde drenaron su herida y le suministraron antibióticos y también hizo un tratamiento de quimioterapia.

Como todavía no tenía el alta médica, la llevaron a una guardería donde estuvo aislada hasta la última quimio. Luego de finalizar su tratamiento sí le dieron el alta y el martes fue castrada.

La proteccionista que paga su estadía en la guardería realmente ya no puede costearlo y Sarita necesita con urgencia encontrar un hogar definitivo. Es una perra buena, tranquila, dócil, y si bien las primeras semanas se la veía decaída, hoy es una perra con vitalidad y alegre, como se puede observar en la foto.

 

Noah

Noah

Noah es el galgo del que habló toda la ciudad, cuando por la presunta negligencia con que trataron su vida en el Centro de Atención Municipal  (CAM)llevó a que tengan que amputarle una pata. Pasaron los meses, luchó por su vida y logró sobrevivir, pero hoy, quedó nuevamente sin hogar.

Hoy atraviesa nuevamente ese sinsabor de no pertenecer a un lugar definitivo: “Necesitamos para él un hogar responsable y sobre todo compromiso, cuando se adopta se lo hace con el corazón y para siempre”, expresaron las proteccionistas Taty Frossasco y Norma Cusmano, quienes siguen el caso de Noah desde el primer día.

“Noah es el caso del galgo tan famoso que apareció en julio en 2017 en el CAM, en donde nos enteramos un grupo de proteccionistas que estaba herido”, manifestó Frossasco.

“Sabíamos que había un galgo herido, con una pata quebrada y sin tratar. Hacía 10 días que lo tenían en el CAM sin atención veterinaria, y en un estado de suciedad extrema, rodeado de excremento y orina y sin ningún tipo de higiene, ni atención veterinaria. Cuando vimos todo eso, lo fuimos a sacar”, recordó sobre cómo empezó el nuevo camino de Noah.

“Lo hicimos atender y luego en el CAM le amputaron la pata porque se le generó una infección porque tenía unos clavos mal puestos, por lo que nosotras denunciamos que hubo mala praxis por parte del veterinario municipal”, prosiguió.

“Después de tanta lucha para que nos lo entreguen, lo llevamos a una veterinaria privada donde se lo pudo recuperar. Estuvo muchos días internado, en un estado bastante delicado hasta que logró salir adelante. Le dieron el alta con su pata amputada, por supuesto, y en un estado de debilidad donde no podía caminar”, comentó sobre la evolución del galgo y agregó: “Estuvo muchos meses en un provisorio, hasta que la chica que lo tenía en el provisorio decidió adoptarlo”.

Desafortunadamente ahora la chica no puede adoptarlo porque se le complica cuidarlo y compatibilizar los horarios “En realidad Noah no necesita muchos cuidados, simplemente amor, y el estimularlo día a día para que adquiera fuerzas para caminar. Como todo perro, con tres patas puede caminar perfectamente”.

“Quizás Noah no estaba en la casa adecuada. Por algo suceden las cosas, por lo que hoy estamos pidiendo una nueva familia para Noah, que sea responsable, que lo quiera y lo cuide, que lo estimulen y lo saquen pasear, con una correa y caminando para que agarre fuerza en las tres patas restantes. Todos los estudios que se le hicieron le dieron bien, lo que le falta es agarrar fuerza”, destacó la proteccionista.

Mientras aparece una nueva familia o persona que quiera adoptar definitivamente a Noah, las rescatistas destacaron que van a necesitar ayuda para pagar la guardería y el balanceado: “Todos los que puedan, se comunican conmigo o con Norma (Cusmano)”, finalizó Frossasco.

Los interesados en hacer donaciones para Noah o darle un hogar, pueden contactarse con las chicas a través de Facebook o escribir a este suple.

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