El Diario del centro del país

“Un espacio deportivo municipal sería muy bueno para todos”

Pablo Giraudo

Nació en Villa María, el 9 de junio de 1971. Es comerciante y analista de sistemas. Casado, tres hijos. Su participación en el terreno institucional comenzó en el ámbito del Consejo Profesional de Ciencias Informáticas. En 2009 llegó al Club Ameghino y desde ese momento trabaja para la institución, fundada en 1939, y ubicada en calle San Juan al 1600. Desde 2016 es vicepresidente de dicha entidad. Es protesorero de la Federación de Básquet de Córdoba

Escribe: Nancy Musa
DE NUESTRA REDACCION

“Soy bastante cabrón”, fue una de las definiciones que expresó, sonriendo, sobre su persona al inicio de la larga charla, al final de uno de sus intensos días de trabajo. Habla con elevado compromiso sobre el club de sus amores, al que le dedica parte de su tiempo. Siente orgullo por su familia, por las enseñanzas que le dejó su padre, por la cultura del trabajo y del esfuerzo. Está al pie del cañón 14 horas diarias. Cree que en la inversión y el sacrificio están las claves del éxito y apuesta a su ciudad.

Medido en sus palabras, cauto en sus opiniones, interesado en capacitarse para dar cada día lo mejor de sí a la institución que lo atrapó entre dobles y triples, y en todos los órdenes de su vida.

Está convencido que el deporte es una herramienta de incalculable valor en la contención de los chicos y ve con buenos ojos los dos proyectos que tiene el municipio en esa materia y que están en el ojo de la polémica.

 

-En los últimos días el Gobierno municipal volvió a poner en debate el proyecto de la ciudad deportiva y el intercambio por Plaza Ocampo ¿tiene una opinión formada al respecto?

-Sí, considero que a través de estos años, más de 30, no hay inversiones en la parte deportiva, en la parte deportiva profesional, así que lo veo con buenos ojos.

No soy yo quien tenga que encargarse de controlar que el negocio sea redondo, de eso se encargará quien corresponda, pero sí creo que es un salto de calidad, que la ciudad lo necesita y que no es una cuestión que se pueda hacer con otros fondos.

No olvidemos que la ciudad tiene muchas necesidades y hacerlo con otros fondos siempre va a ser mal visto.

Entonces, creo justo un cambio de la Plaza por la ciudad deportiva que tanto necesitamos, y el proyecto del Salón de los Deportes, en nuestro caso, nos permitiría volver a jugar la Liga Nacional Femenina que casi seguro vamos a tener que dejar por una cuestión de espacio.

 

-¿Qué limitaciones tienen?

-Creo que todos los clubes han hecho un esfuerzo muy grande para crecer, pero estamos muy limitados en cuanto a lugares y espacios. Casi todos los clubes históricos estamos ubicados en lugares estratégicos, lugares muy caros, entonces no se puede expandir para ningún lado.

Por eso que estos proyectos vengan de parte de la Municipalidad y que tengamos un espacio municipal sería muy bueno para todos.

 

-¿Estuvo recorriendo la obra de la ciudad deportiva?

-Sí, la recorrí cuando la presentó el intendente. Fuimos a la reunión con el presidente del club, la verdad que me sorprendió el nivel de avance, me sorprendió el proyecto. Vuelvo a repetir no soy quién para juzgar cuánto vale cada cosa, pero sí creo que el proyecto es superador, el solo hecho del albergue deportivo que hoy sufrimos tanto los clubes, porque se nos hace muy caro poder hacer algún evento porque tenemos que llevar los chicos a hoteles.

El albergue nos vendría muy bien a todos, pensando en el fútbol, en el Mundialito, en eventos arraigados a la ciudad que se reniega mucho para poder albergarlos, es un proyecto superador.

 

-¿Es un proyecto de utilidad para varias disciplinas, según su criterio?

-Lo que vimos nosotros incluye varias disciplinas. Incluso las disciplinas nuestras, el básquet, el vóley, en un estadio cubierto, a lo mejor sin el piso reglamentario, pero que a la hora de entrenamientos o lugares nos vendría bárbaro. Nosotros como club a veces concentramos o hacemos pretemporada y tenemos que contratar lugares para poder hacerlo.

Con el proyecto se darían todas las condiciones, además tendría una pileta techada. Creo que abarca un montón de deportes, si alguno queda fuera no soy el indicado para reclamarlo, pero los deportes que más conozco todos estarían incluidos.

 

-Usted es de Villa María, es un ciudadano arraigado a la ciudad junto a su familia ¿por qué piensa que hay oposición en una parte de la ciudad a la entrega de Plaza Ocampo?

-Lo que he leído en estos tiempos es por una cuestión histórica, una cuestión de cómo fue planteada la ciudad en sus inicios.

Pero la ciudad ha crecido, no es la misma ciudad y con la llegada de la universidad se ha diversificado. Villa María crece para todos lados, lo que era el Aeroclub para nosotros cuando éramos chicos nos parecía imposible llegar ahí y hoy prácticamente está en el centro de la ciudad.

Todo cambia, yo no discuto la posición de cada uno, simplemente expongo mi posición y es que al deporte de Villa María le hace mucha falta esas inversiones.

 

-¿Habló sobre este proyecto con directivos de otros clubes, hay un nivel de coincidencia con las iniciativas?

-En conexión directa con directivos no he escuchado ninguna objeción, nunca he encontrado algún directivo que me haya dicho que no estaba de acuerdo. Seguramente, después de esta nota (sonríe), alguno me hará saber que no está a favor.

Pero, en el ambiente que nos movemos no encontré, todavía, oposición al proyecto.

 

-¿Y en el ámbito de la comunidad del Club Ameghino se habló de estos proyectos?

-Sí, tuve la suerte de ver el proyecto del Salón de los Deportes un tiempo antes y desde ese día en el club hablamos mucho de ese tema porque nos daría un salto de calidad muy grande, al margen que a nuestro estadio lo hemos remodelado y lo hemos llevado a la capacidad que nos exige la Liga, pero así y todo es un espacio reducido.

Muchas veces para poder jugar la Liga tenemos que suspender las actividades con los chicos, las actividades sociales.

Se habla desde hace mucho tiempo y la verdad que nosotros estamos enloquecidos, quisiéramos que ya se estuviera construyendo.

 

-¿Cuáles serían las ventajas, para ustedes, del proyecto del Salón de los Deportes?

-La ventaja principal es tener un espacio acorde a la disciplina. Hoy Ameghino juega en la segunda categoría, pero hay otros clubes que juegan también y están intentando crecer, y estoy seguro que lo van a hacer porque hay dirigentes muy capaces en Villa María, gente muy joven, con mucho hambre y eso está muy bueno, han crecido mucho los clubes en Villa María y en tiempos difíciles. Es una cuestión superadora, tener un lugar para poder desarrollar, para traer eventos de jerarquía, para todo lo que significa el deporte de Villa María es algo muy importante.

 

-¿Las políticas relacionadas con el deporte se han recortado en los últimos años?

-Nosotros seríamos muy injustos si decimos que nos han reducido algo, siempre hemos contado con el apoyo del Gobierno municipal, en mayor o menor medida de acuerdo a la situación económica.

Siempre nos han acompañado, incluso en las charlas de la asociación tenemos contacto con los otros clubes de básquet y todos han recibido su apoyo en la parte deportiva.

Nunca fuimos muy ambiciosos con respecto al apoyo, trabajamos con un presupuesto acomodado y lo que venga de la Municipalidad o del Gobierno de la provincia para nosotros es un extra para otras cosas.

 

-La situación económica, el aumento de tarifas, la recesión ¿cómo han impactado en los números del club?

-El club tiene una función social muy grande, nosotros tenemos muchos chicos cercanos que están becados. La situación es alarmante, la subida de los impuestos es alarmante, pero nosotros no permitimos que un chico deje de hacer deporte por una cuota.

Hoy tenemos muchos chicos becados, siendo uno de los clubes que más actividad les da, no nos perdonaríamos que un pibe deje de hacer deporte por una cuota. Queremos que el pibe siga yendo, que sienta el valor del esfuerzo sin que se vaya del club.

 

-El Club Ameghino ha crecido significativamente en los últimos años.

-Gracias a Dios hemos tenido un crecimiento importante. Si bien la visión nuestra fue llegar a esta categoría como un anhelo máximo, hoy estamos muy bien en infraestructura, hemos logrado hacer muchas cosas, todo lo hicimos a pulmón, las dos tribunas que tenemos las hicimos íntegras con los padres dirigentes del club. Trabajamos mucho por el club, todas las noches nos reunimos, trabajamos, planificamos, es todo un placer para nosotros ver el club como está y recibir el reconocimiento de la gente.

Para nosotros es un orgullo.

 

-¿Qué lo motivó a trabajar para el club?

-En 2009 entré, estaba Jorge Deulofeu “Sandunga” y él me fue llevando, todo habilidad de él (risas), yo no quería comprometerme tanto, pero me fue atrapando. Si bien vengo del fútbol, nunca jugué al básquet, pero el entorno del básquet y el aprendizaje para mi hijo pensé que era el más correcto. Es un deporte que deja muchas enseñanzas y muchos valores para la vida. Así que me fui metiendo como quien no quiere la cosa, y cuando me di cuenta estábamos metidos en el medio de una bola de nieve.

Jorge tuvo la visión de llevarme al club, después él se retiró por asuntos personales, pero la verdad que todo lo que hice en el club me fue llevando, el compromiso, todo lo que queríamos ser, nos llevó a esto.

 

-Los clubes son un espacio de contención para los jóvenes.

-Esa es la función principal, nosotros hacemos básquet competitivo por una cuestión de demostrarles un espejo a los chicos que están abajo, lo hacemos para que nuestros hijos vean que se puede, que chicos igual que ellos arrancaron de muy chiquitos y hoy están jugando en la segunda categoría del básquet argentino.

Que entran, que tienen su desarrollo, lo hacemos en el marco de un proyecto integral desde el trabajo de los más chiquitos hasta el espejo grande donde ellos se ven, copian cosas, ven disciplina, la forma en que se entrenan, la forma que se respeta al profesor, los horarios, desde comer en la mesa sin el celular hasta llegar tarde y tener una multa.

Todo eso, para nosotros, es muy importante en cuanto a la visión que tiene el pibe del básquet.

 

-¿Cuál fue la satisfacción más importante que tuvo en su etapa de dirigente?

-Satisfacciones deportivas hemos tenido importantes, pero para mí la satisfacción más grande, sin hacer demagogia, es ver los chicos en el club, ver el comportamiento, ver como respetan la camiseta, el entorno y se están formando como personas de bien.

A eso apuntamos nosotros, después lo deportivo es lo que más impacta, tener un título de Liga Nacional fue muy importante, nos permitió viajar a México, incluso algunos pudimos acompañarlos y lo disfrutamos muchísimo.

A mí me tocó vivirlo con mi hijo más chico y fue un momento único. Pero, no trabajamos solamente por los títulos, no es nuestro horizonte, nuestro horizonte es ver chicos que hoy por hoy están en distintos clubes del país, pero siempre con la intención de volver a Ameghino, muy compenetrados con el proyecto y gente que nos hace quedar muy bien donde vaya.

 

-¿Y hubo momentos dolorosos?

-Hubo un momento muy triste, el 21 de septiembre de 2016 teníamos un colaborador que se llamaba Germán Bischoff, un chico que llegó de San Francisco, con sus mellizos se acercó al club, y se fue sumando, un chico que era contador y se puso a soldar tribunas, tenía un empuje y unas ganas de vivir impresionante.

La vida nos golpeó muy duro ahí, un chico joven (pausa). El tenía planificados todos los viajes del club, iba a ir a acompañarlos a todos los partidos que se jugaban por el país. Fue un momento durísimo para nosotros la pérdida de Germán (murió a los 44 años de un paro cardiorrespiratorio).

 

-Lo voy a llevar al pasado, ¿qué recuerdos tiene de su infancia?

-Soy del barrio Villa Aurora, después llamado Lamadrid, vivíamos a dos cuadras de la cancha de Alumni, somos hinchas de Alumni. Tuve una infancia junto a mis hermanos, mis padres siempre trabajaron muchas horas, los veíamos poco, pero teníamos la suerte que estaban al lado de casa con el negocio familiar.

Una familia espectacular, siempre estuvimos muy unidos, una mamá impresionante y un papá ejemplo de mi vida hasta hoy.

No me puedo quejar, no tuvimos excesos, ni faltantes, siempre nos hicieron ver que las cosas se lograban con sacrificio y que teníamos que perseverar para lograr nuestros objetivos.

 

-¿A qué jugaban en Villa Aurora?

-(Sonríe). Nosotros jugábamos en la calle Tucumán y Colabianchi, hacíamos grandes partidos de fútbol, andábamos muchos en bicicleta. Teníamos varios campitos que hoy ya no existen más.

Se hacían circuitos de bicis, todos los días teníamos actividad, un barrio muy unido, jugábamos también a cazar renacuajos, andábamos en la calle como se hacía en esa época y agradezco a Dios haber vivido todo eso.

 

-¿Tenía una barra de amigos que conserva?

-Me costaba hacer amistades, pero mis amigos hoy son los mismos de la primaria, conservo casi todos los de la secundaria y hoy tengo una barra nueva que es la gente del club. Me divido entre todos ellos, más amigos nuevos como el entrenador Pablo Castro, él vino a esta ciudad en 2010 apostando a un proyecto que no se veía y tenemos una amistad muy importante.

Siempre respetando los valores de la amistad.

 

-Cuando era un pibe ¿tenía un sueño en especial?

-Soñaba con ser jugador de fútbol, jugué en la Asociación Bancaria de chico, después jugué en Central Argentino, en el Club Sarmiento, soñaba con jugar al fútbol.

Y a los 17, 18 años comencé con pelota a paleta, después pasé al pádel, siempre soñé con ser deportista, lo hice a mi nivel, a lo máximo que pude dar. A nivel amateur me destaqué, a nivel profesional me costó más.

Hice lo que quería, después me propuse como meta, de regreso de Córdoba, terminar mis estudios con mi hijo ya nacido y lo terminé. Si bien no ejerzo, es un orgullo personal haberlo logrado.

Siempre soñando con crecer, ver mi ciudad como crece, mis hijos, sus novias, mi familia, la verdad que mi sueño es muy familiar.

 

-¿En qué colegios cursó sus estudios?

-Hice jardín y primaria en la Escuela Alberdi, nos quedaba a dos cuadras de casa, siempre fuimos caminando, después el secundario en el Instituto Rivadavia, también íbamos caminando (risas), siempre por la calle Tucumán.

Estudié en Córdoba en el IES y luego me recibí en el Leibnitz.

 

-Después de cursar sus estudios ¿se hizo cargo del negocio familiar?

-Sí, en el 95 regresé de Córdoba, ese año me casé y abrimos la primera sucursal del negocio familiar, que era un anexo a lo que hacía mi padre, era un local mayorista de alimentos que no estábamos haciendo, teníamos fábrica de quesos, vendíamos quesos y ahí arrancamos con el mayorista de alimentos y con mi hermano y mi primo fuimos los fundadores con la ayuda de mis padres y mis tíos. Siempre fueron empresas familiares.

Arrancamos con ese negocio y hasta el día de hoy estamos trabajando en eso.

 

-¿Están luchando como la mayor parte de los comercios?

-Estamos en un rubro de alta necesidad como es el alimento, es un rubro que trabaja bien, gracias a Dios podemos darle trabajo a muchas familias, no creemos en el éxito sin apostar y sin invertir, invertimos mucho, trabajamos mucho, es un negocio que hoy nos encuentra a mi hermano, a mí, a dos de mis hijos y a mi madre luchando para seguir creciendo.

 

-Usted dijo que lo entristecía mucho pensar en su papá.

-Sí, mi papá fue lo que todo estaba bien para mí. La única persona en la historia del Banco de Córdoba que hizo carrera sin moverse de su ciudad, nunca aceptó un cargo afuera, siempre se quiso quedar en Villa María, llegó a gerente regional solo con dedicación y honestidad.

Me entristece mucho porque lo hemos perdido hace dos años y él era mi guía y hoy me cuesta no tenerlo, se lo extraña mucho.

 

-¿Qué análisis hace sobre la situación del país en la actualidad?

-Veo una situación complicada, con pocas certezas, hoy no sabés qué hacer, como pequeños empresarios no sabés si invertir o dedicarte a hacer otra cosa.

La veo complicada, no por eso estoy de un lado o de otro, mis padres siempre me enseñaron a trabajar, tengo mis ideas políticas como todo el mundo, pero hoy veo una situación muy desgastante, la gente de mal humor, muchas necesidades.

 

-¿Cuáles son los factores que más presión ejercen sobre el comerciante?

-Lo más significativo es el tema de impuestos, el tema de servicios, subió mucho y nosotros tenemos una estructura grande, cuesta un montón de plata por día abrir el negocio, tenemos casi cien empleados, tenemos costos importantes, pero somos unos convencidos que todo lo que tenemos lo tenemos es gracias a nuestros empleados, son los que nos defienden, nosotros no podríamos hacer todo.

Confiamos en ellos, tenemos un grupo de personas que están siempre tirando para adelante.

 

-¿La inflación es un problema serio para ustedes?

-Sí, es muy compleja debido que a veces no trasladar un aumento en tiempo y forma te cuesta en stock. Vas perdiendo capital por no actualizar los precios y actualizar a veces te deja fuera de foco. Es muy delicado decidir cuándo aplicar un aumento. El tema de la inflación es desgastante.

 

-Volvemos al club de sus amores, ¿qué proyectos tienen para el próximo año?

-Nuestro proyecto principal es seguir dándoles herramientas a los niños del club para intentar ser jugadores de básquet, después si lo logran o no ya es una cuestión personal y acorde al sacrificio que hace cada uno.

También mantenernos en este nivel del básquet competitivo que a nosotros nos gusta mucho y nos acerca a diferentes actores, a diferentes culturas, chicos de otros lugares, reuniones a nivel nacional.

Escuchar el nombre de Ameghino en reuniones a nivel nacional, que te hable un entrenador de selección y te diga lo bien que se trabaja en nuestro club, es muy gratificante.

Y vamos a intentar dar el último saltito y llegar a la Liga Nacional que sería el objetivo máximo, pero sin descuidar lo que hacemos que es una actividad de corte social, de contención de los chicos.

 

-¿Cuáles son los principales problemas que observa en los jóvenes hoy?

-Las tentaciones de la calle, las drogas, el alcohol, está muy complicado para los chicos. Lo veo como una amenaza constante.

También observo la adicción a la Play que es el juego moderno, no sé si será bueno o malo eso.

 

-¿Las políticas en deporte son una manera de prevenir esas amenazas?

-Sí, creo que la política deportiva debería ocupar un lugar muy importante en la sociedad por los valores que inculca un deporte. Lo digo como deportista de toda la vida.

Creo que las políticas deportivas de Córdoba están un poco atrasadas de acuerdo a otras provincias, debería haber una inversión mayor.

 

-¿Tiene en mente algún proyecto que usted crea necesario en este sentido?

-Sin duda, los dos proyectos que hablamos al principio, la ciudad deportiva y el nuevo Salón de los Deportes, serían importantísimos.

Y después estudiando y leyendo vemos que las provincias de Santa Fe y de Entre Ríos les entregan subsidios a los clubes, de acuerdo a lo que generan y a lo que pueden justificar, a través de un impuesto al juego.

Les llega mucho importe a los clubes de esas dos provincias. Estamos en una desigualdad impresionante para cualquier tipo de deporte.

Creo que por ahí faltaría algo de eso en la provincia de Córdoba.

 

-Entre los logros que han tenido en el club, está haber conseguido la Personería Jurídica.

-Fue el logro más importante. Ese logro fue íntegramente de Germán Bischoff, él se incorporó y en menos de seis meses lo hizo, todo a pulmón. Y justo cuando lo estábamos disfrutando, al poco tiempo falleció. Le debemos todo eso a él y hoy tenemos un compromiso moral para mantenerlo, lo estamos haciendo, hemos sumado a Alejandro Mana que nos da un manón bárbaro con la papelería.

 

-¿Trabajan unidos en la Comisión Directiva?

-Sí, la comisión está integrada por dos de las tres disciplinas que había, porque bochas se retiró del club. Hemos perdido una actividad y hemos incorporado karate con Sergio Martínez que funciona muy bien.

Hoy por hoy tenemos más de 350 chicos practicando las tres disciplinas, somos un grupo unido, no tenemos problemas.

 

-¿Desde el municipio los han ayudado?

-A nosotros siempre nos ayudaron. Nuestros interlocutores son Fernando Badrán y Marcos Bovo y nunca nos dieron la espalda. De acuerdo a las posibilidades y atendiendo las limitaciones, nosotros siempre nos hemos sentido acompañados.

Si es mucho o poco no lo determino yo, es lo que la Municipalidad dispone y nosotros acatamos lo que nos dan.

 

-¿Cuál es su sueño hoy, en lo personal y en lo deportivo?

-Mi sueño personal hoy es terminar un tambo que estamos haciendo con mi hermano, respetando las creencias de mi padre, nosotros no pisamos el campo, trabajamos 13, 14 horas por día y antes que falleciera mi padre, que me tocó acompañarlo en su convalecencia, noté la pasión y el fervor que él tenía por el campo y me lo transmitió.

Mis principales sueños pasan por hacer algo que él lo vea de arriba y se enorgullezca.

Sueño poder seguir dando trabajo a tanta gente y estar en mi ciudad.

Y en lo deportivo, con Ameghino hemos logrado mucho de lo que soñábamos, hoy por hoy seguir creciendo, dejar el nombre de Villa María en lo más alto y me capacito para eso. Ojalá podamos ver a Ameghino en la Liga Nacional y que Villa María lo pueda disfrutar.

 

Opiniones

Mauricio Macri

Nuestro presidente.

 

Juan Schiaretti

Lo veo como un hombre trabajador que está haciendo mucho por la provincia. Tengo mi mayor respeto.

 

Martín Gill

Un amigo, con Martín integramos el centro de estudiantes del colegio Rivadavia, lo conozco de ahí, tenemos una relación excelente al margen de lo político.

Me ha consultado a veces de un tema que conozco y yo cuento con él para lo que lo necesite.

 

Me gusta: El deporte, la familia, la ciudad.

Me encanta: Viajar, conocer lugares y culturas.

Me divierte: Las reuniones sociales con amigos.

Me entristece: Pensar en mi padre.

Me enoja: La injusticia y la mentira, me enojan mucho.

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