La opción más cercana que existe es viajar a Córdoba, donde no se dan turnos, sino que es por orden de llegada

El Hospital Pasteur no está autorizado para colocar las dosis y en las farmacias no se consiguen. Es fundamental para ingresar a determinados puntos de Brasil, como así también a otros países del continente, Asia y Africa

La fiebre amarilla es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de algunas especies de mosquitos. Puede ser grave y provocar la muerte. No tiene tratamiento. El Ministerio de Salud de la Nación dice que la única opción es prevenirla. El problema es que no es fácil hacerlo. Al menos en Villa María y alrededores.

Villamarienses y ciudadanos de la región que tengan la posibilidad de viajar a determinados destinos donde se recomiende la vacunación contra esta enfermedad no encuentran soluciones en la ciudad.

Por ejemplo, uno de los destinos más visitados es Brasil y son muchos los que han emprendido o emprenderán viaje hacia aquellas tierras durante estas vacaciones. En ese sentido, lugares frecuentes como Camboriú o Florianópolis están libres de este problema. No así otros como Río de Janeiro o el estado de Bahía. Quienes viajen allí deberían colocarse la vacuna.

¿Cómo? Yéndose a Córdoba o, incluso, a Rosario, ya que a la ciudad no llega ni una sola dosis y hay mucho desconocimiento o demasiadas versiones para algo tan delicado como es la salud.

 

El año pasado enviaron 50 dosis al Pasteur que “volaron” enseguida. Este año directamente no hubo disponibles y la única opción es ir a Córdoba

Importante, pero imposible

Soledad Frola es infectóloga en el Hospital Pasteur e informó que “la vacuna de la fiebre amarilla es muy importante y es muy eficiente porque cuando uno se la pone, dura para toda la vida, por lo que quien ya se la colocó no hace falta que se la ponga nunca más”.

“Se pone en casos específicos, no es para todos los viajeros a cualquier lugar, sino a aquellos que van a ir a lugares donde hay circulación del virus y contagio activo de personas”, remarcó. En ese sentido, a los ya mencionados puntos en Brasil se le suma la necesidad de colocarles la vacuna a quienes viajen a algunas regiones del interior de Colombia, Venezuela, Guyana, Guayana Francesa, Surinam, Ecuador, Perú, Paraguay y Bolivia. También es fundamental para quienes viajen a algunos puntos de Asia y Africa. Uno de los lugares “de moda” para los turistas y que también lo requiere es Tailandia. Por todo esto es que se recomienda realizar una consulta previa y especializada con un profesional para la indicación de la vacuna.

Cuando se le consultó sobre cómo hacer para colocarse la vacuna, la trabajadora de la salud mencionó que “por ahora, solo se consigue en Córdoba capital, en el Misericordia, Epidemiología, en el San Roque”. De esta información, nuestro matutino pudo corroborar solo que en el Misericordia hagan la colocación.

“Lo que suelen hacer es dar entre 30 y 50 turnos por día, hay que ir temprano y si consiguen se vacunan, les dan el carné, que es importante, y listo. Lo que suelen pedir los hospitales es, por ejemplo, llevar el pasaje para saber realmente adónde van a ir, ya que es una vacuna que está en falta, por lo que se prioriza a los viajeros que van a zona de riesgo”, especificó.

Frola también comentó que “si la busco en una farmacia, a lo mejor la puedo comprar, pero lo más importante es un carné, que es internacional, es amarillo, que está solamente en las disposiciones públicas, en los hospitales públicos”.

El Hospital Pasteur, confirmó la doctora, no está autorizado a colocar la vacuna contra la fiebre amarilla y no le envían dosis directamente.

Algunos de todos estos países requieren el certificado de colocación de la vacuna para el ingreso y otros, como Brasil, no; por lo que ni siquiera es útil en esos casos conseguirla desde privados.

 

Se pasan la pelota

Ante esto, EL DIARIO realizó consultas en farmacias, droguerías y en la salud municipal.

En primer lugar, desde las farmacias consultadas la respuesta fue calcada: “No tenemos. No se está consiguiendo, pero hay que consultar en la Asistencia Pública”.

Incluso, desde uno de estos comercios comentaron que “en un momento, si juntabas 10 personas que necesitaban colocarse la vacuna, ibas a la Asistencia y conseguían un frasco para esas 10 personas”. Esto actualmente no está ocurriendo.

En las diferentes droguerías de la ciudad fueron tajantes. “No tenemos en stock”, fue la corta y contundente respuesta desde una de las más tradicionales de la ciudad, mientras que en otra aseguraron “no trabajar con vacunas” directamente.

Con este panorama, la consulta a la directora de la Asistencia Pública, Mariana Demarchi, permitió tirar por la borda la versión de las farmacias de que allí se estaban colocando y confirmó que la única opción para los villamarienses y habitantes de la región es viajar a la capital provincial.

“La única que la coloca es la Provincia. Está el Misericordia y la Oficina de Medicina del Viajero, que son los únicos dos lugares donde se consigue. Incluso, ayer vinieron unas personas que tienen que viajar a Colombia y que estaban hablando en Rosario para ver si pueden hacerse traer la vacuna desde allá porque acá no hay nada y están en falta”, confió Demarchi.

 

¿Qué hacer?

Hasta donde pudo saber este medio, quienes tengan la posibilidad de viajar a Córdoba, en el Hospital Misericordia (Belgrano 1502) se colocan los martes (70 dosis), miércoles (60 dosis) y jueves (70 dosis). La modalidad que manejan es entregar números, por orden de llegada, desde las 8 y hasta que se agote el stock. Es indispensable llevar DNI.

La web oficial del Gobierno de la Provincia de Córdoba ofrece una información desactualizada sobre lugares a donde colocarse, ya que los datos son del 19 de enero de 2017.

 

Prevenir

Para quienes no pueden viajar a Córdoba o lo hagan pero no consiguen llegar a tiempo como para recibir la dosis (es por orden de llegada), la única opción que resta es prevenir.

Igualmente, son muchos los que deciden realizar viajes a, por ejemplo, Río de Janeiro sin haberse vacunado. “Consulté con un médico y me dijo que si no ando por sectores de selva, no voy a tener problemas, aunque nunca está de más usar Off”, comentó Ignacio, quien parte en los próximos días rumbo al país vecino sin desconfianza alguna.

En ese sentido, desde el Ministerio de Salud advierten usar repelentes, ropa de mangas largas, colores claros y uniformes y tener mosquiteros y/o aire acondicionado en el lugar de hospedaje.

También “consultar rápidamente al médico ante la aparición de fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular, náuseas o vómitos”.

 

El año pasado la historia fue similar

“No hay vacunas para la fiebre amarilla” fue el título de una nota publicada por este medio el 19 de diciembre de 2016, en vísperas de la temporada de verano de 2017.

En ese entonces, la situación era similar a la actual, pero con algunas salvedades fundamentales.

El Hospital Pasteur estuvo colocando dosis de vacunas contra la fiebre amarilla hasta que dejaron de enviarle. Ahora, directamente, el centro de salud de nuestra ciudad no fue autorizado a la colocación.

De esta manera, hubo al menos algunas personas que, en grupos de a 10, lograron obtener la dosis necesaria para poder viajar con tranquilidad. En ese momento, desde el vacunatorio del Pasteur habían dado cuenta de la gran demanda que comenzó los primeros días de diciembre.

Tras la colocación de 50 dosis, volvió a ser necesario viajar a Córdoba para conseguirla, ya que rápidamente en el sector privado también se habían agotado, a un costo aproximado de $500.

 

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