Vidriera virtual: emprender desde una tienda online

¡Quiero emprender! – Una imperdible posibilidad de expansión

El e-commerce es cada vez más popular. Qué tener en cuenta al iniciarse y cuáles son sus ventajas y desventajas en un mundo sin límites en cuanto a potenciales clientes

Escribe: Lic. Karina Costabello (*)
Especial para EL DIARIO

¿Se te ha cruzado por la mente tener tu negocio abierto las 24 horas del día, los siete días de la semana, los 365 días del año? ¿No? Entonces estás perdiendo una de las oportunidades más grandes que hoy en día ofrece Internet a los negocios: el e-commerce.

Los sitios de venta electrónicos, cada vez más populares, han demostrado ser la gran opción tanto para quienes soñaron con emprender como para aquellas empresas que ya cuentan con un local a la calle y buscan tener presencia online. El negocio del e-commerce aumenta cada año. Esto se debe a varios factores, como el incremento del uso de los celulares, las facilidades que ponen las empresas para comprar online, el comportamiento del consumidor, las redes sociales, entre otras cosas.

Hace años los usuarios no llegaban a confiar del todo en el e-commerce, muchos por miedo a dejar sus datos bancarios en la web, por si no les llegaba el pedido o por el hecho de no acertar con el producto si no lo estaban viendo en directo. La labor de las empresas de e-commerce es conseguir que el cliente confíe en ellas para que compre un producto y, lo más importante, que lo vuelva a hacer.

Pero abrir una tienda online, si bien tiene muchos beneficios, también tiene sus dificultades. Empecemos por lo bueno:

*Tu mercado es el mundo. Te lleva a conquistar más clientes. Cuanto mayor es el público potencial, mayores son las posibilidades de conversión. No estás limitado sólo a las personas que pasan por delante de tu local. Podés llegar a otros mercados, expandirte enviando productos a cualquier parte.

*Se pueden vender cosas no físicas. Podés vender productos que ni siquiera requieran stock ni transporte (libros digitales, música, aplicaciones, etcétera).

*Promueve tu marca. Crea visibilidad, estrecha la relación con tus compradores, pueden decidir la compra si tenés una buena y amigable tienda online. Podés construir una imagen mucho más profesional y completa ante tu público objetivo, alineada con la propuesta de la marca y sus valores.

*La publicidad que hagas puede estar mucho más segmentada y es completamente medible en sus resultados.

*Te da autonomía y libertad para tomar decisiones. Sos tu propio jefe, definís tu horario de trabajo y las próximas acciones de cada área del emprendimiento.

*Podés trabajar desde cualquier lugar. De la misma forma en que podés atraer personas de todo el mundo a tu sitio de ventas, también podés administrarlo estés donde estés.

*Reducís costos. Al no tener una tienda física, los costos son menores. No tendrás los gastos fijos que puede tener un comercio a la calle (alquiler, gas, agua, limpieza, equipamiento de seguridad, personal, etcétera).

*Igualdad de oportunidades: quizá sea la ventaja más importante. Si haces las cosas bien, tu espacio es exactamente igual al de una multinacional y podrás competirle de igual a igual. Incluso ganarle.

Es una de las mejores y más rentables maneras de generar negocio en la red, pero es muy importante hacerlo bien desde el inicio. Son muchos los emprendedores en Internet que se lanzan a la aventura de crear una tienda online creyendo que solo por el hecho de tenerla van a conseguir muchas ventas, pero la realidad es bien distinta. Hay que tener una noción amplia de marketing online en general. Eso implica que hay muchos factores a tener en cuenta y muchas cosas que deberás atender. Incluso cuando ya lleves muchísimos años con tu tienda offline.

A saber:

*Conceptos como el SEO, SEM, SMO y demás deberán formar parte de tu día a día.

*Dependencia de terceros: el éxito de tu tienda estará muchas veces vinculado a la calidad de tu proveedor de hosting. Seleccioná una plataforma de buena calidad.

*Inversión en publicidad online: podés tener el mejor producto, pero si no hacés publicidad, será como vender agua en el medio del desierto. Nadie se enterará.

*Empresa de transporte: no importa lo excelente que sea tu web. Si tu servicio de transporte tarda un día más de lo que prometió, el que pierde reputación sos vos.

*Competencia a un click de distancia: la gente ya está muy acostumbrada a navegar (y comprar) en Internet. El diseño, la usabilidad y la accesibilidad del sitio son fundamentales para dar impresión de profesionalidad y confianza.

*Método de pago externo: salvo que puedas vender contra reembolso, todos los demás métodos de pago dependerán de un gestor externo. PayPal, Google Checkout, Mercado Pago, etcétera.

*Necesidad de conectarse a Internet. El que compra necesita de un dispositivo con conexión a Internet. Aun cuando el número de usuarios de Internet es creciente, todavía existen personas que no cuentan con una conexión.

Al final, montar una tienda online es como crear cualquier otro negocio. Es necesario tomar en cuenta el giro del negocio a la hora de decidirse por emprender en el e-commerce, ya que no todos se adaptan al mundo digital, y que dependen de diversos factores como las visitas a la tienda o la tasa de conversión, entre otros. Sin embargo, la tecnología bien encauzada ofrece un mar de bondades que pueden ser aprovechados para impulsar cualquier plan o estrategia.

 

 

(*) Comunicadora social- publicitaria. Del Estudio Moon Comunicación, Marketing y Diseño

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