OBRAS PARALIZADAS - El Gobierno nacional oficializó la decisión de no continuarlas
Cáritas busca apoyo provincial para terminar las viviendas
Tras la baja definitiva del programa nacional de construcción de viviendas, la organización diocesana emprendió la gestión ante el Estado provincial. No correría la misma suerte el complejo habitacional abandonado en la ex-Defensa Agrícola de Villa Nueva“Con tristeza vemos que el Gobierno nacional ya no continuará con los programas de viviendas de Cáritas, pero no nos cruzamos de brazos”, dijo David Ruiz, referente del área de Viviendas de Cáritas Diocesana y actual secretario del municipio de Villa Nueva.
Sus palabras resumen el sabor agridulce que dejó la notificación recibida en los últimos días: la Nación dio de baja los convenios firmados con Cáritas Argentina, oficializando así la paralización de las obras que desde hace meses estaban sin financiamiento.
En la Diócesis local, la medida afecta directamente a dos proyectos: 42 viviendas en Ballesteros y 20 en General Fotheringham. Ambas construcciones, con un avance de entre el 30 y el 37%, habían quedado detenidas a la espera de fondos que nunca llegaron. Ahora, con la resolución administrativa, queda claro que el Gobierno nacional no continuará con el programa, lo que -aunque doloroso- abre la posibilidad de que la Provincia pueda asumir la continuidad. “Estos planes se hicieron con distintos gobiernos y permitieron que cientos de familias accedieran a su casa propia. Duele porque se trata de una política pública que brindaba soluciones concretas a sectores que de otro modo jamás tendrían la posibilidad de tener una vivienda”, reflexionó Ruiz.
La baja del Estado nacional libera a Cáritas para gestionar nuevas alternativas. En ese sentido, la organización ya inició conversaciones con el Gobierno provincial, que se mostró receptivo al planteo. “Encontramos buena disposición y nos dejaron las puertas abiertas. Sabemos que es mucho dinero, pero también sabemos que para la Provincia no representa lo mismo que para una familia común. Y lo nuestro, al basarse en autoconstrucción, es mucho más económico que otros modelos”, explicó.
El sistema que Cáritas lleva adelante desde hace 24 años combina aporte institucional y esfuerzo comunitario. La organización provee materiales y asistencia técnica, mientras que las familias participan en la construcción de sus casas. Además, se entregan becas de apoyo. El esquema abarata costos y genera un fuerte sentido de pertenencia. “El esfuerzo de levantar la propia vivienda deja recuerdos imborrables. En Villa Nueva, donde comenzó el primer proyecto de autoconstrucción de Cáritas en el país, hoy viven los hijos de aquellos pioneros. Esa apropiación es para toda la vida”, destacó Ruiz.
En paralelo, la entidad mantiene activo su fondo de recupero: las cuotas que abonan los beneficiarios de viviendas anteriores se reinvierten en nuevos proyectos. Con ese mecanismo se inició recientemente otra casa y se proyecta un modelo más sencillo, adaptado al alto costo actual de los materiales. “Siempre decimos que es una cadena que no debe cortarse. Cada cuota pagada se transforma en una oportunidad para otra familia”, subrayó.
Más allá de Cáritas, la decisión de Nación golpea también a programas como el Procrear, que en distintas ciudades había ofrecido una alternativa a sectores de clase media. “Hoy quedan desprotegidos tanto los sectores más humildes como los trabajadores que no pueden siquiera pensar en comprar un terreno. Muchos podrían dejar de pagar un alquiler para destinar ese dinero a la cuota de su casa, pero ya no existe esa posibilidad”, advirtió el funcionario villanovense.
Frente a este panorama, el desafío inmediato es lograr que la Provincia asuma la finalización de las 62 viviendas en ejecución en Ballesteros y General Fotheringham. “Si podemos mantener nuestro sistema de autoconstrucción, mejor; pero si se decide concluirlas de otra forma, también será bienvenido. Lo importante es que esas familias puedan tener su casa”, aseguró Ruiz.
Aunque la noticia de la baja nacional significó el cierre de un ciclo, también oficializó una situación de parálisis que se arrastraba desde hacía meses. Y, al mismo tiempo, habilitó un nuevo camino de gestiones a nivel provincial que podría reactivar las obras y cumplir con el objetivo de garantizar techo propio a quienes más lo necesitan.
En un contexto de crecientes necesidades habitacionales y escasas políticas activas, la perseverancia de Cáritas y el compromiso comunitario se convierten en herramientas fundamentales para sostener la esperanza. Para Ruiz, “lo importante es que las familias puedan llegar a la casa que tanto sueñan. Vamos a hacer todo lo posible para que así sea”.
Por último, indicó que los planes abarcados por el Procrear pasarían a manos de los bancos, por tratarse de fideicomisos, por lo que habrá que estar atentos a lo que pueda ocurrir con el complejo que se construye en la ex-Defensa Agrícola de Villa Nueva.
