“Vino Macri y nos armó la lista con el dedo”

Roberto Sessarego

Nació en Villa María el 4 de noviembre de 1943. Casado, tres hijos y seis nietos. Es profesor de Ciencias Económicas. Su ingreso a la política en forma activa estuvo relacionado con la crisis de 2001 y sintió la necesidad de comprometerse con las problemáticas de la comunidad. Llegó al comité de la Unión Cívica Radical invitado por José “Bachicha” Sánchez. En uno de los momentos difíciles de su partido, tomó a su cargo la Presidencia del circuito Villa María. En la boleta de Sánchez que disputó la Intendencia en 2003 fue incluido en la lista de concejales, pero no ingresó. En 2005, llegó a la banca tras la renuncia de Sergio Gilabert. Ocupó el cargo hasta 2007. Luego, fue designado presidente del comité departamental. Hoy, está alejado de los cargos para “abrirle paso a la renovación”. Es integrante de la comisión directiva de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos

Escribe Nancy Musa

DE NUESTRA REDACCION

Sencillo, sin demasiados rodeos, agradecido de la vida y defensor de los valores que aprendió en su hogar. Con un estilo campechano, expresa su visión sobre la actualidad y confiesa sus discrepancias con el rol que el radicalismo cumple en Cambiemos. Considera que su partido debe volver a las fuentes, revalorizar los ideales doctrinarios y darle protagonismo a los pibes.

Recurre al humor, a dichos populares, es detallista, habla de la historia y considera que el gran tesoro está en la familia, en los amigos y en poder aportar un grano de arena para el bien de la comunidad.

No tiene aspiraciones políticas, más que colaborar desde la trinchera para que los jóvenes tengan su gran oportunidad en el año 2019.

-¿Qué análisis hace de la situación que está atravesando actualmente el radicalismo?

-Estamos en una encrucijada, creo que nosotros, y hablo de los radicales, tenemos que recuperar la identidad, para esto tenemos que salir del espacio Cambiemos y volver a ser un partido importante.

No es fácil de lograr, pero no es imposible porque aquello que en cada pueblito hay una iglesia y un comité tiene una gran cuota de verdad. Desde las bases y con la gente joven podemos lograrlo. Acá en Villa María tenemos tres jóvenes importantes, entre otros: Alfredo Nigro, Felipito Botta y Nico Marcotegui. Con ellos tenemos que laburar, estos chicos andan por los barrios, están preparados y son la renovación.

Arranquemos con nuestras bases, con nuestras ideas y con los jóvenes. Ahí tenemos que apuntar.

 

-¿Usted cree que fue un error la alianza de la UCR con el PRO?

-Creo que fue una necesidad, un mal necesario, era la única manera de poder salir del kirchnerismo. Y aquí quiero hacer una diferencia, una cosa fue el kirchnerismo con Néstor, que tenía una gran cintura política y otra fue con Cristina que planteó “se hace lo que yo digo”.

Y sigue siendo igual porque ahora ella está armando con su gente, se sale del peronismo y creo que su armado se va a ir perdiendo con el tiempo.

 

-Lo vio como una necesidad en ese momento para ganar las elecciones y después de un año y medio de gobierno ¿qué piensa?

-Fue una necesidad, una transición, ahora habrá que pasar este año, vienen las elecciones de 2019 y ¿qué va hacer el radicalismo?.

¿Va esperar que Mauricio Macri nos ponga a Héctor Baldassi? Escuchame con el aporte que hizo el radicalismo en Córdoba, resulta que nuestro candidato es Baldassi y los nuestros quedan relegados.

Y lo pusieron con el dedo. Vos sabés bien que se juntan dos radicales y ya hay una interna (sonríe), los únicos imbéciles que hemos hecho interna toda la vida hemos sido los radicales y ahora nos arman lista con el dedo.

 

-¿Se refiere a la línea que bajaron de la Rosada?

-Sí, ahora viene a imponer Macri. ¿Dónde quedó el partido nuestro que se autotitula de democrático y federal? ¿De qué federalismo hablamos?

Vos y yo sabemos que desde la época de Mariano Moreno, el interior del país ha subsidiado a la Capital Federal y Buenos Aires. Puerto Madero, donde están los más ricos, las piletas se calefaccionan con electricidad, porque total las facturas están regaladas y las pagamos los idiotas que recibimos facturas astronómicas.

Y no escuché que el gobernador diga, paren un poco.

 

-¿Y seguimos financiando a Buenos Aires, según su visión?

-Por supuesto, no cambió nada. Macri hizo un lío bárbaro con las tarifas, dio marcha atrás, pero le seguimos subsidiando el gas, la luz, nosotros tenemos todo mucho más caro y Schiaretti no salió a decir nada. Y allá está la (María Eugenia) Vidal pidiendo la reparación histórica de su provincia, mientras tanto la ley de coparticipación federal sigue sin discutirse.

Cristina se manejaba como quería, a De la Sota muerto de sed le tiró una anchoa, no le dio nada. Pero, seguimos así y no veo a nadie decir nada.

 

-Roberto, usted que es profesor de Ciencias Económicas ¿qué plan económico tiene el Gobierno nacional de acuerdo a su criterio?

-Un plan me parece que no tiene. Recibieron una situación difícil y da la sensación de que van para adelante, resolviendo problemas, pero sin un plan. No hay un jefe de este Gabinete económico que te diga “vamos hacer esto o aquello”.

 

-¿Qué opinión tiene con respecto a las deudas que contraen con el exterior, la emisión de bonos a cien años?

-No estoy de acuerdo para nada. Si nosotros tuviéramos una verdadera República, el Ejecutivo no tiene que resolver el tema de la deuda externa, para eso está el Congreso.

Pregunto ¿cómo se puede tomar una deuda a pagar a 100 años? Es una locura, cómo se puede comprometer a tantas generaciones que tendrán que

 

pagar esta jodita. Está mal.

Y fijate que yo me puse contento cuando Néstor Kirchner canceló la deuda con el FMI, porque nos venían a dar órdenes desde allá, y ahora estamos cayendo en lo mismo.

Y ahora parece que se va a caer el mundo porque no nos pusieron como país emergente. ¿Y qué esperábamos?

 

-Este es un año de elecciones de medio término, ¿cuál es su visión sobre la lista en la provincia?

El radicalismo quedó muy mal posicionado. Acá estamos haciendo la interna de Cambiemos. Siempre critiqué a Cristina porque agarraba el lápiz y decía “ a ver este es mío” y así armaba las listas.

Y ahora Macri dice “Baldassi es mío”, un árbitro de fútbol y yo te pregunto ¿qué mierda hizo Baldassi para encabezar la lista, cuál es su trayectoria política? Y eso te duele aquí en el pecho.

Por eso tenemos que pensar cómo nos recomponemos para no terminar fagocitados.

 

-¿Hemos recuperado la República o todavía estamos lejos?

-No la hemos recuperado porque hasta que no tengamos justicia no hay República. ¿Cuánto hace que no tenemos justicia en este país? (Hace un repaso de la historia, habla del golpe, del juicio a la Junta, de los indultos, de las causas que duran años).

 

-Tenemos toda una historia de marchas y contramarchas y de enfrentamientos que se calman y entran en ebullición. Hoy está candente el tema de la grieta ¿cómo lo trata a usted?

-Tengo un montón de amigos todos peronistas. Y a veces hablamos y en nuestras familias había distintas ideas, por ejemplo, mi padre era radical y mi madre peronista. Y se discutían ideas, pero había respeto, hoy hemos caído en un enfrentamiento donde se dicen barbaridades, principalmente en las redes sociales.

Y eso fogonea la grieta, porque de la grieta se sale de otra forma no diciendo las barbaridades que dicen, muchos escondidos detrás de perfiles que no sabés ni quiénes son y a veces ni entendés lo que escriben, porque ponen “X” “Z” cortan las palabras, no entendés nada (risas).

 

-En la previa de la charla usted dijo que la célula central de una sociedad es la familia, hábleme de sus padres…

-Una familia de clase media, media. Mi viejo colocaba lápidas en el cementerio y yo tenía siete años y lo ayudaba, a llevar ladrillos, a preparar un balde de mezcla. Ahí aprendimos la cultura del trabajo y cuando terminabas el primario te decían “vos qué vas hacer, vas a estudiar o te vas a poner a laburar”. Porque tenías que aportar algo a la casa, es la cultura del trabajo que nos dejaron los abuelos.

Mi padre, como te decía, trabajaba en marmolería y mi mamá era ama de casa de aquellos tiempos, que si tenía que podar los árboles lo hacía. Porque qué casa no tenía cuarenta metros de fondo con árboles y allá atrás el gallinero.

(Se ríe). ¿Quién iba a comprar tomate o pollo? Tenías todo en tu casa. Y somos de aquellos que todavía podemos jugar con cosas que no se enchufan (risas).

Jugábamos a las bolitas, al barrilete, a los autitos, las figuritas, la gomera colgada al cuello para ir a cazar cuises. Yo vivía a dos cuadras del ferrocarril Belgrano, a media cuadra de los Trinitarios.

Cerca estaba el Tiro Federal y ahora donde hay un edificio estaba el baldío para jugar a la pelota.

 

-Era ese clima de los chicos juntándose en el barrio…

-Sí, y barrio contra barrio. Me acuerdo de los “Canchinchas”, se peleaban con mi primo el Tito Massanet, que siempre estaba dispuesto a defender a alguien (risas). La pelota era todos los días, no había pelota. Y el que tenía una pelota de goma la escondía bajo el brazo y decía “yo tengo que jugar, soy el dueño de la pelota” (risas). Y cuando no había choreábamos las medias y hacíamos la pelota de trapo.

Jugábamos unos partidos bárbaros y hacíamos cagar los vidrios de la vecina de enfrente (risas), dispárabamos todos para las casas y nos cagaban a palos los viejos (risas). Y penitencia, no salíamos. Fueron años hermosos.

 

-Su papá radical y su mamá peronista ¿discutían por política?

-No, no se discutía tanto, no había caldo de cultivo, las discusiones se armaban en las reuniones grandes. En Navidad o Año Nuevo cuando se juntaban varios saltaba el tema de la política y empezaba el enganche.

Pero no era una cuestión diaria.

 

-Del golpe de 1955 usted tiene recuerdos, tenía 12 años…

-Me acuerdo que fuimos al colegio de los curas Trinitarios y no había clase. Ahí nos enteramos de los bombardeos en Plaza de Mayo, del derrocamiento de Perón, que Rojas quería hundir la cañonera que envió Paraguay para ayudar a Perón.

Me acuerdo del odio reprimido que había con el peronismo. Recuerdo que en el Gobierno de Perón se hacían simulacros de bombardeos, cuando murió Eva había que usar el brazalete negro, los libros escolares con Perón me ama, Eva me ama, a mucha gente eso no le gustaba y creó un caldo de cultivo que explotó con la revolución, donde hubo un montón de muertos.

Fue muy triste, muy cruento. Recuerdo manifestaciones en las calles, gente que gritaba Viva la Revolución Libertadora y ahí nacieron los gorilas. El gorila número uno era Isaac Rojas, el prototipo del gorila, como van a bombardear la Plaza de Mayo, mató a cualquiera, recuerdo las fotos en los diarios. Muy triste.

 

-¿Cuando era niño soñaba con ser alguien en especial?

-Sí, quería ser aviador. Mi tío fue el primer aviador y el primer mártir de la provincia, se mató en Córdoba, yo no lo conocí. Darío Sessarego se llamaba.

 

-¿De Amadeo Sabattini tiene recuerdos?

-Me acuerdo de su entierro, me trepé a un árbol para verlo. Estaban todos los peludos. El último que habló despidiendo sus restos fue Isidro Fernández Núñez, nos hizo llorar a todos. Un gran orador.

 

-¿En ese momento ya sentía el radicalismo?

-Sí, ya entendía y quería entender la política. En el secundario nos enseñaban Derecho Usual, Educación Cívica, Economía Política. Y los profes te iban formando, entre ellos Horacio Cabezas, el doctor Aldo Rigo, Bonansea, Bergero que era desarrollista.

 

-¿Por qué no fue aviador?

-Porque no me dio el cuero, mi familia no estaba en condiciones de afrontar esa carrera, ni siquiera pude ir a estudiar a Córdoba. Hoy me doy cuenta que la felicidad pasa por otras cosas, a mis hijos siempre les dije que sean lo que quieran ser, pero sobre todo que sean felices, buena gente y no jodan a nadie.

 

-Al no poder ir a Córdoba eligió un profesorado…

-Sí, es más arranqué con Matemática, pero el horario no me lo permitía porque yo trabajaba. Y al año siguiente trajeron Ciencias Económicas,   recuerdo a don Antonio Sobral, un maestro, enseñaba historia como se debe enseñar.

 

-Su llegada a la política activamente, ¿por qué se originó?

-Entré a la política después del descalabro de 2001, implosionó el país, los bancos no devolvían la plata. Entonces le digo a mi mujer, nosotros tenemos los chicos grandes y tengo ganas de participar.

Eso lo pesca Bachicha Sánchez que había sido empleado mío en Leone. Me fue a visitar, a tomar un café y me dijo “vos vas a ser presidente del partido”. “Estás loco”, le dije.

Ahí empecé a ir al comité, veníamos de una derrota del pobre Luis Caronni que había puesto la cabeza en la guillotina con Accastello y había que reflotar al radicalismo.

Y bueno, increíblemente a los dos años era presidente del partido. Si no había otro que quisiera agarrar esa brasa caliente (se ríe).

Era una brasa que ardía, y tenía la ventaja que no le debía facturas a nadie porque no había estado en la política y podía decir lo que se me viniera en gana (sonríe). Por supuesto, siempre diciendo lo correcto, no cualquier cosa.

Y al tiempo, como yo era concejal suplente, se va Sergio Gilabert y entro a la banca y cumpliendo con los reglamentos de la ética renuncio a la Presidencia del comité.

 

-Su paso por el Concejo fue un momento de gran efervecencia.

-Sí, ahí lo más bravo que nos tocó y lo que tuvo una importante participación EL DIARIO fue el megacanje. Recuerdo que querían canjear la Placita, el Salón de los Deportes y las 30 hectáreas del Aeroclub por un estadio de fútbol.

Al principio pensamos en acompañar, porque decían que los clubes habían mandado cartas, pero bueno EL DIARIO destapó la olla, se armaron las reuniones y después se desactivó, salieron conque el Gobierno nacional les iba a dar para construir viviendas en las tierras del Aeroclub y ahí se descalabró todo el megacanje, porque esas tierras eran las joyas de la abuela.

 

-Usted después fue presidente del departamento ¿por qué el radicalismo no pudo salir de la crisis?

-Como en todos lados por apetencias personales. No hubo humildad y el partido no se renovó. Estaban siempre los mismos y la gente no vota siempre a los mismos.

 

-¿Qué errores piensa que cometió Bachicha Sánchez en el año 2007, una elección clave?

-Separarse del partido. Armó un núcleo, lo hizo funcionar en la calle 25 de Mayo, hizo alianza con Juez que fue cuestionada, ahí entró en la banca Carlos Andrada que después se fue. Y bueno ya no hubo tercera porque decidió irse pensando que ya lo habían rebotado dos veces. Y después siguió su rumbo.

 

-En 2015, no pudieron impulsar un candidato propio.

-Eso fue un error del comité. Claramente la Unión Cívica Radical era la que más votos tenía, lejos más que Darío (Capitani) que era del PRO, y cuando vino la alianza nos quedamos sin el pan y sin la torta, con dos concejales nomás.

 

-En la actualidad ¿en qué situación se encuentra el comité?

-Tratando de poner ladrillo sobre ladrillo, este chico Marcelo Barotto es honesto, buena persona y perseverante en sus ideas y es muy respetuoso de todos.

Hay que tener en cuenta que el comité de circuito, uno que lo ha vivido, es una máquina de picar carne, y tenemos que aglutinar, unir, atraer gente.

No es fácil, hubo un cambio muy importante sobre todo con el auge de las redes sociales, los jóvenes ya no votan como le dicen los padres, pero sí creo que los partidos políticos deben estar fuertes para defender la democracia y el sistema republicano.

 

-¿Vislumbra algún candidato para 2019?

-Quisiera que tuviéramos un candidato joven, nuevo. Sé que van a decir y es muy joven, pero yo tengo la respuesta para esa objeción. La pregunta es ¿cuántos años tiene el primer ministro de Francia que es una potencia mundial, 39 años?

Ahí está el huevo y no lo pise, dijo Colón. Hay que mirar la juventud, formarlos y de ahí tiene que salir el próximo candidato.

 

-A nivel nacional ¿qué panorama ve en las legislativas?

-Con las PASO vamos a tener un panorama. No sé si le va a ir bien o mal a Cristina porque tiene más contrapeso que las plomadas que usan en el balneario cuando hay pique. Pero puede ser una jugada maestra para sacarlo de la cancha a Florencio Randazzo. Vamos a ver qué pasa. Pienso que el justicialismo como el radicalismo nunca mueren. El justicialismo va a renacer como el Ave Fénix, y va a volver, no así el kirchnerismo.

Pero Cristina es muy capaz y hace rancho aparte porque sabe que tiene un 25% de piso y no es poca cosa. Para mí acá va a sacar ventaja el Frente Renovador, a nivel nacional. Porque al final en todo este zarandeo no va a cambiar mucho la composición de las Cámaras.

Va a seguir este tema que hay que negociar, y es mejor que el Gobierno tenga que negociar.

 

-A su criterio ¿cuáles son los problemas serios que necesitan solución urgente en la ciudad?

-Tránsito. Recuerdo que hace años cuando llegó ATGE se decía que iban a solucionar los problemas, que iban a pintar las calles, que iban a ordenar, nada de eso se hizo. El problema del Tránsito en Villa María es serio, ha colapsado. Tampoco es culpa de Gill, pero no hay orden, faltan controles, es un viva la pepa.

Y hay que poner gente, no se soluciona sólo con las cámaras, hay que poner gente que ordene.

Otro tema es el mantenimiento de las calles, la ciudad se ha expandido enormemente y hay lugares que dejan mucho que desear.

La infraestructura es enorme, una costanera de varios kilómetros y hay que hamacarse para mantener todo. Villa María es una ciudad de oportunidades para la gente, ha crecido.

Y otro tema es la inseguridad, femicidios, robos y el drama de las drogas. Son problemas dramáticos que se deben abordar con todos los sectores.

Pienso que se debería armar un comité de crisis para tratar la problemática de la inseguridad porque la única forma de dar soluciones es con un trabajo mancomunado.

Es necesario crear ámbitos para recuperar a jóvenes de la droga.

 

-Hablemos del trabajo que están haciendo en la Sociedad Italiana.

-Estamos trabajando bien, estamos recuperando poco a poco la institución. “Lázaro, levántate y anda”. Arrancamos con veinte o veinticinco socios y ya estamos cerca de doscientos. Los que son socios por cariño, por voluntad, porque son descendientes de italianos y quieren a la institución.

Ahora vamos a empezar a dar un par de servicios, ofrecer algunos viajes. Primero la tenemos que hacer visible, nos lleva varios campos de ventaja la Asociación Española.

Pero nosotros estamos peleando, gestionando ante el INAES para tratar de recomponer la infraestructura, hicimos convenio con el grupo Gesta por ser de mutual a mutual, hay una ley que nos permite brindar los mismos servicios, como farmacia, atención primaria de la salud, una serie de ventajas que nuestros socios podrán tener.

Estamos tratando de dar servicios, ordenando todo, tratando de renacer de entre las cenizas. Paso a paso lo vamos haciendo, reflotar nuestros símbolos, convocar a jóvenes que vienen en busca de sus orígenes.

 

-¿Qué aspiraciones tiene en esta etapa de su vida?

-Y estamos en tiempo de descuento. A mis hijos cuando se murió el papá de mi señora, que era el último abuelo que tenían, les dije bueno ahora la mamá y yo estamos en la primera fila (sonríe). Y cuando cumplí los 70 años que hice una hermosa fiesta familiar, les dije no solo estoy en la primera fila sino que ya tengo el número.

Estoy esperando que me llamen, no tengo apuro, pero tengo el número sacado.

Entonces que me queda para estos últimos años, tratar de llegar a las Bodas de Oro con mi mujer, ya falta poco, pronto cumplimos 49 años de casados, disfrutar de la familia que está consolidada, algún viaje, colaborar con el partido y a través de la Sociedad Italiana con la comunidad.

Y bueno, gracias a Dios lo que sirve es esto, dejar amigos por todos lados, tengo buenos amigos de la infancia, Trento es uno de ellos y ahí estamos juntos tratando de reflotar la Sociedad Italiana. Es lo que aspiro.

 

Opiniones

Mauricio Macri

   Primero que nada se encontró con una situación muy difícil de sobrellevar, optó por una política en general gradualista aunque equivocó algunas medidas como el ajuste tarifario, el intentar sacarle 30 pesos al aumento de los jubilados, el quitar pensiones a la discapacidad sin revisarlas antes, el haber intentado designar por decreto los jueces de la corte.

Pero amplió algunos planes y le falta cintura política. Tiene un equipo de gente donde hay pocos políticos, diría que el único que hay es el ministro del Interior Rogelio Frigerio.

Y tiene la suerte de tener un peronista como el presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, un tipo brillante, un político con todas las letras.

 

Juan Schiaretti

Es un dirigente que acomoda el poncho según vea la tormenta. Me parece que es un gobernador, dentro de lo que le tocó lidiar a la provincia de Córdoba, bueno. No se le conocen escándalos, cometió errores como todos, pero creo que tiene que dejar lugar a la gente nueva. Y veo que lo está haciendo con su apoyo a Martín Llaryora.

 

Martín Gill

Es un chico brillante. Tiene el problema, de arranque, que le viene la bocha chueca en el Concejo Deliberante. Los concejales que tiene son mayoría accastellistas. El tiene sus roces porque pienso que todavía no se le han acomodado las fichas con Accastello.

Y tiene una ciudad difícil con algunos problemas serios.

 

Me gusta

Las reuniones familiares y con amigos.

Me encanta

Viajar, es la fuente de educación más amplia, conocer otras culturas.

Me divierte

Mis nietos.

Me entristece

Ver que como consecuencia de la falta de cultura general, somos simples habitantes en lugar de ciudadanos.

Me enoja

La mentira, que te mientan en la cara sin que se les mueva un pelo.

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