Salón de los Deportes

Un triple a la nostalgia

El básquet ha sido uno de los deportes con mayor presencia en la historia del Salón de los Deportes. En esta edición de La Revista recordaremos algunos de los hechos más relevantes en las cinco décadas de historia del coliseo de Corrientes y Carlos Pellegrini.
domingo, 10 de noviembre de 2019 · 15:17

El Salón de Deportes cobijó durante casi cinco décadas varios eventos. Fue el primer escenario bajo techo de la ciudad (y más allá de las falencias de altura) y durante muchos años, el lugar elegido para que se desarrollaran numerosos hechos. A pocos meses de su mudanza, seguimos recordando algunos de los eventos que quedaron grabados en la memoria colectiva.

En La Revista del mes pasado referíamos que el boxeo se convirtió en un símbolo del Salón de Deportes, pero a lo largo de la historia se repitieron otras actividades, hubo presencias emblemáticas y otras que pasaron desapercibidas, y en este número intentaremos recordar algunos de esos hechos...

El básquet fue el otro deporte con mayor presencia, detrás del boxeo. Por el Salón pasaron centenares de jornadas de básquetbol, algunas de ellas dejaron más recuerdos que otras. Hubo presencia de seleccionados nacionales, figuras en proyección, varios campeones y un sinnúmero de recuerdos. El viejo coliseo de Carlos Pellegrini y Corrientes guarda en su historia fechas y presencias que trataremos de destacar en esta crónica.

Un detalle que no hay que pasar por alto es que, más allá de falencias de medidas reglamentarias y de altura (como su techo bajo), el Salón fue habilitado una y otra vez para que pudieran jugarse hasta dos campeonatos argentinos.

Para muchos jugar ahí fue como hacerlo en el gran estadio de la ciudad, casi un “pequeño Luna Park”. Fue el primer escenario bajo techo, además de ser el primero en tener tableros de acrílico (contra los de madera con que contaban otros gimnasios de clubes) y a su vez el primero de la ciudad en contar con piso de parqué.

 

La presencia

de Finito

En abril de 1977, Villa María fue subsede del 44º Campeonato Argentino de básquetbol. Córdoba fue la sede de la División A, con la presencia de los equipos más poderosos, mientras que nuestra ciudad y San Francisco receptaron a una de las zonas del Grupo B, con los conjuntos que buscaban el ascenso.

El periodista y profesor Omar Tunut, que en esos años trabajaba en el Diario Noticias, recordó de aquel torneo: “La presencia de Finito Gehrmann fue el gran atractivo. Impresionaban sus 2,11 metros de estatura, era jugador internacional y una de las figuras del seleccionado argentino en esos tiempos, y la gente se acercaba a saludarlo cuando caminaba por la calle. Los planteles se alojaron en el Palace Hotel y hasta hubo que adaptar una cama especialmente para él”.

Gehrmann, nacido el 7 de mayo de 1945, jugaba para Misiones, con la selección llegó a anotar 1.375 puntos en 82 partidos y fue campeón del Sudamericano de Mendoza 1966 y de Medellín 1976. Finito, como llamaban al jugador que por entonces jugaba en Gimnasia de La Plata.

Santa Fe le ganó la final a Buenos Aires, disputada en Córdoba. Las dos zonas principales se jugaron en Córdoba y San Francisco, mientras que en nuestra ciudad y Río Tercero, las dos del ascenso. En el Salón se enfrentaron Santa Cruz, Chubut, San Juan, Catamarca y Misiones, que finalmente fue el ganador del ascenso.

 

Unión y los yankees

La presencia de Unión Central en la Liga Nacional C (hoy Torneo Federal) y la Liga Nacional B (ex-TNA), tal como se llamaban en los inicios de la Liga Nacional, allá por mediados de los 80, se convirtió en una de las historias más importantes vividas en el Salón de los Deportes.

Aquel conjunto que sumó a distintos jugadores norteamericanos, y que contaba con varios villamarienses como Mario Menard (que venía de jugar en distintos equipos porteños), Eduardo Menard, Daniel Barrientos, Alan Pereyra, Néstor Virgolín, entre otros.

El equipo aurinegro fue el primer equipo local en disputar una Liga Nacional, jugando en 1985 el denominado Liga Nacional C y logrando el ascenso, en una primera etapa con un gran aporte privado, pero cuando éstos se retiraron el club no pudo sostener el proyecto y en 1987 tuvo que desistir de seguir participando.

Una de las grandes atracciones fue la presencia de varios norteamericanos que pasaron, aunque los que más quedaron en el recuerdo fueron Gregory Kelly y Michael Coleman.

El público acompañó en gran número en cada presentación como local, y en varias de ellas el Salón contó con más de dos mil asistentes. Uno de los partidos de mayor convocatoria fue el amistoso entre Unión y Francana (que llegaba como subcampeón de Brasil), jugado el 27 de abril de 1986, ante una multitud, donde el equipo visitante se impuso 124 a 100 (59-51). Eran tiempo donde todavía las tribunas no habían sido recortadas.

 

Argentino Preinfantil

El Salón fue escenario en innumerables oportunidades de la selección de Villa María, pero en febrero de 2003 también sede del Campeonato Argentino de Preinfantiles, donde el campeón fue Córdoba, teniendo entre sus integrantes al entrenador local Norberto “Tola” Yáñez y al jugador Francisco Resio.

Durante una semana, pasaron por aquí jugadores de distintas provincias (algunos de ellos hoy son protagonistas de distintas ligas nacionales) y distintas figuras del ámbito nacional, entre ellas deportistas y dirigentes. Fue la primera vez que Villa María fue sede de un Nacional de básquetbol.

El seleccionado de Córdoba se adjudicó el tercer Campeonato Argentino de Preinfantiles al derrotar en la final al representativo de la provincia de Buenos Aires (uno de  sus jugadores fue Lucas Faggiano) por 86 a 69, donde ya ganaba el primer tiempo 47-39.

 

Dos suplentes de lujo

El 21 de junio de 1997 se dio un hecho particular. Por primera vez estuvo jugando en nuestra ciudad un seleccionado argentino de básquetbol Sub-22, que se preparaba para el Mundial de Australia. Sin una presencia importante de público, Argentina enfrentó a Cuba, perdiendo por 70 a 69. Lo particular fue que aquel equipo fue el embrión de lo que luego se conoció como la Generación Dorada.

Juan Ignacio “Pepe” Sánchez era la figura del equipo, acompañado por otras en ascenso, como Leo Gutiérrez, Leandro Palladino, Bruno Lábaque y dos que aquel sábado por la tarde ni siquiera jugaron, Luis Scola (17 años) y Emanuel Ginóbili (20), que estuvieron entre los que se quedaron fuera de los 12 jugadores de la planilla.

Entre los cubanos aparecían jugadores como Lázaro Borrel y Angel Hernández.

 

Esta vez fue la síntesis:

Argentina (69): Sánchez 3, Riofrío 4, Baldo 16, Oroná 5 y Burgos 6 (FI). DT: Enrique Tolcachier. También jugaron: Gutiérrez 6, Olivares 7, Massieri 7, Palladino 5, Lábaque 3, Varas 0 y Gabini 2.

Cuba (70): Caballero 9, Abreu 5, Pino 5, Pérez 6 y Borrel 8 (FI). DT: Miguel Calderón. Vázquez 7, Vega 3, Herrera 11, Chapotín 5, Hecheverría 7 y Rojas 6.

Ese sábado por la tarde que se disputó el partido no hubo una numerosa concurrencia, y no son muchos los que recuerdan que una generación de jugadores notables dio sus primeros pasos en nuestra ciudad.

 

Ameghino en la Liga B

Los Leones fueron el segundo equipo local en jugar una liga nacional. En aquel momento tuvo una participación en la Liga B, hoy conocido como Federal. Ameghino utilizó el Salón en muchos de los partidos como local, con varios locales y de la región en su plantel, dirigido por Carlos Mario Menard.

Entre los integrantes de aquel plantel se puede mencionar a Walter Carrasco, Juan Granados, Darío Arrigoni, Daniel Cajal, Ariel Bernabei, Celso Marconi, Rodolfo Aiello, Gustavo Servino, Franco Moral, Ignacio Lorenzatti, Gustavo Finello y Gustavo Grassani.

 

Batacazo de Unión

Atenas jugó en el Salón de los Deportes varios amistosos, ante diferentes equipos o combinados locales y también extranjeros (como contra Corinthians en 1998). La presencia del equipo griego liderado por Marcelo Milanesio siempre generó un atractivo para que el Salón se viera colmado en cada partido.

En una de las tantas presentaciones de Atenas en nuestra ciudad, el 12 de junio de 1986, ocurrió un episodio particular. El Griego enfrentó en el Salón de los Deportes al equipo liguero de Unión Central, que le provocó su primera derrota en partidos amistosos en sus distintas presentaciones en nuestra provincia.

Aquella noche no estuvo Marcelo Milanesio (de gira previa al Mundial de España con la selección), pero eso no le quita méritos a aquella histórica victoria por 92 a 91 y que parece agigantarse con el paso del tiempo.

Atenas venía de perder la final de la Liga Nacional 1985 ante Ferro y contaba con figuras que se transformaron en símbolos de esa entidad, entre los que estaba el villamariense Roberto “Chuchi” Costa. Unión en ese momento era puntero de la Liga Provincial que buscaba clasificar a la Liga Nacional “C”.

Lo insólito sucedió sobre el final. Luego de dominar Atenas en el tablero, pasó al frente Unión por un simple. A 5 segundos para el final, le quedó posesión al Griego, todos buscaron a Mario Milanesio (de gran tiro externo) y éste recibió falta que el árbitro, con una mueca de complicidad, se “tragó el silbato”, para que el festejo quedase para el Aurinegro.

 

La síntesis

Unión Central: Gregory Kelly 7, Michael Coleman 31, Daniel Barrientos 6, Carlos Menard 26 y Daniel Delgado 20 (FI). DT: Eduardo Menard. Luego ingresaron Alan Pereyra 2 y Gustavo Bomprezzi 0.

Atenas: Roberto Costa 23, Medardo Ligorria 4, Northon Barnhill 22, Gastón Blasi 4 y Germán Filloy 21 (FI). DT: Walter Garrone. Luego ingresó Mario Milanesio 17.

Primer tiempo: 47 a 42 para Atenas.

Arbitros: Mario Etchart. Juez: José Luis Rosa Beatriz.

Recaudación: 1.400 australes.

Jugado en: Salón de los Deportes.

Asistencia: mil personas.

Son muchos más los partidos inolvidables, pero elegimos estos como los momentos más emblemáticos. El básquet también fue parte de esa larga historia y para muchos se convirtió en una meta en su horizonte poder jugar en el Salón de los Deportes. 

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