Entrevista a María de los ängeles Fornero

“Mariela está en todas las mujeres que decimos nunca más”

La escritora está en la ciudad para participar en el encuentro “Poesía en la costa”, que forma parte de las actividades culturales del Festival, y El Diario aprovechó para hablar con ella sobre su libro y Bessonart

María de los Ángeles Fornero nació en Carrilobo, Córdoba, pero se crio en Villa María. Además de escritora, es profesora de lengua y literatura, psicóloga social y militante feminista y por los derechos humanos. Una mujer talentosa, trabajadora e idealista, que no deja de luchar por quienes más lo necesitan, y, sobre todo, por ellas: las mujeres.

Su pasión por las letras nació gracias a su padre “quien, cuando vivíamos en el campo, nos contaba historias todas las noches, aderezándolas con su muy particular manera de narrarlas, y agregando a viejas historias de la familia cosas suyas. Creo que fue ahí que me comenzó a gustar el mundo de las letras, a través de relato oral, por lo cual desde chica, además de leer todo de manera desbordada, muchas novelas de aventuras, de búsqueda, y sin límites, comencé a escribir crónicas sobre lo que pasaba en el mundo, sobre todo prosa, aunque con una buena dosis de poesía”, evocó Fornero.

Ella ha publicado dos libros de poesía, “La devolución de las texturas” (Tinta libre, 2020) y “Úlcera, sal, papel y carbón” (El Mensú, 2021), además de su primera novela, “Viaje entre dos orillas” (Alción, 2019, y reeditada en Perú por Mesa Redonda, 2022), una novela autorreferencial sobre la muerte de su padre, entrelazada con un viaje a tierras incas. Y el año pasado publicó su segunda novela “La Mujer que no está” que, aunque aborda el caso de la desaparición de Mariela Bessonart, caso que dio la vuelta al país, no es precisamente un trabajo de investigación -que lo tiene-, sino una visión novelística, a dos voces, que navega entra la realidad, la poética y la fantasía.

María de los Ángeles, que vive en Córdoba capital desde hace muchos años, vino a la ciudad para participar como invitada especial en el encuentro de poesía que ayer a la noche tuvo lugar en el Escenario Vanzetti, dentro de las actividades culturales del Festival de Peñas, y tuvimos la oportunidad de hablar un poco sobre su libro, del impacto que ha tenido e, inevitablemente, también de la difícil actualidad del país.

 

Prosa poética

“La novela ya fue presentada en Córdoba y en Bariloche, el año pasado, en esta última, dentro del Encuentro Nacional de Mujeres. A mí, cuando me siento a escribir, lo que me surge con cierta naturalidad es la poesía, lo lírico, pero inmediatamente me surge el contar. Y la novela ‘La mujer que no está’, al igual que la anterior, está escrita a través una prosa poética. Y la historia de Bessonart es una historia inasible, que te hace preguntar dónde está, qué le pasó, y estas preguntas, en un país con la historia de desaparecidos que tiene, y que suceda en democracia, tiene un impacto profundo en todos, sobre todo en una parte importante de la sociedad villamariense”, señaló.

Comentó que “por un lado, para mucha gente esta historia dio borrón y cuenta nueva, pasó página, pero otra tanta quiere saber lo que pasó. No, no ha pasado página, a mí me impacto desde un primer momento. Como villamariense y como militante del feminismo, empecé a escribir breves textos, como los bocetos que hace un pintor, no era ni novelas ni cuentos ni nada, era algo que salía por las noches cada vez que salía algo nuevo del caso. Y fue quedando ahí, hasta que decidí que sería el tema de una novela”.

“Fue mucho tiempo de investigación, me entrevisté con mucha gente, familia, amigas, y periodistas, como Diego Bengoa, de El Diario. Y esa parte está en la novela, que es la base, pero la novela no es una investigación per se, ni crónica, y tampoco corresponde llamarle no-ficción, porque mi libro no queda en el aire: el final (no saber dónde está, qué pasó), tiene un cierre, que fue un gran tema para mí, sobre cuál iba a ser”, indicó.

Explicó que el libro contiene una gran cantidad de elementos que son pura ficción, “porque con la investigación se llega hasta un punto, y yo no puedo hacer lo que tiene que hacer la Justicia, a la que le corresponde decir que pasó con Mariela. Mi libro es un relato sobre el caso de manera ficcional, que contiene una amalgama de géneros, en donde hay un policial negro y bastante de fantasía, donde la protagonista se encuentra en un lugar donde están otras mujeres desaparecidas, las que nunca tuvieron voz”.

 

Dónde está...

“La verdad que estoy muy satisfecha con el resultado, Y con el recorrido que el libro viene haciendo. La novela está en todas las librerías de Villa María y en algunas de Córdoba. En varias de acá se ha tenido que reponer. Hay cátedras de una de las carreras en la UNVM que la han leído y analizado. Y bueno, la crítica ha sido buena con el libro, donde se resalta el uso del vocabulario, la estructura  y un estilo que obliga mucho al lector”, dijo.

Sobre dónde cree que está Mariela, además de adelantar que el libro tendrá otras presentaciones, y espera, (sin saber si será posible con todo lo que está pasando en el país),  “porque creo que vivimos dentro de un Gobierno de carácter tiránico. Votado, sí, pero tiránico al fin, y la situación es muy delicada, con un presidente desquiciado y negador de todos los  derechos, empezando por el derecho más elemental que es de la alimentación”, presentarlo incluso en la Feria del Libro de Buenos Aires. En consecuencia,  expresó:

“Mariela está en nosotras, en las mujeres que decimos nunca más, que no aceptamos que nos hagan callar. Está en la lucha cuando decimos ‘ni una menos’. Creo que la pregunta sobre dónde está, literal, la debería contestar la Justicia, obligadamente. Esa que miró para otro lado. La podría contestar, y no porque tenga suficientes elementos, sino porque la Justicia tiene de dónde y para dónde tirar y, sobre todo, dónde buscar”.

 

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