Tendrá 8 metros de diámetro y más de 3 de altura

El Balneario lucirá diferente durante las noches de peñas

Una intervención artística de grandes dimensiones, acompañada por otra de menor envergadura, conformarán una imponente postal

El artista y arquitecto Martín Enricci llevará adelante dos intervenciones artísticas urbanas especialmente diseñadas para el Festival Nacional de Peñas, que combinarán arte, simbolismo y participación del entramado cultural y empresarial local.

La otra parte de la obra, junto a la pasarela del Balneario

Una de las obras será fija, mientras que la otra será móvil: se trata de un nido de grandes dimensiones, de 8 metros de diámetro y 3,5 metros de altura, que flotará en el centro del Balneario Municipal Juan Carlos Mulinetti. La instalación busca simbolizar al nido como casa y espacio de bienvenida, en sintonía con el espíritu del Festival.

“El nido representa un lugar que recibe, que abraza, una casa simbólica para quienes llegan al Festival de Peñas”, explicó el artista.

El proyecto se concreta a partir de una inversión de las empresas Ranco, Cormetal y Fema, algo gestionado por el propio Enricci, y contará con la participación del grupo Teatro de Herejes, que estará a cargo del montaje de la estructura. El municipio también es parte de la iniciativa.

Además, el lago será intervenido con 58 hojas de loto flotantes, en referencia a los 58 años que cumple el Festival en esta edición. Cada una de estas hojas, de gran tamaño, contará con iluminación propia, al igual que el nido, mediante sistemas de luz solar interna.

Las intervenciones (las imágenes intentan reflejar cómo serán) quedarán inauguradas el próximo 29 de enero, en el marco del Recorrido Peñero, y formarán parte del paisaje artístico cultural que acompañará una nueva edición del tradicional Festival.

 

Fundamentos

En el proyecto presentado es donde Enricci sostiene que “un nido es una metáfora universal del origen, del refugio, del comienzo y del encuentro”.

“En el contexto del Festival de Peñas de Villa María, ese significado se potencia: durante unos días, la ciudad se transforma en un hogar compartido, donde miles de personas se reúnen para celebrar la música, la cultura y la identidad local”, agregó el artista.

Recordó que “Villa María es una ciudad que nació y creció a la vera del agua. El río, el lago y las costas siempre funcionaron como líneas de memoria y pertenencia. El nido dialoga con esa geografía: flota sobre el agua como señal de origen y se vuelve visible para toda la ciudad como señal de comunidad”.

“El agua lo sostiene, como Villa María sostiene a su gente y a quienes la visitan”, remarcó, para señalar seguidamente que “el Festival tiene más de medio siglo de historia, y cada edición es una suerte de regreso al hogar musical... La palabra ‘Peña’ ya evoca fuego, reunión, guitarra, mate, voces que se suman. El nido trae esa idea de volver a reunirse, de compartir en círculo, de sentirse parte de una trama mayor. Además, la mascota del Festival es un búho, ave que observa, custodia, simboliza sabiduría y vigilia. Aunque los búhos no hagan nidos flotantes, la intervención tiene sentido porque el nido representa el hogar del festival, el lugar simbólico del búho y funciona como un símbolo de protección cultural: el búho cuida la casa de la música”, explicó en otro de los pasajes.

Además, la obra estará iluminada por dentro, con un sistema solar y no contaminaría ni lumínica ni ecológicamente al lago.

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