Propuestas musicales - Enrique “Cacho” Aiello alumbra el disco “Vodevil”

Un espía de las conductas humanas

El sucesor de “Pelo” cuenta con 11 temas propios donde se cuelan algunas alusiones a la hiperconexión y la vigilancia de la vida privada. Se presentará el 10 de agosto
lunes, 15 de julio de 2019 · 12:15

Escribe Juan Ramón Seia
DE NUESTRA REDACCION

“Ojalá que sea como un paseíto”.

Así, de forma humilde y sencilla, Enrique “Cacho” Aiello suelta a modo de anhelo la impresión que tal vez pueda recabar el futuro escucha de su flamante disco una vez recorrido sus 11 temas.

“Vodevil”, la producción sucesora de “Pelo” (2014, munido de versiones personalísimas del rock nacional), comprende una nueva etapa en la carrera artística del destacado compositor y productor local, con una variedad estilística de canciones que hace honor al título del álbum.

“Como productor suelo llevar a los artistas que vienen a trabajar conmigo a que mantengan una cierta línea de estilo. En mi caso, a veces, no puedo hacerlo”, confiesa a El Diario entre risas.

Cuando la friolera de temas seleccionados había llegado a un número sustancioso, se le ocurrió elegir el nombre de uno de los tracks ya definidos “Vodevil”: “Porque cada canción es como un acto distinto en un amplio teatro de variedades”, acotó. Incluso, toda la estética promocional del disco alude a la parafernalia circense primigenia y rudimentaria.

No obstante, Aiello señaló que el título provisorio iba a ser “Viviendo como espías”, otro de sus temas selectos y que apunta  ser un excelso corte de difusión. “Estuve leyendo sobre el avance de la tecnología en la vigilancia privada. Había hecho el disco ‘El show de la evolución’ en 2004 a partir de la clonación de la oveja Dolly. De ese tiempo a esta parte ha avanzado tanto lo tecnológico, las redes sociales y todo lo demás que quería hablar sobre eso. También recordé a James Bond y la sátira de Maxwell Smart y todo lo que veíamos en aquella época, que todo iba a ser mejor y no lo fue”.

 

Tema por tema

“Oye la canción”. El primer corte, bien arriba, con influencias beatleanas y spinetteanas, que reza: “En un mundo donde todo estalla/no hay guardianes vigilando la muralla y “Desactivate el botón de las noticias/todo aquello que te hiere y que te inmoviliza”. Cuenta con la participación del guitarrista Guillermo Arrom, quien estuviera en discos del propio Spinetta.

“Idolo”. “Dedicado a Charly (García) y Diego (Maradona)”, acotó Aiello. “A veces le pedimos a ellos que hagan otras cosas geniales ahora cuando ya las hicieron en su tiempo o que sean otras personas. Hay una parte del tema que dice ‘El que está en el póster no soy yo’; es decir que el ídolo le dice al fan que ya no es ese y él tampoco lo es”.

“Viviendo como espías”. Un exquisito fresco de la realidad con “huellas digitales/geométricas faciales/algoritmos mentales”, esgrimido en un cuasi formato de big band, con aires cinematográficos.

“El jaguar azul”. “Tras leer leyendas guaraníes quise trasladar la historia a la mitología mexicana y luego peruana y salió esta canción”, contó. Cuenta con una deliciosa estrofa poética: “Con su pañuelo de lluvias/en un vaivén desesperado/mas el veneno y su espanto/sus ojos negros de un suspiro le robaron/y de una lágrima de oro/se reveló lo inesperado”.

“Río”. Con un verso que surgió en un sueño terminó delineando un rock clásico sobre la posibilidad de reírse ante la arrogancia de ciertos personajes.

“Sincronía”. Una melodía suave que apela a los episodios sincrónicos que suceden en el universo.

“Vodevil”. Fabulaciones de arlequines y sonoridades de burlesque se entremezclan en la pieza que da nombre al disco y que cuenta con la intervención especial del locutor Aldo Lumbía.

“El autómata”. Otra página que alude a las nuevas tecnologías, esta vez a la adicción generalizada a los celulares: “Brillaba como un ánima/oculto entre las sombras”.

“Postales de Kusturica”. Una de las piezas más personales del álbum y de su discografía, dedicada a su mujer Mónica y que describe “un beso de arena en Veracruz” (donde residió un tiempo) y “un domingo por Lezama” (donde ambos paseaban a la entonces pequeña Julieta, su primer retoño). “Mitad de pena, mitad alegría/como en postales de Kusturica”, en referencia a los filmes del cineasta serbio.

“Beleza”. Tras hablar con una amiga que padece una depresión, Cacho alumbra esta historia en clave esperanzadora mechada con un destacado rapeo -o trapeo- por parte del artista local Fausto Vercellino.

“Azul y púrpura”. “Este iba a ser el tono del disco al principio”, confió el artista. Una balada abolerada con reminiscencias a las orquestas de los años 50.

“El piano imaginario”. El tema anterior finaliza con una extensa coda en piano que desemboca en este sentido homenaje póstumo a Pablo Traverso, un entrañable amigo y amante de la música que vivía en Los Angeles y falleciera en 2017. Cuenta con la participación de Juan Carlos, Mingui y Juan Ingaramo, Gastón Pérez Rivera y Julieta Aiello, entre otros.

El disco fue grabado en Paraíso Audio por Matías Konstantinides y en Orange Audio de Villa Nueva por Aiello, mezclado por Cacho y masterizado por Gustavo Borner en Igloo Music, Burbank, Estados Unidos.

 

Presentación en agosto

La presentación de “Vodevil” está planeada para el sábado 10 de agosto en el Centro Favio (Sabattini 200), en el marco de un nuevo ciclo de SiDis. Aiello actuará con una banda de músicos villamarienses y en la misma velada también se presentará Pablo Cordero.

 

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