Básquet / Pablo Tosal / Mánager del León

“No entiendo por qué la Municipalidad no acompaña a Ameghino

El mánager del “León” dialogó con El Diario. El marplatense contó de los proyectos del club villamariense, de cómo se lo ve desde afuera y de los detalles que lo ubican entre los de la elite a nivel nacional
martes, 6 de abril de 2021 · 08:30

Entrevista: Gustavo Ferradans

 

Ameghino apostó desde hace varios años, sostener el crecimiento de su estructura, ampliando la cantidad de profesionales en las distintas áreas y eligiendo a los que a consideración del club, son los más idóneos.

Desde diciembre pasado el club incorporó una nueva función: la de mánager, un puesto novedoso para la institución. Para ocupar ese rol eligió a Pablo Tosal, un marplatense de 46 años, comunicador social y especializado en básquetbol, con más de 25 años de experiencia en la disciplina.

“Viví toda mi vida en Mar del Plata, y a pesar que viajé mucho, nunca viví en otra ciudad. Soy Técnico en Periodismo. El trabajo del profesional en el periodismo es artesanal, por eso no es una profesión, es un oficio, porque te dan un martillo, un serrucho, te dicen cómo es pero lo tenés que hacer vos. En ese descubrir, tomé la decisión de dedicarme enteramente al básquetbol. Me capacité, estudié, fui a clínicas nacionales e internacionales, estudié para entrenador, me falta Eneba 3 por razones de tiempo. Entiendo que para juzgar una tarea, necesitás saber cómo es”, comenta el mánager de Ameghino, a modo de presentación en diálogo con El  Diario.

Tosal es creador y dueño de pickandroll.com.ar, una de las webs más reconocidas dedicadas al básquetbol, que lo ha mantenido conectado a este deporte en todos los ámbitos.

“Como el oficio del periodista es aprender su trabajo, el del dirigente también, es prueba y error constantemente, y va dejando años de su vida, de su familia, de su salud. Cuantos más años lleva, más sabe. Hay patrones de conducta que se repiten: los errores. Por año, uno habla con 19 dirigentes que pierden y uno solo que gana”.

 

Su llegada a Ameghino

Sobre el proceso que recorrió para sumarse a Ameghino, contó que “conozco a Flavio Ibarra, el jefe de equipo. El me contaba del mundo Ameghino, de lo que crecía, que era un club distinto, con deseos de crecer. En 2018, empecé a trabajar en la AdC, como director artístico y periodístico del streaming. Lentamente me fui alejando del periodismo, era algo que no me conformaba, porque tiende a cambiar. Creo que tendremos en el futuro un periodismo de autor, que de medios. No quiero la sobreexposición, me aburro de estas cosas y quiero otra cosa para mi vida”.

“En mayo surgió una charla con Pablo Giraudo y otros dirigentes para que brindara lineamientos para la vida del club. Hicimos un Zoom y les conté durante 2 horas y media mi visión de un club.

Les conté mi experiencia, de lo que he visto, de lo que le pasó a clubes que han trabajado en el profesionalismo. Tres meses después me vuelven a convocar pero para que les presente un proyecto. Me terminaron eligiendo para ser mánager. Es algo que se dio naturalmente, por mis deseos de cambiar y el de Ameghino de ir a una instancia superior”.

 

Una apertura generosa

“Te das cuenta que es un club diferente, porque hace cosas diferentes. Trajo a Castro, un entrenador de Buenos Aires; a la entrenadora Daiana Di Benedetto, que es marplatense, para hacerse cargo del básquet femenino, que arrancó con 5 jugadoras y hoy tiene 60. Todos vienen a trabajar con una mentalidad arrolladora, con ganas porque verdaderamente hay cosas para hacer. Ramiro Ortiz de las inferiores es de Córdoba; “el Colo” Murias el asistente es de Junín; el encargado del minibásquet, es un entrenador local, Adrián Gómez Nellar, pero es catamarqueño; el jefe de equipo es correntino y yo de Mar del Plata. Esa generosa apertura que tiene el club, hace que se vinculan muchas personas con ganas de hacer.”

 

Ameghino y la ciudad

Tosal dijo también que: “Ameghino no tiene nada en contra de Villa María, al contrario. Nosotros sentimos que Villa María no quiere vincularse con un proyecto en común. Hace poco hicimos un convenio histórico con Unión, que es histórico, porque era difícil para los clubes ponerse de acuerdo. Pero cuando te das cuenta que detrás de todo eso, hay que los chicos puedan salir de Unión y encontrar un proyecto deportivo en su ciudad y que finalmente, ese chico será siempre el que salió de Unión, no de Ameghino. Además Unión tiene la posibilidad de decirle a su cantera que cuanto mejor trabaje, no necesitará trasladarse para trabajar en la elite. Los chicos que lleguen a Ameghino, sean del club que sean, tienen que ser de Villa María. Nosotros los invitamos que vengan a ver o a entrenar. Cuando vienen ven que acá hay buena relación y que entrenan en un nivel que en el resto de la ciudad es difícil encontrar. Ellos solos se dan cuenta, porque acá se entrena para la elite. Y lamentablemente, cuando algunos quieren ir a más, en sus clubes encuentran un techo de entrenamiento, si desean dar el siguiente paso”.

 

El trabajo del club

El manager destacó además que “Ameghino a nivel nacional está al nivel de cualquiera, porque si no estás a ese nivel, no podés competir. Y al hacerlo en todas las inferiores, levantas naturalmente el nivel de entrenamiento. No hay que robar jugadores, hay que trabajar, y luego los pibes deciden. Si hoy viene un dirigente de otro club y nos dicen que quieren trabajar como nosotros, le ponemos todo a disposición de ese club, métodos de trabajo, funcionamientos, carpetas, todo. No hay nada para ocultar. Nos encantaría porque ellos laburarían de un modo en que después nosotros podamos ir y preguntarle al jugador si quieren ganar un sueldo profesional y jugar en su ciudad, sabiendo que saliste de ese otro club”.

Además dijo: “El club tiene un proyecto de juveniles reclutados solo comparado con Quimsa, Bahía Basket, Obras y Regatas, que son de Liga Nacional. En Liga Argentina, no hay otro. La seriedad con la que se trabaja es de un club de elite”.

 

¿Cómo se ve desde afuera?

El que transita el día a día del club observa su crecimiento constante, pero la incógnita que surge es cómo se lo ve desde afuera de la ciudad. Al respecto Tosal opinó que “los clubes de afuera no se ven iguales. Uno se da cuenta cuando un club empieza a entrenar bien, a tener una conducta de juego, cuando está entrenado por un mismo entrenador durante una secuencia de años, y que no es un club que hace que los entrenadores vengan seis meses y se vayan y venga otro con una filosofía nueva, que no sabe a lo que juega. Ameghino empezó a tener cosas bastante sólidas. Y si empezás a escarbar, te das cuenta que viajan bien, que cobran al día, que eso en la liga es lo primero que se sabe, de los clubes que pagan y no pagan”.

 

“El municipio no apoya”

En medio de la charla, surge el tema de los apoyos con que cuenta el club y comenta: “Uno pensaba que el club tenía una gran ayuda de la ciudad y demás. Cuando entró a trabajar al club un amigo, me dijo: “Acá estamos solos”, pero cuando llegué, me di cuenta que los dirigentes están realmente solos. No le encuentro mucha razón. Que Villa María se encolumne detrás de un proyecto de Ameghino, es un problema de Ameghino, que tiene que seducirla, salir a la calle y convencer al ciudadano que este es un club que lo representa; y que vale la pena verlo porque nosotros sentimos que se sienta representado por los valores que el club inculca” y agregó: “Pero que el municipio de Villa María no acompañe al club, porque no lo acompaña, eso es raro. En otras ciudades, cualquier club que compita en la elite y tenga la fortaleza que tiene este club, está acompañado por una gobernación, un municipio, o por sponsors especiales, o una mutual. Y este club, no. Solo responde al trabajo privado de los dirigentes que le ponen la espalda”.

Sobre la situación financiera del club contó que “Ameghino está sólido. Se hicieron muchas cosas demasiado rápido, el arreglo de vestuarios, dar vuelta la cancha para adecuarla para la Liga Nacional, la cancha de entrenamiento en la excancha de bochas, los baños y quiosco. Con todo esto sólido y armado es donde entro yo; a tratar de generarse recursos privados y que sean autosustentables”.

“Nosotros tenemos que viajar este martes (por hoy) a jugar a la sede La Rioja, hay que gastar mucho dinero porque el club estará cinco días de hotel. No tenemos de dónde sacar la plata porque se gastó mucho en todas las obras. Si es algo que el club no hace nunca es deberle un peso a nadie. Todos los que trabajan acá están al día. Hay un problema de ingreso que es brutal, es mucho el esfuerzo que se hace, la gente no tiene ni idea. Cuando yo hablo de la Municipalidad involucrada, hablo de políticos que son administradores del dinero ajeno. Si los funcionarios deciden apoyar otros deportes con su dinero está bien, que lo hagan, a todos, pero también exigimos que nos apoyen a nosotros, porque están administrando dinero público. Cuando llegué a la ciudad pregunté ¿cuánto hace que no apoya?, me dijeron “tres años”, y a otros deportes les dan. Tal vez piensen que acá está Papá Noel, pero no está”, señaló.

Además destacó que “la obra que hace un club dura 100 años. Si un político hace un centro de convenciones o un playón deportivo dura cinco años y desaparece. Lo que pertenece a un club dura 100 años. Nosotros no pedimos plata, que nos den la finalización de obra, ladrillos, cemento, lo que el club necesita para seguir haciendo”.

“Hoy Ameghino está preocupado en viajar a La Rioja. Esto es un día a día, no tenemos ingresos porque la gente no puede venir al club. La pandemia también nos afecta a nosotros”.

 

Generar identidad

En cuanto a los proyectos inmediatos destacó que “se colocará en la entrada un store, donde se vendan remeras, buzos, gorras, barbijos del club. Eso genera ingresos. Estamos remodelando el sistema social, los socios ingresarán con una tarjeta magnética que genera la cuota de la actividad y otra para el socio. Estamos desarrollando vendedores de publicidad. Otro proyecto es cambiar el Estatuto, que es tan viejo que ni siquiera tiene presente a la mujer como voto. Hay cosas que hay que adecuar y perfeccionar”, destacó el flamante mánager.

Destacó además que “Pablo Giraudo ha logrado darle el impulso de movimiento al club, para que sea autosustentable. Está en la etapa de reconversión. Por eso es que no entiendo cómo la Municipalidad no nos acompaña a donde tenemos que ir, porque tiene un club que puede ser modelo y que tiene toda la intención de vincular al resto de los clubes para trabajar de manera mancomunada juntos, y representar a la ciudad. De hecho, el club en su camiseta de local lleva el nombre de Ameghino y la de visitante dice Villa María, está hecho para generar identidad. Somos Villa María. Necesitamos que la Municipalidad esté presente, como están en muchos lugares del país y se identifique con nosotros”.

 

Un club de puertas abiertas

“Este es un club que está todo el día con las puertas abiertas. Todos los que ingresan son bienvenidos y los que traen una idea, más todavía. No hay otra manera de vincularse”.

“Ameghino es el mejor proyecto que yo he visto de crecimiento en la Liga. La visión desde afuera es de un club que no necesita de nadie, que se autogestiona. La verdad que desde adentro, es que nosotros queremos explicarle a la comunidad que lo necesitamos a todos. Que necesitamos a las fuerzas productivas; al agente social, porque somos un club social, y que se acerquen y vean, que participen, que estén, que se sientan identificados con los valores que proponemos, y a la Municipalidad que juegue para nosotros, que nos ayude igual que al resto, y que acompañen”.

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