Los cambios en el devenir sanitario del mundo

La guerra causaría falta de aspirinas, jeringas, guantes, catéteres y válvulas

Un punto en el mundo: el Estrecho de Ormuz continúa marcando la presión económica, social y, sobre todo, sanitaria. Estados Unidos aún no quiere el acuerdo

A punto de cumplirse un mes de la firma del pacto de cese de hostilidades en la guerra de Medio Oriente, entre Irán, por un lado, y Estados Unidos e Israel, por otro, el mundo enfrenta la posibilidad de que todo sumerja la situación en una crisis sumamente grave.

Así es que Rusia y China quieren y exigen una salida negociada definitiva, pero el Estrecho de Ormuz amplifica el conflicto, lo cual traería aparejado serias consecuencias económicas, humanitarias y sanitarias.

El 7 de abril pasado, las partes en guerra pactaron un cese de hostilidades. En todo este tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto en varias ocasiones el cese de hostilidades, pero siempre con el ejercicio de la presión y la amenaza.

Los daños que vendrían

De continuar la situación gravosa del interminable conflicto, el mundo podría caer en hambrunas y enfermedades sumamente graves.

Además, 32 millones de seres humanos caerían en la pobreza, más la inflación y el bajo crecimiento de sus países.

Los expertos, que aventuran el futuro, mientras el Estrecho de Ormuz sigue siendo el núcleo del área en conflicto, sostienen que con la continuidad de la guerra comenzarían a faltar la aspirina y el paracetamol (fenol), habría problemas para esterilizar el instrumental, las jeringas (foto izquierda), los guantes, los catéteres (foto derecha) e incluso las válvulas cardíacas.