BRASIL

Cerca de 8 millones de empresas en mora

miércoles, 6 de mayo de 2026 · 08:55

La economía de Brasil presenta actualmente una marcada dualidad. Por un lado, el mercado financiero celebra un crecimiento del 60% en dólares durante el último año, impulsado por los altos precios de las materias primas tras el conflicto en Irán. Sin embargo, detrás de las pizarras bursátiles, el sector productivo atraviesa una “resaca de la pandemia”, según indicó Rafael Nogueira, socio director la empresa especializada en préstamos a empresas en dificultades, Chimera Capital.

“Las empresas medianas que forman la columna vertebral de economía de Brasil no necesariamente cotizan en Bolsa, y muchas de ellas ahora están excluidas de los mercados de capitales”, dijo Nogueira.

 Con una tasa clave de interés en el 14,5%, el costo del endeudamiento ha llevado a un número récord de empresas a la insolvencia, afectando incluso a grandes firmas como Raízen y Companhia Brasileira de Distribución, que ya solicitaron reestructuraciones de deuda.

 

El impacto en las Pymes y hogares

El eslabón más débil de esta cadena son las pequeñas y medianas empresas (Pymes), responsables del 30% del PBI brasileño. Según datos de Serasa Experian, 8,9 millones de firmas se encuentran en mora, acumulando una deuda de 213.000 millones de reales.

Esta asfixia crediticia comienza a trasladarse a los hogares, que hoy destinan cerca del 30% de sus ingresos al pago de intereses, el nivel más alto de la última década, según datos del banco central. En respuesta, el Gobierno ha lanzado programas de renegociación con descuentos de hasta el 90% para aliviar el presupuesto familiar.

 

El desafío político de Lula

Esta crisis de crédito llega en un momento crítico para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuya ventaja en las encuestas frente al opositor Flávio Bolsonaro se ha esfumado de cara a las elecciones de octubre.

Aunque el Banco Central aplicó recortes leves en la tasa Selic, la inflación persistente y las expectativas desancladas para los próximos años sugieren que el alivio financiero no llegará pronto. Expertos advierten que, si la presión sobre las empresas no cede, el país podría entrar en una espiral negativa de menor inversión y debilitamiento de la demanda que empañe el panorama electoral.

“Estamos en medio de una tormenta”, mencionó Flávio Málaga, socio de la firma asesora Málaga & Associados y agregó que “las altas tasas de interés están consumiendo todo lo que generan las empresas”.