Ataque ruso en Ucrania

Más de 650 drones y 73 misiles causaron al menos 18 muertes

El bombardeo golpeó Kiev, Dnipró y Kharkiv, provocando el colapso de edificios residenciales. Hay cientos de heridos
miércoles, 3 de junio de 2026 · 08:40

Una violenta ofensiva aérea lanzada por Rusia en la madrugada de este martes provocó la muerte de al menos 18 personas y dejó más de un centenar de heridos en varios puntos de Ucrania. Las autoridades locales informaron el lanzamiento de 73 misiles y 656 drones en uno de los ataques más extensos de los últimos meses, cuyos objetivos principales fueron Kiev, Dnipró, Poltava, Kharkiv y Zaporizhia. Aunque las defensas antiaéreas ucranianas neutralizaron 40 misiles y 602 drones, decenas de proyectiles balísticos y de crucero impactaron en al menos 38 ubicaciones.

 

Destrucción en Kiev

La capital ucraniana sufrió daños severos en ocho distritos, registrando seis fallecidos y 58 heridos, incluidos tres menores. En el distrito de Podil, un edificio residencial sufrió un colapso parcial tras ser alcanzado por un ataque de tipo “doble golpe”, una modalidad consistente en lanzar un segundo proyectil poco después del primero. Los bombardeos también causaron incendios en torres de departamentos de hasta 24 pisos, cortes de energía y destrozos en una clínica médica y un jardín de infantes.

 

Emergencias en Dnipró y Kharkiv

En la ciudad de Dnipró, el balance ascendió a 12 muertos y 35 heridos. Allí, los rescatistas recuperaron el cuerpo de un niño de entre los escombros y sufrieron la baja de un integrante de los equipos de emergencia, quien falleció cuando un segundo impacto dio contra el lugar donde trabajaba. En Kharkiv, en tanto, el ataque de 15 drones y dos misiles dejó 14 heridos y bloques de apartamentos destruidos. Por otra parte, en Odesa, una maternidad resultó alcanzada por los impactos, aunque afortunadamente no se registraron víctimas.

Posturas cruzadas y reclamo de asistencia

El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó la autoría de la ofensiva, asegurando que estuvo dirigida con armas de precisión de largo alcance y misiles hipersónicos contra el complejo militar-industrial, infraestructuras energéticas y objetivos militares.

El Kremlin presentó la operación como una respuesta a acciones ucranianas previas, en un contexto donde Ucrania reconoció haber atacado 15 refinerías rusas entre enero y mayo. Tras el bombardeo, el presidente Volodímir Zelenski renovó su pedido urgente de asistencia militar a occidente, enfatizando que el suministro de misiles para los sistemas Patriot sigue siendo fundamental para proteger a la población.