DÍA DEL ESCRIBANO - María Cecilia Nigro - Nació en James Craik y es la única escribana en la localidad de Tío Pujio

“Desde chica estuve muy rodeada de documentos”

Otra notaria más que ama lo que decidió hacer en la vida.?Está a solo dos años de tener tres décadas llevando a cabo una labor que considera “fundamental” en la vida de toda la gente que necesita sus servicios profesionales
jueves, 2 de octubre de 2025 · 09:00

Es bastante común que los hijos estudien la carrera de alguno de sus padres. Ese fue el caso de María Cecilia Nigro (57), quien tomó la decisión de estudiar abogacía porque su papá era abogado y, aunque él  también era escribano, siempre se dedicó al litigio, es decir, a ser específicamente abogado.

“Cuando mi papá se recibió no había registro por el cual concursar en ese momento, así que solo litigó. El tema es que yo siempre, desde muy chiquita, estuve rodeada de documentos, jugando en su estudio jurídico, y cuando estudiaba la carrera, cursando una materia específica, Derechos Reales, me gustó más esa parte de las leyes y como que me fui inclinando más por ese lado y a inmiscuirme más en lo que es el notariado”, contó Nigro.

Fue así que ella, quien nació y vivió su infancia en James Craik, comenzó a tener más contacto con el mundo de los escribanos, a tal punto que, como evocó, al recibirse de abogada, “quise hacer la carrera del notariado en la Universidad Católica de Morón (provincia de Buenos Aires) y gracias a Dios, en el primer concurso que rendí, al año de haberme recibido, entré por concurso al Registro 381, en el año 1995, en la localidad de Carrilobo”.

“Sin embargo, después de 8 años de trabajar en ese registro, en el año 2003, me trasladé al Registro 700, en la localidad de Tío Pujio, y que es la única escribanía que hay acá, y que además está muy cerca de mi pueblo natal”, detalló.

 

Un trabajo maravilloso

Nigro, que estudió abogacía en la UNC, dice que “los escribanos damos fe, y eso ya es algo apasionante de la profesión, de todos los actos y documentos que pasan por nosotros, donde podemos verificarlos, autentificarlos y validarlos, y eso me encanta de lo que hago a diario, y creo que ahí está la base de ser una buena escribana, para comenzar”.

“Obviamente, otra cosa maravillosa es el contacto con los clientes, lo que tiene que ver con las relaciones humanas, porque me consultan de todo y a veces somos un poco psicólogos (risas), y a veces tenemos largas charlas y consultas, e incluso muchas veces no se termina de hacer ningún negocio, pero nuestro deber es también asesorarles y decirles lo que verdaderamente a ellos les conviene hacer o no”, señaló.

 

Claves de la profesión

Nigro afirma que una de las principales cualidades que debe tener un buen escribano es “saber escuchar al cliente y encaminarlo para llegar a un acto veraz y correcto”.

“Obviamente, en esta profesión pueden darse varias situaciones que hay que saber resolver sobre la marcha, en torno a los negocios o actos que se están realizando que no dependen ni del cliente ni de nosotros, sino de terceras personas, o de distintas entidades públicas o privadas, que pueden poner obstáculos en el camino que debemos resolver, y en la habilidad de lograr esto rápida y eficazmente está la clave de un buen escribano”, indicó.

La escribana lleva en Tío Pujio 22 años, por lo que conoce perfectamente la localidad y a gran parte de su gente, “pero además tengo clientes de otras localidades de la región, de Villa María e inclusive de Carrilobo, donde aún buscan mis servicios o simplemente para consultarme”.

Es importante destacar que desde el año 2023, la Escribanía Nigro pasó a llamarse Escribanía Nigro y Lorenzetti, ya que se incorporó como adscripta su hija “María Sofía Lorenzatti Nigro, que, al igual que yo, creció entre papeles y fue la única de mis hijos, los otros son una arquitecta y un varón, productor agropecuario, al igual que mi marido. Y, la verdad, trabajar junto a ella es algo que valoro mucho, y aprendimos a convivir en el estudio, que es diferente a la convivencia familiar”.

 

Ser escribano hoy

Respecto a si la labor del escribano se ve afectada por el contexto económico, político y social actual, Nigro señaló que “hace 30 años que estoy ejerciendo, por lo tanto, he pasado por varios gobiernos y varios cambios, por lo que sí, siempre afecta, y a la vez no tanto. Porque siempre volvés a trabajar nuevamente y a reconstruir, es como que estamos en épocas de cambio todo el tiempo, por  tanto,  hay ocasiones en que nos vemos afectados más que en otros momentos, y creo que uno debe adaptarse y no solo a los cambios económicos, sino tecnológicos: por ejemplo, a partir de la pandemia entró en valor la firma electrónica, que fue un gran cambio, en el cual tuvimos que capacitarnos. Y sí, todo eso nos facilitó mucho el trabajo”.

Para finalizar, Nigro envió un mensaje a sus colegas:

“A mis queridos escribanos, colegas y amigos, les envío en nuestro día un cálido saludo y un reconocimiento por la importante labor que realizamos cada día, y los felicito a todos con mucho cariño”.