DIA DEL ESCRIBANO - Geraldine Seia - Desde hace 28 años, esta escribana villamariense ejerce la profesión en la ciudad
“Me encanta lo que hago”
Cuando uno concursa por una escribanía, puede tocarte en cualquier lugar de Córdoba, pero ella, tras no conseguir una en el primer año, lo intentó al segundo, y tuvo la suerte de conseguirla en su ciudad natal, en donde trabajaGeraldine Alejandra Seia (58) es una escribana nacida en Villa María. Sin embargo, el suyo no fue el típico caso de seguir los pasos de sus progenitores, ya que su papá era ingeniero civil y su madre lo ayudaba a él con su profesión. Así que, cuando terminó sus estudios secundarios, no siguió los pasos de su padre, “lo que me generó un desafío realmente importante”.
“La verdad es que cuando uno elige a los 15, 16 o 17 años qué vas a hacer el resto de tus días en cuanto a lo laboral, no estás preparado todavía para saber que lo que estás eligiendo te va a gustar, porque te puede gustar una profesión y sus materias, pero ejercer es otro tema. Además, al no venir de una familia de escribanos, con una hermana que hizo Medicina y un hermano que hizo Ingeniería, me decidí primero por abogacía, porque, aun cuando me interesaba la escribanía, veía difícil obtener el registro”, contó.
En 1990 egresó como abogada de la Universidad Católica de Córdoba (UCA), “a la que le debo mucho, por todo lo que me brindó”, luego terminó, se casó con el novio de toda su vida -y actual esposo- y tuvo tres hijos.
“Tras cinco años de ejercer como abogada me di cuenta de que estudiar la carrera fue muy lindo, pero, al ejercerla, sentí que no era lo mío, no me sentía cómoda en la controversia, los tribunales, el litigio; es como que todo estaba bien en la escribanía hasta tener que meterme en lo conflictivo, por eso decidí rendir las dos materias que necesitaba para ser escribana, porque en realidad ambas carreras son muy similares, sobre todo en ese entonces”, detalló.
Un nuevo camino
Seia evocó que en el año 96 se presentó finalmente a concurso para acceder a un registro dentro del Colegio de Escribanos de Córdoba, “pero el primer año no me fue bien, y me hubiera tocado en Villa Huidobro; sin embargo, me presenté al siguiente y gané, y justo había un registro en Villa María, y desde ese entonces tengo acá mi escribanía, en mi ciudad”.
“Hace 28 años que hago esto y amo esta actividad, me siento hipercómoda, no sé si la ejercito bien o no, pero es lo que me gusta, me siento como pez en el agua, me siento feliz y realizada personalmente, y, sobre todo, cuando me siento al escritorio y atiendo a la gente que viene. Es una hermosa actividad laboral. Así que estoy segura de haber elegido correctamente mi profesión, sin duda. Y hoy, además, estoy feliz porque comparto mi estudio con mi hija, Sofía Magalí Mignola, quien es la escribana adscripta y por la cual hoy somos la Escribanía Seia y Mignola (Registro 427), y es lo mejor que me pasó en la vida, porque su visión siempre novedosa suma con otra mirada. Es un gran orgullo”, indicó.
Ejercer como se debe
Se le preguntó a Seia qué es lo que se necesita para ejercer la profesión correcta y efectivamente, y esto es lo que dijo: “En la vida no hay recetas mágicas para nada, y cada uno va haciendo su propio camino. Sin embargo, creo que es muy importante entender que los escribanos manejamos algo fundamental: la confianza de la gente. Y debemos tratar de plasmar por escrito exactamente lo que los clientes vienen a buscar en el servicio notarial y en el cual participamos. Porque son momentos vitales en la vida de las personas, que puede ser una compraventa, la adquisición de la viviendo propia o una herencia, y ver a emoción de la gente cuando firma un documento te mueve mucho, son momentos donde la humanidad está a flor de piel”, explicó.
En este sentido, dijo que “la pandemia marcó un antes y un después, porque más allá de que ahora muchos trámites se hacen digitalmente, es como que la gente quiso dejar acomodadas todas sus cosas y no hacer todo a los apuros, y no porque haya problemas, sino para dejar todo en regla. Por eso creo que si uno es buen escribano, primero, lo tiene que decir la gente, pero sí creo que todo se basa en la confianza que depositan en nosotros los clientes, brindándoles la mayor seguridad y tranquilidad jurídica”.
Actualidad
Sobre los momentos difíciles que se viven y cómo afecta la actividad, Seia dijo que “es una situación que afecta a todos, a algunos más y a otros menos, pero a nadie le puede ir bien en un contexto como actual, pero sí veo, desde mi ámbito, que hoy no está el caballito de batalla de venta que había en pozo hace unos años, cuando la gente venía e invertía. Igual, como que la gente hoy se anticipa y sabe venir antes de que pasen cosas que signifiquen costos para los hijos: la gente piensa mucho en dejar todo bien por escrito, incluso dejan por escrito cómo quieren vivir o morir, y también esto se certifica”.
Además, dijo que “hay mucha necesidad de hablar, de ser escuchados, por eso, cuando llegan a mi escritorio yo escucho mucho, y eso en la digitalización, aunque agiliza mucho la gestión, no se da. La entrevista personal, para mí, es fundamental, no la cambio por nada, y nosotros no cobramos la consulta, porque mirarse y escuchar de frente es otra cosa, es algo más humano”.
Para dar cierre a la nota, Seia saludó a sus colegas en su día, diciendo: “Les mando un abrazo enorme, que sigamos festejando este día que nos honra y que nos mantiene en este vínculo tan hermoso. Porque con los colegas generamos no solo una relación laboral, sino de mucha amistad, así que levantemos las copas y brindemos para que la vida nos siga dando la posibilidad de ejercer esta hermosa profesión que nos une tanto. Y claro, deseando que no venga una mano todopoderosa desde arriba y desregularice nuestra actividad”.
