Entrevista - Mariana Corradini analiza una dura realidad para la prensa argentina

“El objetivo de ataques a los periodistas es la autocensura”

La doctora en Comunicación, periodista y coordinadora de la carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Villa María se refirió a los ataques a la prensa por parte del presidente Javier Milei. Sostuvo que el problema está en que se incita al odio, y eso es un delito
martes, 20 de mayo de 2025 · 08:44

“Me parece que el objetivo central de esta serie de ataques por parte del presidente hacia las y los periodistas es la autocensura: acallar voces disidentes. Que quienes tienen algo en contra para decir, ya sea sobre el Gobierno, el presidente o su plan económico, o de alguno de esos aspectos, eviten hacerlo para evitarse un ataque de parte del presidente”, dijo Mariana Corradini.

La comunicadora postuló, primero: “El presidente puede criticar a periodistas, no estamos exentos de la crítica, puede refutar información y puede aportar información cuando desmienta algo dicho o publicado por algún periodista. Eso no es lo que se está cuestionando desde el sector de la prensa, sino lo que se plantea es que, a partir de la utilización de sus redes sociales, mayormente, o retuiteado a través de trolls u otros que trabajen para el Gobierno nacional, es que se incita al odio, y eso es un delito. Una cosa es refutar información, aportando información para desmentir lo publicado, y otra muy distinta es decir ´que no odiamos lo suficiente a los periodistas, porque eso sí incita al odio y a la violencia, como ha pasado en este caso (el cierre de campaña de Manuel Adorni, en Recoleta, Buenos Aires), como pasó hace algunos días con el propio Roberto Navarro, del portal El Destape, porque, como decía Mafalda (el personaje de Quino), nunca falta alguien que sobra. Y es alguien que va a creer que, a partir de los dichos del presidente y su posicionamiento público tan claro, puede pasar a la acción, con situaciones como esa”.

“Se da en un contexto de precarización, donde el trabajador de prensa, para poder sostenerse, tiene varios empleos”.

En esa línea, Corradini remarcó como llamativo lo que sucede (y lo que no), ya que “la incitación al odio y la violencia es un delito, y como delito, tantos segmentos de la Justicia que por mucho menos iniciaron acciones en contra de diferentes funcionarios o personas, que nadie esté haciendo nada en ese sentido”.

Insistió en que la incitación al odio y a la violencia es un delito y puso en duda: “No creo que el presidente no sepa que en nuestro país es muy difícil que se juzgue a un periodista por algo que realizó o publicó en el marco de su labor como periodista”.

 

Como estrategia

“Así como en su momento construyó otro odiable, lo que se denominó como casta, ahora probablemente no terminó de funcionar porque muchos de quienes fueron señalados como tal forman parte del Gobierno nacional, hoy es necesario construir otra figura, otro odiable, y ahí aparecen los periodistas. Incluso cada día hay uno señalado y hasta llevó a tres a la Justicia”, consideró. Para la comunicadora, “es muy probable que en breve haya otro”. “Me parece que la estrategia es que siempre haya un alguien en quien se pueda descargar responsabilidades de algunas cuestiones más vinculadas con los propios errores”, explicó.

Y en cierto modo, se lamentó porque “este momento, que debatimos y discutimos este ataque a la prensa, es momento que no se está dedicando a hablar de otros temas tan o más graves como pueden ser el recorte a jubilados, la forma en que se reprimió la marcha en inmediaciones del Congreso, el precio de los medicamentos y más, temas que no ocupan espacios centrales porque estamos mirando este tema, no menos relevante, pero el tiempo es finito y los temas se van diluyendo”.

“Si tuviéramos que hacer una lista de los motivos, una es esta, de desviar el foco de lo importante, no porque no sea importante el ataque a los periodistas, sino porque corre el foco respecto a lo que incluye a muchas más personas; y otro de los aspectos centrales, me parece, es hacer que el periodista decida callarse: la autocensura”, evaluó.

Corradini expresó que “nuestra Constitución Nacional tiene marcado desde sus inicios la censura directa, artículo 14; tiempo después, el Pacto de San José de Costa Rica advirtió sobre la censura indirecta, citando mecanismos para obstruir la difusión o circulación de mensajes, y me parece que estamos ante una nueva forma de censura, que no la está inaugurando el presidente, pero que sí está haciendo uso de eso, que apunta a la autocensura, que haya una decisión consciente de medios y de periodistas de callarse para evitarse todos estos ataques sistemáticos y recurrentes, no solo del presidente, sino también de quienes lo acompañan, y otras veces de quienes deciden pasar a la acción”.

Además, repasó que “se da en un contexto de precarización, donde el trabajador de prensa, para poder sostenerse, tiene varios empleos, porque nosotros no somos los grandes periodistas de los canales centrales que muchas veces hasta aplauden por momentos estos discursos de odio, que trabajan en medios donde tienen acuerdos espaciales, que sí ganan fortunas por el trabajo que hacen, pero acá, nosotros convivimos con la precarización laboral, con la necesidad de varios trabajos para poder llegar al monto de una canasta mínima, por lo que sí, esto implica un gran esfuerzo personal, como en el caso de muchos argentinos, porque no somos los únicos en esta situación, no somos víctimas solo nosotros, y si a eso le sumás este contexto superhostil para la práctica profesional, entonces se pone difícil”.

 

Ataque selectivo

Sobre si cree que hay una cuestión selectiva en cuanto a castigar un medio y otro no, y selecciona con quien pelearse, opinó: “Esta observación no es mía, la he leído por ahí, pero hubo un tiempo donde la mayoría de las víctimas atacadas por el presidente eran mujeres, ahora ya cambió un poco ese eje, se equilibró, por decirlo de alguna manera; y en segundo lugar, los mayores ataques son hacia periodistas o medios de los cuales el presidente esperaba algún tipo de condescendencia, es menos violento con medios como C5N, excepto con algunos periodistas en particular, aquellos medios que sabe que por su línea editorial van a irle en contra de su posicionamiento, pero bastante más violento con los medios de los que espera o esperaba cierta condescendencia”.

 

Lo que más afecta

Por último, sobre cómo afecta el desempeño de los trabajadores de la comunicación en los medios del interior del interior, en cuanto a autocensura o un odio suficiente que afecte el acceso a la información, deseó que no, y consideró: “Creo que actualmente hay una mirada muy centralizada en los medios nacionales en este debate, porque tenemos un presidente que mira más que nada a CABA y provincia de Buenos Aires, no sé si tiene una mirada hacia el interior del país, muchísimo menos al interior del interior, me parece que esta cuestión de odio y este descreimiento, que incluso algunas encuestas han evidenciado hacia las y los periodistas, actualmente está más centralizada en segmentos más porteños. Ojalá que no caiga, ojalá que deje de ser así y que no prolifere y, a su vez, se termine con quienes se están haciendo estos ataques. Me parece que, en el fin de toda esta vuelta, lo que termina afectada es la calidad democrática, como un intento deliberado de afectar la calidad democrática, porque al afectar uno de los segmentos fundamentales para el ejercicio del derecho a la información, que somos las y los periodistas, afecta muy fuerte esta calidad democrática”.

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