Instituciones, referentes y profesionales locales se expresaron sobre la decisión del Gobierno nacional
Lamentan el cierre de la ANDIS
Después de que no se cumpliera la Ley de Emergencia en Discapacidad rectificada por el Parlamento (y del escándalo de las coimas, del tristemente célebre 3% y de que se buscó eliminar a través del Presupuesto 2026) se informó que la entidad autárquica, sería absorbida por el Ministerio de SaludEs muy difícil cerrar los ojos o taparse los oídos durante el Gobierno del presidente Javier Milei. Porque cuando los abrís -y volvés a ver-, o te los destapás -y volvés a escuchar-, aunque solo haya sido por un segundo, es muy posible que algo haya cambiado o simplemente haya sido borrado de un plumazo. Y son cambios que, en general, no son positivos para la mayoría de la gente.
Son tantas las cosas que pasan en el país de la motosierra y la desrregulación sinfín, que es muy difícil seguirle el paso, y que las personas que todos los días se levantan para laburar, hasta en dos o en tres trabajos al día, sepan todo lo que realmente está pasando.
Y seguramente la mayoría de no supo que el 30 de septiembre, casi como informándolo a través de un susurro, como para que no se escuche tanto, Manuel Adorni, jefe de Gabinete, anunció que la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) dejaba de funcionar de forma descentralizada y que sería absorbida por el Ministerio de Salud.
Piensa mal y...
La situación se dio en medio de demasiadas cosas. Y cosas que sobre todo padecen cada día más las personas comunes y corrientes, pero mucho más, las personas con discapacidad y sus familias. Ya que el gran trabajo que la ANDIS realizaba ayudando en su tratamientos y recuperaciones, siendo incluso ejemplo mundial, se vio cercenado a través de la continua desfinanciación del organismo.
Pero no todo se destruye o cambia, porque también, ya se sabe, se transforma. Y es que los restos de la ANDIS pasarán a llamarse Secretaría Nacional de Discapacidad, algo que fue oficializado a través del DNU 942/2025, y publicado el 2 de enero de 2026, donde además se prorroga la emergencia sanitaria nacional hasta el 31 de diciembre de 2026.
El Gobierno afirmó que esto no implicará recortes en pensiones ni prestaciones, sino que busca resolver “la burocracia y el descontrol administrativo”. Diga lo que diga, la única realidad es que hasta el día de hoy sigue sin respetar la ley, y al Congreso, al no poner en marcha la Ley de Emergencia en Discapacidad, votada por diputados y senadores, y ratificada por ambas cámaras luego del veto a la misma por parte de Milei; una ley que incluso se buscó derogar a través del artículo 75, del Capítulo XI, del Presupuesto 2026, y que, sin embargo, no lograron hacerlo.
Y no, no hay más razones para pensar mal de todo esto, lector, aunque en resumen sucede en el marco de la causa de las “coimas del 3%”, tras destaparse un posible entramado sistemático de corrupción en la entidad. Esto se dio luego de la difusión de audios atribuidos al exdirector de la ANDIS, Diego Spagnuolo, amigo y abogado personal de Milei, y tras la denuncia presentada por el abogado Gregorio Dalbón, investigada por el fiscal Franco Picardi, quien analiza cientos de contratos para determinar si hubo sobreprecios y direccionamientos, en una causa a cargo del juez Sebastián Casanello.
El expediente se encuentra aún en secreto de sumario. Sí se sabe a través de audios filtrados a la prensa que además de Spagnuolo están señalados Karina Milei, hermanas del presidente -mencionada directamente en los mensajes- Eduardo “Lule” Menem, Eduardo y Emmanuel Kovalivker, dueños de la Droguería Suizo Argentina, la cual sería parte clave de la trama de corrupción denunciada, y otros funcionairos de la entidad como Daniel Garbellini y Pablo Atchabahian.
Total... normalidad.
Villa María lo lamenta
Días después que se supo de la noticia de la ANDIS, una de las palabras -en realidad siglas- más buscadas en Internet en la Argentina en 2025, elDiario buscó saber la opinión de la Municipalidad, a través del Centro Municipal de Desarrollo Integral para Personas con Discapacidad (CEMDI).
A pesar de las respuestas inmediata de su directora, Sara Chaisi, quien más allá de ser funcionaria, sabe muy bien lo que es tener un familiar con discapacidad y colaborar con otros organismos en la materia, nos dio una posición oficial.
Extraoficialmente, es decir “off the record”, este medio pudo hablar con Prensa del municipio, quienes comunicaron que la Municipalidad, tras el fuerte impacto que causó lo que decidió el Gobierno nacional, está analizando en profundidad el anuncio de la desaparición de la ANDIS como un organismo de gobierno descentralizado y que ahora formará parte de la cartera de Salud de la Nación.
Además, dejó trascender que se están realizando múltiples reuniones y que prefiere esperar hasta hablar oficialmente del tema, y sobre cómo van a proceder, ya que el Centro Municipal para el Desarrollo Integral de Personas con Discapacidad (CEMDI) dejó de recibir la misma cantidad de ayuda que le llegaba desde la ANDIS cuando asumió sus funciones el presidente Milei.
Desde el Elissalde
Luis Cecchini, coordinador del Centro Elissalde para Ciegos y Disminuidos Visuales, consideró que el cierre de la ANDIS “representa un retroceso en materia de derechos. No es una medida aislada, es una señal política clara”.
“El Estado vuelve a colocarnos en el lugar de pacientes y de gastos a reducir, y no en el de personas con derechos. Se nos despoja del reconocimiento como sujetos plenos para volver a mirarnos desde una lógica asistencial y medicalizante”, expresó.
Y añadió: “es una decisión que duele, pero no sorprende. Ya lo he dicho y lo reafirmo, este es el gobierno más cruel con el colectivo de personas con discapacidad. Todo lo ocurrido durante la gestión de Javier Milei lo confirma: quita de pensiones, auditorías inhumanas, recortes sistemáticos, hechos de corrupción. El cierre de la ANDIS funciona como el broche final de una política que desprecia nuestra vida”.
Neurodiversidad
“El cierre de la ANDIS, o su traspaso al Ministerio de Salud, fue y es inquietante, sobre todo por los antecedentes del gobierno de turno, y lo digo sin entrar en partidismo, ya que todas las medidas que han tomado no han sido en favor del colectivo de discapacidad, y más en la época del año en que lo hace, y sin consultar, por lo que todavía no tenemos un panorama de cómo va a ser, pero lo que sí tenemos claro es que el traspaso puede significar una pérdida de foco específico de las personas con discapacidad”, expresó Virginia Genne, psicopedagoga, de la Asociación Hablemos de Autismo y Neurodiversidad, e integrante de un grupo de comprometidos profesionales y prestadores de discapacidad autoconvocados.
En este sentido recordó que “la ANDIS es una estructura que se encarga de la discapacidad exclusivamente, y ahora pasará a ser parte de un Ministerio con muchas funciones, y esta será una más, así que veremos si se le dedicará en serio el tiempo y los recursos”.
Indicó que está segura que, aun con la duda de cómo afectará esta decisión a las personas con discapacidad, “es un retroceso con relación al paradigma con el cual contemplamos a estas personas. Porque hoy nos manejamos en el modelo de su derecho, su inclusión y la eliminación de las barreras. Y al pasar a la cartera de Salud, nos centramos solo en la mirada médica, que busca según su visión ‘normalizar’ a las personas con discapacidad. Mientras que el paradigma social habla de apoyarlas para que se desenvuelvan en la sociedad a través del acceso, la participación y la comunicación, y de que las barreras no están en ellas, sino en el contexto en el que viven”.
Más políticas públicas
Viviana Feliciano y Luna, del grupo de apoyo Psicoeducación Familiar, por su parte, expresaron que: “Las personas con discapacidad necesitan políticas públicas que incluyan no solo prestaciones aisladas. El cierre de la ANDIS no elimina necesidades, y sí debilita la responsabilidad del Estado”.
Y recordó: “La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con jerarquía constitucional en Argentina, no concibe la discapacidad como un problema médico ni asistencial, sino como una cuestión de derechos humanos y responsabilidad del Estado”.
De esta manera, señaló que esto “implica garantizar la vida independiente, la participación social, el acceso a apoyos y cuidados, y la inclusión en igualdad de condiciones. No se trata solo de pensiones y prestaciones aisladas, sino de políticas públicas integrales que atraviesen salud, educación, trabajo, accesibilidad y protección social”.
Una visión legal
“Hay que tener en cuenta que la decisión sobre la ANDIS se da cuando todavía existe una investigación penal en curso por las irregularidades expuestas el año pasado en torno a las acusaciones de corrupción. Y si bien la Justicia sigue con la investigación como debe de ser, independientemente de la reestructuración administrativa del organismo, es importante resaltar que ya varias organizaciones nacionales se han expedido al respecto, y de que este cierre no se use como una cortina para desmantelar el sistema de información y documentación que se manejó durante esta última gestión, y que de alguna manera se dilate o desmantele una investigación vital”, dijo la aboagada Carolina Coria, especializada en tema discapacidad y asesora de varias asociaciones.
Por otro lado, afirmó que el cierre de la ANDIS como se conoce hasta ahora “al incorporarla al área de Salud, más allá de reflejar una decisión política que se alinea con el modelo desplegado hasta el momento por el gobierno de turno, se desprende del conflicto del año pasado con la Ley de Emergencia en Discapacidad, e implica no solo una reestructuración burocrática, sino una decisión más profunda con consecuencias para el sector de discapacidad la cual, entre varias lecturas, la que más resalta es que provoca un enorme retroceso en materia de discapacidad, porque, entre otras cosas, se lo vuelve a encasillar en el sector sanitario, del que había salido hace ya varios años. No cabe duda de que con todo esto hay un desmantelamiento de los derechos humanos de las personas con discapacidad”.
La voz de una madre
Celina González, madre de dos chicos con discapacidad con Trastorno del Espectro Autista (TEA), expresó su desencanto: “Creo que retrocedemos en el tiempo, y siento que estamos viviendo una dictadura nuevamente, aunque sea encubierta, donde hay cero empatía y se vulneran los derechos, y no solo los derechos de las personas con discapacidad. Es triste ver a una sociedad que no tiene presente a estas personas, es como si no fuéramos más seres humanos. Hasta hace poco yo podía recurrir a la ANDIS, donde nos ayudaban y ahora está cerrado. ¿Quién nos va a cuidar ahora? ¿Cómo pretenden que hagamos?”
