Acerca del cierre de sucursales y centros de pago a jubilados y asignaciones sociales
¿El Banco de Córdoba hace su propio juego político?
¿Está informado el gobernador Llaryora acerca de los planes del presidente de la entidad, los halcones que lo sobrevuelan y el devaluado Directorio de la entidad de todos los cordobeses?Ya informamos que el Banco de la Provincia de Córdoba cerró en Villa María el centro de pagos que tenía en la calle Santa Fe, entre José Ingenieros y Lisandro de la Torre.
Ahora nos llegan datos concretos desde adentro de la entidad referidos al cierre de la sucursal ubicada en la Terminal de Ómnibus, en la esquina de Sarmiento y Alvear. “Nos queda la del centro”, creerá que diremos el presidente de la entidad, Raúl José Paolasso, un hombre graduado en la Universidad Católica de Córdoba (UCA), especializado en Regulación Económica de Servicios Públicos por la privada Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que fue maestro en Derecho Administrativo por la privada Universidad Austral y profesor de Derecho Administrativo “Profundizado” en la también privada Universidad de Ciencias Sociales y Empresariales (UCES), además de vicepresidente y presidente del Fideicomiso de Recuperación Crediticia de la Provincia de Buenos Aires, entre otras responsabilidades para las que fue requerido.
“Que esta vez le avisen al gobernador, porque son horas complicadas como para andar explicando cuestiones inexplicables, que solo caben en la cresta de quienes ignoran que la economía es una ciencia social; que no siempre importa que los números cierren, si la gente queda afuera”.
El de los descuentos descomunales
Esa última experiencia en “recuperación crediticia” tal vez sea la que lo empujó a tomar la decisión de aplicar los descomunales descuentos en los haberes a los empleados públicos asfixiados de deudas, con un costo político también fuera de lo común para el gobernador Martín Llaryora.
¿Estaba al tanto el mandatario provincial de lo que tramaban Paolasso y los suyos (encabezados por Guillermo Zolezzi y con pasado en Santander, Galicia y Naranja) para cobrar “de un saque” las deudas de docentes, enfermeros, ordenanzas, administrativos...? ¿Está al tanto el titular de El Panal de los planificados cierres de sucursales de la entidad en Villa María, Río Cuarto, San Francisco, Marcos Juárez y Córdoba, así como de los centros de pagos a jubilados y asignaciones que la entidad crediticia tiene en toda la provincia?
¿A usted le consultaron?
Siempre se nos dijo que el banco era de los cordobeses. Y, en mi caso, no fui informado, mucho menos consultado. Por eso es que pregunto si lo fue nuestro gobernador. Si la respuesta es “no”, están a tiempo de hacerle saber sobre esos hachazos que están tramando y que le pueden parecer normales a alguien que viene de la actividad privada. Porque el titular del Ejecutivo provincial es alguien que siempre apostó a la función social y comunitaria del banco. No vaya a ser cosa que el presidente Paolasso, Zolezzi y sus “halcones santanderinos y gallegos de color Naranja” (no los directores, que ya no cortan ni pinchan) le produzcan otro dolor de cabeza cuando se le “paren de manos” decenas de localidades que podrían quedarse sin la única institución financiera de su localidad.
Porque no hay nada más agudo que la vista de un halcón que llegó con un contrato de locación de servicios (al sentido de pertenencia te lo debo y dame 24 cuotas).
El ave rapaz no solo ve la información sensible del Estado, siempre tan cara a los intereses privados, sino que su vista tiene más alcance, va más lejos y llega a observar que tal o cual sucursal “en un pueblito de mala muerte”, tiene números en rojo. ¡Ojo! ¿Y el servicio? ¿Y la función social? ¿Cómo se miden?
Nuestras queridas localidades
¿A dónde irían los vecinos de Alto Alegre, Tío Pujio, Morrison, Chazón, Pasco, Isla Verde, Villa Ascasubi, Pampayasta Sud, Calchín Oeste, Saira, La Laguna, Villa del Dique, Bengolea, Achiras, Las Higueras, San Carlos Minas, Sebastián El Cano, Santa María de Punilla, Reducción, Tulumba, La Paz, La Puerta, Miramar, Villa Giardino, La Tordilla, Capilla del Monte, Melo, Huanchilla, Tanti, Unquillo, Las Vertientes, Charras, Colonia San Bartolomé, Villa Concepción del Tío, Piquillín, Obispo Trejo, Matorrales, Monte de los Gauchos, Monte Cristo, Piquillín, Obispo Trejo, Holmberg si les quitan su banco, y los de Villa Dolores y Cruz del Eje si les sacan las dependencias automatizadas?
A subir al colectivo o caer en manos de bancos privados o fintech privadas, para ser privados de la posibilidad de sentir la sensación de estar haciendo un bien a la Provincia de Córdoba por usar el banco de los cordobeses.
Para gente que gana entre 10 y 20 millones de pesos al mes, puede que un desplazamiento de algunos kilómetros sea “un paseo”, “un vuelto”, “una propina”. Pero para un jubilado, un pensionado, un discapacitado, puede ser un costoso “viaje de ida”...
De sabiondos y suicidas
En fin, preferimos que con los “papers” que están manejando los sabiondos y suicidas se limpien... las lágrimas, antes de causar daños que llevaría muchos años reparar una vez que, como aves de paso, vuelen (pájaro que comió, voló).
Que esta vez le avisen al gobernador, porque no son horas sencillas, políticamente hablando, como para andar explicando cuestiones inexplicables, que solo caben en la cresta de quienes ignoran que la economía es una ciencia social; que no siempre importa que los números cierren, si la gente queda afuera.
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De momento, nosotros quedamos a la ansiosa espera de una comunicación oficial que diga que son suposiciones acerca de medidas que se llegaron a estudiar, pero que no se pondrán en práctica; meras especulaciones, y que el banco va a acompañar a Córdoba y a los cordobeses en su humano deseo de progreso.
