Las calles
Deán Funes: el primer cronista de la Patria
El nombre de la calle fue impuesto por Ordenanza Nº 949, con fecha 13 de septiembre de 1954, bajo la Intendencia de José PerazoloGregorio Funes nació en Córdoba, por entonces Virreinato del Perú, curiosamente, el 25 de mayo de 1749, si tenemos en cuenta el rol que tuvo en los sucesos de mayo de 1810.
Era hijo de Juan José Funes y de María Josefa Bustos, una familia acaudalada de la ciudad de Córdoba, donde estudiaba en el histórico Colegio de Monserrat para luego doctorarse en la Universidad Nacional, en 1774.

Posteriormente, viaja a España para estudiar Derecho Canónico en la Universidad de Alcalá, donde se doctora en 1779.
Ya de regreso a nuestro país, en 1793 fue nombrado provisor del Obispado, y en 1804 fue ascendido a deán (es el sacerdote que preside y representa al Cabildo) de la Catedral de Córdoba.
Por unanimidad fue elegido como nuevo rector del Colegio Monserrat en el año 1808.
En 1809 viajó a Buenos Aires y es allí donde se entera, por intermedio de Manuel Belgrano y Juan José Castelli, de los planes de los grupos revolucionarios
Gregorio Funes fue una de las mentes más brillantes del Río de la Plata, fue rector de la Universidad de Córdoba y ferviente defensor de la causa de Mayo desde La Gazeta de Buenos Ayres, periódico que llegó a dirigir y desde donde difundió proclamas, cartas, manifiestos y una serie de artículos bajo el pseudónimo de "Un ciudadano".
Si hablamos de ciudadano, lo era en el sentido más profundo de la palabra, ya que fue el autor del reglamento de la Junta Mayor, donde se estableció la división de poderes.
El 1 de julio de 1812, el Primer Triunvirato dispuso dejar por escrito los sucesos acaecidos durante la Revolución de Mayo, a fin de "perpetuar la memoria de los héroes y sus virtudes de la época gloriosa de nuestra independencia civil".
La tarea fue encomendada a Gregorio Funes, quien, con una pluma que alternaba entre el periodismo, la historia y su trabajo como legislador, fue el primer cronista de hechos patrios, cumpliendo la consigna del periodismo como primera versión de la historia.
Sin embargo, su entusiasmo le creó varios enemigos que, al terminar la existencia de la Junta Grande, lo acusaron de haber instigado al "Motín de las Trenzas" y lo encarcelaron en "El Fuerte", bajo fuerte custodia.
Liberado de culpa y cargo, le fue encomendada la tarea de relatar las crónicas de la Revolución de Mayo y redactar la "Oración patriótica" con la que fue celebrada la victoria de Guillermo Brown frente a Montevideo.
Los artículos encomendados por el Primer Triunvirato para confeccionar la crónica libertaria dieron origen al "Ensayo de Historia Civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán", el raconto inicial de nuestro pasado. Aunque se señalaba a Vicente López y a Bartolomé Mitre como nuestros primeros historiadores, fue Funes, sin dudas, el primer cronista.
El deán participó en el Congreso de Tucumán, aunque arribó después de la firma del Acta de la Independencia, y tuvo una participación destacada en la redacción de la Constitución de 1819, donde impuso la concepción política de una monarquía constitucional, idea que defendió desde las páginas de El Redactor y un folleto ad hoc llamado La Razón y la Ley.
El rechazo a esta Constitución creó un clima convulsionado que llevó a la prisión a varios de los artífices de esta fallida carta Magna. El deán Funes fue, una vez más, encarcelado.
Sin embargo, esta contrariedad no mermó su pasión periodística ejercida desde El Argos, El Centinela y La abeja argentina. Tampoco la prisión atenuó su fervor patriótico ni su voluntad de legislar a la nación, ya que en 1826 participó en la redacción de la nueva Constitución, de efímera vigencia.
En 1823 había sido designado "agente de negocios de Colombia" gracias al contacto directo que mantuvo con Simón Bolívar y Antonio Sucre.
Mientras se paseaba por el Jardín Argentino de Buenos Aires, recibió la infausta noticia del fusilamiento de su amigo Manuel Dorrego.
El impacto de este hecho le indujo una descompensación clínica que lo llevó a la muerte el 10 de enero de 1829, a los 79 años.
"No hubo vida más larga y colmada", dijo Domingo Faustino Sarmiento del deán, con quien estaba vinculado por lazos de sangre y por compartir una visión del país en ciernes.
Existen múltiples referencias geográficas, lugares, calles, plazas y monumentos que honran al primer cronista patriota, principalmente, la ciudad de Deán Funes, en nuestra provincia, fundada en el año 1875.
Por nuestro primer relato histórico - El Día del Historiador e Historiadora
?En conmemoración de quien tuvo la tarea de reconstruir y relatar la historia de la Revolución de Mayo, Gregorio Funes, se celebra en Argentina el Día de las y los Historiadores. Obedece a que un 1 de julio se firmó un decreto firmado por el Primer Triunvirato en 1812, en el cual se ordenaba la escritura de “la historia filosófica de nuestra feliz revolución, para perpetuar la memoria de los héroes y las virtudes de los hijos de América del Sud, y a la época gloriosa de nuestra independencia civil”. Gracias a la redacción de los tres tomos del Ensayo de la Historia Civil del Paraguay, Buenos Aires y Tucumán, del deán Gregorio Funes, se puede afirmar que su obra se convirtió en la primera escritura “oficial” sobre el proceso revolucionario de mayo.
Debido a aquel decreto firmado por el Primer Triunvirato, en el año 2002, el Congreso Nacional estableció el 1 de Julio como Día del Historiador, para homenajear a “los escritores, investigadores, profesores y aficionados dedicados al estudio, propagación y análisis de los acontecimientos de carácter histórico”.
