PAMI - Los jubilados deambulan ante los límites que les impusieron a los centros privados de salud
Clínicas afrontan “como pueden” los cupos de prestaciones médicas
Las clínicas tienen una limitación en lo que hace a estudios que cubre el PAMI al 100%. Consultamos a directores de tres clínicas para conocer las estrategias para afrontar la medidaEl PAMI abrió, en los últimos meses, varios frentes de conflicto. Uno fue que, a raíz de la reducción del pago a los médicos de cabecera, hicieron un paro de 72 horas. Y otro, que se generó desde el mes de noviembre con el “endurecimiento” de las políticas de control de prestaciones –lo que se traduce en cupos de servicios médicos– que es el que está causando dolores de cabeza a jubilados y clínicas.
¿Qué significa ese cupo? Que si alguien va a sacar un turno para, por ejemplo, una ergometría, y el cupo para el mes se agotó, debe regresar al mes siguiente buscando un turno. “Los cupos no se implementan en base a un criterio sanitario, sino a un criterio económico de corto plazo, porque el afiliado que no se pudo hacer la ergometría vendrá tiempo después con un infarto que requiere la colocación de un stent e internaciones. Es decir, es más costoso”, señaló Darío Quinodoz, director médico del Sanatorio de la Cañada.
Los argumentos
Desde el PAMI informaron que el endurecimiento de los controles se debe a que “se detectaron graves irregularidades en el sistema de órdenes médicas electrónicas, facturaciones sin respaldo y uso indebido de datos personales de los afiliados”.
En ese sentido, informaron que fueron seis los casos que llevaron a la Justicia y que uno de ellos fue en la Provincia de Córdoba.
El cupo que establecieron es en base, informaron, a una “tasa de uso” que determina cuántos estudios puede realizar un centro de salud en base a la cantidad de jubilados y pensionados que se atienden en el lugar.
Adaptación
Frente a esas restricciones, clínicas de Villa María –ninguna fue denunciada penalmente por irregularidad–, se adaptan al sistema como pueden.
En el caso de la Clínica de Especialidades, Guillermo Abramián explicó que, efectivamente, si el centro de salud usó su cupo al día 10 de marzo, por ejemplo,“y un jubilado llega el día 11, le van a decir que no puede hacerse el estudio. Eso está pasando hoy”, señaló
Agregó que el monto que paga la obra social más grande del país por las prestaciones está por debajo de lo usual. “En algún caso llegan al 60% de lo que paga el resto de las obras sociales y en otros no llega ni a cubrir el costo”, explicó.
“Pero lo que más me preocupa es la forma en que se está manejando esto, porque hoy no tenemos diálogo con nadie”, dijo. “Las autoridades zonales o regionales no tienen poder de decisión y, por lo tanto, hay que mandar a Buenos Aires. Digamos que operativamente se ha complejizado”. “Hay un problema de gestión más que económico”, puntualizó.
En relación a la deuda, dijo que “hasta hace unos cinco o seis meses pagaron normal, pero después empezaron a desdoblar y empezaron a quedar saldos, lo que complica al sistema”.
En el mismo sentido, Quinodoz explicó que es “muy complejo el sistema”. “No es un cupo a los pacientes, sino de la institución”, puntualizó. Aclaró que esa restricción rige para las prestaciones ambulatorias, “no a las urgencias”.
“Cuando terminás el cupo, el sistema no te permite ingresar ni para dar un turno, ni autorizar y menos facturar”, agregó.
“Esto está evolucionando, así que, mientras tanto, solo damos turnos dentro de las posibilidades que nos da el PAMI”.
Finalmente, se refirió a la deuda de la obra social y dijo que si bien no es un tema que maneje directamente, “sí te puedo decir que es mucho”.
Diferente es el panorama en la Clínica Marañón, donde su director, Fabián Lozita, explicó a elDiario que procuran seguir prestando los servicios con la menor cantidad de restricciones posible. “Veremos qué pasa cuando nos paguen marzo, cómo nos va a ir, porque nosotros estamos atendiendo al tope”, dijo.
Explicó que las restricciones aplicadas en noviembre no tuvieron un efecto importante, aunque un poco más las de marzo.
“A nosotros nos dan una cantidad de estudios. Si hacés menos, te pagan menos; si hacés más, te pagan lo mismo”, asegurando que ellos no tienen una restricción para ingresar al sistema cuando superan el cupo. “Lo que sí, tratamos de poner una alarma para ver cuándo estamos llegando al 80%”, puntualizó.
Entiende que los controles se aplicaron “porque en algunos lados hubo abuso y no deben querer que les metan el perro”, aunque considera que debería haber “flexibilidad para atender casos específicos”.
En el caso de Marañón, afirmó que el pago de las prestaciones no llega con retraso, sino que está desdoblado tal como habían acordado tiempo atrás.
Jubilados deambulando para ver dónde hay cupo para un estudio determinado, médicos de cabecera cobrando la mitad de lo que percibían y las clínicas aceptando menos que a otras obras sociales por cada estudio que realizan. Un panorama difícil para todos los sectores.
