Sofía y Facundo continúan su aventura a bordo de “Tutuka”, el Ford Ka que les ha servido de nave especial en su viaje por América
Dos viajeros sueltos en México
Luego de salir de Villa María a fines de julio de 2024 y de cruzar gran parte del continente en automóvil, creando contenido en sus redes sociales y trabajando por casa y comida en distintos hostels y refugios de viaje, siguen conociendo el sur de México, tras casi seis meses de entrar al paísEste cronista todavía se acuerda del día en que Sofía de Boever -nacida en Buenos Aires, pero villamariense desde chica- y Facundo Negro llegaron tímidamente a la Redacción de elDiario a contar que estaban a solo unas horas de emprender un viaje por todo el continente americano, de sur a norte.
Una aventura planeada abordo de “Tutuka”, como cariñosamente le llaman a un Ford Ka que le pertenecía a él, originario de Arroyo Algodón, pero afincado en la ciudad. Aunque, desde que están juntos, ese autito sencillo y blanco -tanto como la página que estaba por comenzar a escribir- ya les pertenece a los dos y a esta vida que comparten sobre su marcha. Una nave especial que sería su incondicional amigo y perfecto cómplice para dar inicio a la gran travesía de sus sueños.
Sí, aquel día todo era apenas un sueño gigante, y con muchas expectativas, donde aún afloraba en ambos una seriedad donde se escondía cierta dosis de miedo e incertidumbre ante lo que iban a vivir. Ahora, de que estaban decididos a zarpar y vivir la aventura, lo estaban. Una pareja que se conoció casi de casualidad en el edificio donde vivían y casi enseguida comenzaron una relación, que llevaba apenas un año cuando pusieron primera y apuntaron hacia su primer país en el mapa que tenían trazado en sus cabezas: Chile.
Luego vinieron Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala y México.
Un país que enamora
Y ahí están, en México, un país que afirman “es maravilloso, y la gente, la verdad que encantadora, siempre dispuesta a ayudar; y la comida, deliciosa”.
Hay que recordar que Sofi y Facu viven básicamente de dos cosas: del contenido que crean para YouTube e Instagram bajo el título de su aventura, a la que llaman “Disfrutando el camino” -cabe decir que al principio les fue complicado poder cobrar por temas burocráticos, pero lo lograron-, y ha tenido mucho éxito.
Ahora también cuentan con el patrocinio de algunas marcas, sobre todo de agencias de viajes y venta de seguros. Igualmente, más allá de sus ahorros, se patrocinaron, sobre todo en las primeras etapas del viaje, trabajando en hostels o refugios de viajeros, haciendo trabajos por una o dos semanas a cambio de hospedaje y comida.
Pero, hoy por hoy, su contenido en video es su principal fuente de ingresos. Que es muy recomendable. Porque además de ilustradores, divertidos y útiles para saber de lugares que hay que conocer en algún viaje que alguien haga, se ve la evolución de estos dos chicos sencillos y buena onda, que al principio parecían muy tímidos, pero que luego demostraron cada uno su personalidad abierta y generosa, y la de ambos como pareja, así como mostrar las bellezas naturales, rincones turísticos y sitios históricos que dan a conocer en sus publicaciones con miles de seguidores.
Solo que, como dice Sofía, hay un pequeño gran tema que les impide seguir viaje hacia el norte: la visa estadounidense que le rechazaron a Facu, tras intentar tramitarla en El Salvador.
“Quizás eso fue uno de nuestros errores. Luego empezamos a ver cómo era el tema y hubiera sido más fácil sacar la visa en Argentina, pero pensábamos que podía sacarse en algún otro país. Esto es lo que nos impide seguir la aventura hacia el centro y norte de México, luego Estados Unidos, Canadá y Alaska, nuestro objetivo final”, dijo.
Sin embargo, los chicos no paran y han recorrido los paisajes de ensueño del sureste, sur y suroeste mexicano “y es que todo es precioso, México es un país tan maravilloso que enamora, y con tantos lugares hermosos e interesantes que nos permite crear material para nuestro contenido en redes. Aunque pronto se nos acaba la visa de 6 meses y tendremos que salir del país, así que el nuevo objetivo es cruzar la frontera hacia Belice”.
Cambios sobre la marcha
Si por ellos fuera, seguirían viajando por México -algo que podrán hacer más adelante- y seguir hacia el norte, pero el tema de la visa es clave. Algo que sin duda van a tener que solucionar, pero que les va a ocupar bastante tiempo, como explicó Sofía, quien hizo este viaje con su familia cuando era niña con su familia por todo América: “Por ahora recorreremos Belice que también dicen que es un país hermoso, donde se habla inglés. Luego, nuestra idea es volver a recorrer parte de Centro América, sobre todo lugares a donde no pudimos ir cuando pasamos por esos países mientras veníamos hacia acá. Y bueno, evidentemente, para poder seguir viajando y continuar con esta aventura inolvidable, vamos a tener que ir a la Argentina en algún momento para que Facundo haga ahí el trámite de la visa, donde es mucho más factible que se la den ahí como nos dijeron en El Salvador.
Ambos saben que no son buenos los tiempos que corren con todo lo que está pasando en Estados Unidos, tanto por el tema de la persecución de migrantes como por la guerra con Irán.
“Sí, la verdad que el mundo está muy loco. Pero nosotros seguiremos viajando mientras podamos hacerlo”, y sobre cómo siguen entonces los planes, señaló: “La verdad no somos de hacer muchos planes, porque siempre pasan cosas sobre el camino, que vamos disfrutándolo. Ahora haremos tiempo en Belice, y otro poco en Centro América. Luego, en cierto momento a tramitar la visa a la Argentina cruzando los dedos que nos la den. Regresar por “Tutuka” donde lo dejemos, y seguir recorriendo el resto de México. Y sí, después cruzar a Estados Unidos, Canadá y Alaska, porque nuestro sueño fue y sigue siendo, recorrer todo América”.
