Día del Bombero Voluntario - Raúl Ernesto Rogelio “Chiche” Pidoux tiene 83 años y lleva 65 en la institución
“Trece estrellas en mi corazón”
Fue jefe del Cuerpo Activo, alcanzó el grado de comisario mayor y sigue siendo una de las figuras más queridas de la instituciónRaúl Ernesto Rogelio Pidoux (foto), conocido por todos como Chiche, nació el 9 de diciembre de 1942. Desde muy pequeño sintió admiración por los bomberos voluntarios. Leía cuentos, realizaba dibujos y soñaba con conocer el Cuartel.
Ese deseo comenzó a hacerse realidad a los 11 años, cuando un amigo de la familia, Pedro Martín, lo llevó a visitar por primera vez las instalaciones. Desde entonces nació una vocación que lo acompañaría toda la vida.
En 1960, con 18 años, ingresó formalmente al Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de Villa María. A lo largo de casi cuatro décadas de servicio se capacitó, recorrió cada uno de los grados institucionales y llegó a ocupar la Jefatura del Cuerpo Activo entre 1983 y 1985, sucediendo a su amigo y compañero Juan Carlos Mulinetti.
Para Chiche, la esencia de esta vocación siempre fue la misma: “La satisfacción del deber cumplido, siendo útiles al prójimo y cumpliendo el lema de hacer el bien sin mirar a quién”.
El 26 de noviembre de 1998 pasó a retiro con el grado de comisario mayor, aunque su vínculo con la institución nunca se interrumpió. Hoy resume toda una vida de servicio con una frase sencilla y profunda: “Son 65 años de ser bombero, con 13 estrellas en mi corazón”.
Además de su trayectoria bomberil, conserva una faceta muy especial: la escritura. El 2 de junio de 1975 plasmó en un poema titulado “La Sirena” la emoción que sintió cuando la histórica sirena del Cuartel dio su último toque antes de ser remplazada.
Para la realización de esta nota fue invaluable la colaboración de su esposa y su hija, quienes ayudaron a reconstruir recuerdos y momentos de una vida dedicada al servicio de la comunidad.
