Josep María Llop – El arquitecto y urbanista catalán estuvo en la ciudad y habló sobre este concepto

“Villa María es claramente una ciudad intermedia”

El director de la Cátedra Unesco sobre el tema, con más de 30 años de trayectoria en materia de arquitectura urbana, fue el invitado de honor durante la presentación de una Diplomatura sobre Gestión Urbana en la UNVM y dialogó en exclusiva para elDiario
lunes, 26 de mayo de 2025 · 07:46

Josep María Llop, nacido en Lérida (España), muy cerca de Barcelona, es un reconocido arquitecto y urbanista catalán, y además de tener una larga carrera como urbanista, es hoy coordinador del proyecto “Gestión y control de la urbanización” de la red URB-AL sobre los Instrumentos de Redistribución de la Renta Urbana.

Además de haber trabajado como arquitecto urbanista en los municipios de Barcelona y su ciudad de origen, Llop es director de la Cátedra Unesco y programa de la UIA sobre las Ciudades Intermedias - Urbanización y Desarrollo.

La semana pasada estuvo en la ciudad, invitado por la Universidad Nacional de Villa María,  a través del Instituto  de Ciencias Sociales  y del Centro de Formación, Investigación e Intervención de Desarrollo Urbano, que tiene sede en Córdoba, conjuntamente con el  Colegio de Arquitectos.

En la Usina Cultural, el reconocido profesional llevó a  cabo un conversatorio en el marco del lanzamiento de la “Diplomatura en Gestión Urbana: Instrumentos y buenas prácticas para municipios y comunas”.

Llop, quien conoce muy bien Argentina y está trabajando con los gobiernos de Entre Ríos y Chaco,  es experto en el concepto de “ciudades intermedias”, territorios que crean nexos entre zonas rurales y urbanas mayores, que poseen una población de entre cien mil y un millón de habitantes, que no solo se definen en términos demográficos, sino entendiendo su realidad regional y nacional, y el vínculo estrecho que tienen entre lo local y lo global, lo urbano y lo rural, y que sirven como puentes para acercar propuestas que mejoren la calidad de vida de la población,  poniendo énfasis en la inclusión, la sustentabilidad y la igualdad de oportunidades.

elDiario habló en exclusiva con el destacado profesional.

 

-Josep María, ¿cómo fueron tus orígenes profesionales?

-Yo, aunque nací en Lleida (como se escribe Lérida, en Catalán), estudié en Barcelona y trabajé en mi juventud como arquitecto urbanista. Pero luego, por el compromiso que tengo con las “ciudades intermedias”, que mi ciudad lo es, volví a Barcelona, porque ahí dirigí el urbanismo de la ciudad cuatro años, y les dije que cuando acabaran los Juegos Olímpicos me volvía a mi ciudad, y ahí sigo.

 

-¿Y a qué debemos el honor de tu visita a Villa María?

-La Universidad Nacional de Villa María lanza una Diplomatura de Urbanismo, y junto a Marcelo Corti, un arquitecto urbanista y profesor de Maestría en la Universidad Nacional de Córdoba, con quien tengo una trayectoria común, me  dijo que, como venía a Entre Ríos por cosas que estoy haciendo con el Gobierno de allá y los municipios, que aprovecháramos para que venga a la ciudad y, además de apoyar la Diplomatura, dar un conversatorio, además de que se me ha ofrecido ser parte del plantel de docentes.

 

-Evidentemente, para que te hayan invitado y ser parte de los docentes habla de tu amplia y destacada trayectoria como urbanista...

-Bueno, te cuento algunas cosas, yo siempre he sido un directivo de urbanismo en instituciones públicas, área metropolitana de Barcelona, Ayuntamiento de Lleida, Ayuntamiento de Barcelona, y es una trayectoria de hace casi 30 años. Luego, hace como 20 años, comencé a trabajar en la Universidad de Lleida, muy chica, pero muy antigua, de 1187, después de la de Salamanca es la más vieja, así que en una ciudad así, de tamaño intermedia, el rector me conocía y me invitó a trabajar. Y ahí, dentro de la institución, hay una tradición de estudios de las ciudades medias, aún no intermedias, donde trabajan geógrafos, sociólogos, etcétera, donde yo reforcé la parte de geografía, y le propusimos a la Unesco, la agencia de la ONU, que nos constituyera como Cátedra Unesco, y esta coloca en algunas universidades del mundo, a través de un convenio directo con Unesco París, una cátedra correspondiente, y en la nuestra, el proyecto que desarrollamos se llamó desde le principio “Ciudades intermedias: urbanización y desarrollo”.

 

-¿Qué hablamos del concepto de “ciudades intermedias”?

-Hay que decir que todo el proceso económico, social y cultural de la urbanización general, y hablo en específico en América Latina, puede generar riqueza y distribuirla, y hablo de desarrollo social y humano, no solo negocio, y hablo de una economía más cercana, no a las grandes fortunas o grandes empresarios, sino de la economía familiar y doméstica, haciéndola más inclusiva y sostenible. Y ahí aparecen las “ciudades intermedias”.

 

-¿Y por qué ciudades intermedias? Villa María sería un ejemplo de ello, ¿no?

-Tras presentar el proyecto a la Unesco París, pensamos, basándonos en lo que decía la teoría geográfica y la academia sobre las grandes ciudades, las ciudades medias y las pequeñas, que esta jerarquía de análisis era demasiado estática, es decir, que tú estás arriba, en medio o abajo, pero quien está en medio no solo lo está, sino que debe entender que puede intermediar hacia arriba y hacia abajo, o bien hasta los grandes centros urbanos y lo rural, o de lo local a lo global, es decir, más allá de ser una ciudad de talla media, incluye el rol de intermediación, como un eslabón o rótula activa que mueve cosas. Son el nodo de conexión del territorio rural, marítimo o forestal, cuya economía puede ser pecuaria, minera o ganadera, y conectarla, transportarla y darle valor, e incluir conocimiento.

 

-Es decir, dejan de ser ciudades medias para ser ciudades que “conectan”.

-Sí, se convierten en ciudades activas a intermediarias, y la urbanización no debe pensarse solo en términos como un lote de toda la ciudad y cómo esa debe dinamizar su potencial.

-¿Y a través de la Cátedra Unesco, qué es lo que proponen?

-La Cátedra tiene nivel mundial y tenemos relación con 12 universidades, en África, América Latina y Europa, pero en realidad trabajamos más con los gobiernos locales. Al principio creamos una red que abarcó 176 ciudades de todo el mundo, donde se produjeron estudios con datos comparativos para todos, y esa información recabada se publicó en forma de libros, es decir, que esta  es la primera mano de la Cátedra, donde está lo científico y académico que produjo conocimiento y que se ha difundido. Y la otra mano fue el habilitar un método de planificación inclusiva, el Plan Base, que permite colaborar con las Intendencias o Alcaldías, compartiendo con ellos el método en todo el mundo y que lo lleven a la práctica. Hoy estamos trabajando con más de 300 ciudades en este aspecto. Y ahora, en el Paraná y otros municipios de Córdoba, lo usan para planificar su desarrollo de un modo claro, con un horizonte de 10 años o más, como se hace ya en varios municipios de Entre Ríos y de las sierras de Córdoba, a través del Ministerio de Medio Ambiente.

 

-Mientras te escucho sobre las ciudades intermedias veo que Villa María es tal cual una ciudad así ¿Estoy en lo correcto?

-Villa María es claramente una ciudad intermedia, y el Plan Base aplica a ella, que es, en un solo mapa, planificar el urbanismo de la ciudad. Puede aplicarse perfectamente, y el mismo fue considerado por la ONU en la cumbre de Hábitat 3, que se realizó en Quito, Ecuador, como una buena práctica de urbanismo inclusivo y para el desarrollo local.

 

-Lo local toma un protagonismo importante en este concepto...

-Hay una única asociación de alcaldes y ciudades en el mundo que se llama Ciudades Unidas, donde no solo están las ciudades y municipios, sino que se incluyen a las provincias, no los Estados nacionales. Y nosotros somos asesores permanentes de este registro de las ciudades intermedias. Y cuando además hay un componente académico como el de la UNVM, es absolutamente coherente con el rol originario y central de una Cátedra Unesco, así que estar en Villa María es un regalo, y he venido feliz para colaborar con ellos, apoyando la Diplomatura, y poder ser un profesor con orgullo.

 

-¿Puedes contar algunos puntos claves de este Plan Base para las ciudades intermedias?

-Se resume en un solo mapa que tiene dos leyendas. A la izquierda, lo que tiene que ver con los elementos que esta ciudad tiene para que mejore:  la zona verde, los equipamientos, qué vialidad funciona o no, el tamaño que tiene, ver la escala peatonal para ver si te permite ir de un lado a otro fácilmente, incluso caminando, y que método podemos aplicarle, pero con una normativa no de control, sino de acción, con tres reglas, zonificación, mejoras y transformación. Ver qué de lo viejo se puede mejorar, como una estación de tren que no se usa, y es vital la planificación de la zona urbana, hasta dónde esta debe o no llegar y cómo distribuir cada uno de los lugares de manera equilibrada e inclusiva.

 

-¿Y a la derecha del mapa qué va?

-Ahí viene qué proyectos básicos y estratégicos de desarrollo hay que hacer en 10 años. Por ejemplo, canalizar el río porque se nos inunda o porque hay que construir la escuelita, pero la lista de proyectos debe ser no tan grande ni a tantos años, y concentrar en lo básico el esfuerzo. Acá, entre el tema de los recursos y cuántos de estos se van a invertir, con una visión de ver más allá. Todo esto, en el marco del estilo de la Agenda 2030 de ONU, el ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) que dice “hagan ciudades inclusivas”, y yo digo hagamos urbanismo inclusivo. El Plan Base no busca controlar, sino ir la acción y promover cosas, que se puede ver en la pared, en un mapa, y se puede explicar a cualquiera, y lo vuelve más inclusivo y sustentable.

 

-Ahora, en la actual realidad argentina, y hablo de las políticas, en el marco de municipios y provincias que no reciben recursos, ¿cómo llevar a adelante esto?

-Mi reincidente presencia en Argentina desde hace más de 20 años, con casi 70 viajes, me da un bagaje para entender cómo es esta realidad. En un contexto argentino así, donde hoy no existe la coparticipación y donde los gobiernos nacionales no se dan cuenta de la importancia vital de los gobiernos locales, es complicado. Pero en África es peor que lo que pasa acá. En el contexto global del mundo, el apoyo a los gobiernos locales es esencial para que no solo aumente la autogestión de su administración, sino también su economía. Lugares donde todo queda cerca, sin necesidad de motorización para ir de un lado al otro, y no hablo de transporte público, aunque si lo hay es mucho mejor, y si ayudamos a los ciudadanos a desgastarse menos al usar su ciudad, ahorra dinero, generando una economía endógena, y si añades valor añadido a la producción primera que tienen, sea una empresa láctea o una cooperativa de maní, incrementa su gestión y economía, sin duda.

 

-¿Y cómo acceder a los recursos para llevar a cabo estas mejoras?

-Solo con que subieras un uno por ciento anual, muy despacio, la recaudación inmobiliaria, sobre todo teniendo en cuenta que si algo tiene argentina es tierras, en 10 años, el impuesto inmobiliario, como es interés compuesto, aumentaría más del 15%, y hasta casi el 20%. Es bueno para un país que el mundo local se desarrolle mejor, porque es bueno para los municipios, las provincias y la Nación. Es bueno que hubiera menos coparticipación, solo si los gobiernos locales fueran más fuertes, reforzando desde abajo hacia arriba. En Argentina vive más gente en las ciudades grandes que en las chicas y medianas. En el mundo hay 503 ciudades de más de un millón, y 8.923 de más de 50 mil, y si son más de 20 mil donde viven 17 mil, y de 10 mil habitantes hay 150 mil ciudades. Y las más grandes tienen solo el 44% de los habitantes urbanos, por tanto, abajo vive mucha más población. Así que estos nodos medianos y pequeños son mayoritarios en todo el mundo: así que la posibilidad de aportar con valor añadido a la producción primaria está ahí.

 

-¿Y cómo están trabajando con todo esto, y cómo Villa María podría verse beneficiada de la Cátedra Unesco?

-Yo no puedo cambiar el mundo, pero puedo aplicar mi pequeña piedrecita. En diez años hicimos 57 cursos y han venido 1.755 personas, como alcaldes y/o sus equipos. Y es muy barato porque la cátedra no cobra a nadie, solo el viaje y la estancia del capacitador. Y aplicamos un tipo de mejora del conocimiento para el reforzamiento de la gestión y del desarrollo social en el tema del urbanismo inclusivo. Y esto funciona. Creo que Villa María es un lugar donde perfectamente se puede aplicar el Plan Base, porque tiene todas las características para que se lleve a cabo la metodología, mejore lo que está bien y corrija lo que no funciona, y se convierta en una ciudad intermedia modelo en la provincia de Córdoba y de la Argentina.

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