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“Detrás del personaje”

sábado, 28 de octubre de 2023 · 08:56

En el actual proceso electoral que vive nuestro país se está asistiendo a la concreta posibilidad de un ascenso al poder de un partido de ultraderecha, en sintonía con un fenómeno que se verifica en muchos países.

Entre las causas de tal fenómeno, sobresale una notoria insatisfacción de las capas más débiles de la sociedad, que no ven una perspectiva de mejora en sus ingresos y calidad de vida.

La agrupación que capitaliza ese descreimiento en las urnas es La Libertad Avanza, cuyo líder apareció como una figura incontaminada por los pecados de la política y con ideas supuestamente novedosas. Javier Milei, de él se trata, fue creciendo en fama con condimentos extras: un comportamiento público entre payasesco y patético, que simbolizaba el malestar social, en especial, de los varones jóvenes.

Con el correr de los días, el personaje está mostrando costados cada vez más agresivos y contradictorios que no hacen más que evidenciar su alta peligrosidad para la vida democrática.

 

La candidata a vice

Sin embargo, desde Unión por la Ciudad, afirmamos que existe un peligro aún mayor encubierto precisamente con esta faz tragicómica de Milei. Se trata de la presencia en la fórmula de Victoria Villarruel, una defensora confesa y acérrima de los criminales condenados por haber cometido delitos de lesa humanidad durante la dictadura reciente.

Villarruel ha servido de nexo de Milei con los españoles de Vox, con el chileno José Antonio Katz, con los brasileños  Jair y Eduardo Bolsonaro y otros exponentes del fascismo internacional.

La candidata a vicepresidente de la Nación intenta poner al mismo nivel a las víctimas de las organizaciones guerrilleras de los años setenta con las víctimas del terrorismo ejercido por el Estado, tratando de abrir las puertas a una revisión general de los juicios que condenaron a militares y otros funcionarios, que derive en una amnistía general.

Pero ya el Poder Judicial argentino ha determinado que la actuación de los miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo y Montoneros no podría encuadrarse en ningún caso como delitos de lesa humanidad, con lo que ha concluido el tiempo en el que esas personas podrían haber sido enjuiciadas.

Para configurar este tipo de crímenes deben ser cometidos por un “agente estatal o no estatal pero equiparado a tal; que tenga poder sobre cierto territorio; y que el ataque sea contra la población civil en el marco de un plan generalizado y sistemático”, lo que no se verificó en los casos de las citadas organizaciones armadas.

Al contrario de lo que sostiene Villarruel, en la década de los setenta, en nuestra provincia, solo hubo tres meses de gobierno electo por el pueblo, que concluyeron con el golpe contra el gobernador Ricardo Obregón Cano, de modo que miente al  afirmar que hubo un accionar guerrillero contra gobiernos democráticos.

 

Dónde están

Villarruel bien podría, ya que se ufana de tener fluidos contactos con prominentes represores, averiguar y hacer público el destino de tantas personas desaparecidas y de tantos niños robados (como el caso de la Abuela Sonia Torres, quien falleció días atrás sin tener noticias de su nieto).

Como integrantes del campo nacional, popular y democrático, nos sentimos en el deber de advertir a la ciudadanía que detrás de Javier Milei, está agazapada una banda de criminales que ya ha demostrado sobradamente su insaciable sed de muerte, bombardeando a civiles, fusilando, torturando, asesinando, robando y entregando la Patria al poder internacional.

 

Walter Secondino, Elías Achad, Roberto Battaglia, Richard Bertoglio, Oscar Mengarelli, Juan Carlos Seia y Fernando Mercado

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