OPINIÓN - Pronunciamiento villamariense en torno a uno de los temas de actualidad nacional
APDH, ante la baja de la edad de imputabilidad
La Asamblea Permanente fijó su posición en rechazo del proyecto que impulsa el Gobierno nacional. Y explica sus motivosEste Gobierno nacional hace un uso arbitrario de los poderes que otorga el sistema republicano y nuestra República está desapareciendo, como la trama de relaciones sociales que fuimos construyendo a lo largo de nuestra historia. Quieren imponer un Estado que no promueve derechos, y que aísla y persigue.
La presente es una época de gran desvinculación, fogoneada por discursos negacionistas y de odio, que instalando la lógica “amigo-enemigo” y la proliferación de soflamas estigmatizadoras y excluyentes siembran la intolerancia social e incentivan la violencia política, el combustible necesario para fomentar el individualismo y derrotarnos mientras estamos distraídos y divididos. Estas son las estrategias propias de las derechas negacionistas y odiadoras, que tienen solo una destreza: la de crear problemas donde no los hay.
Como una manera de ocultarnos las verdaderas complicaciones creadas por las políticas económicas y sociales implementadas por este Gobierno -cuasi totalitario-, se han escogido a los niños y niñas como chivos expiatorios y culpables de nuestros terribles males sociales, rompiendo los valores fundamentales de solidaridad y empatía con los más vulnerables. Como resultado de esta miseria planificada, que va generando mayores marcos de pobreza, desigualdad y exclusión, los cuales quieren resolver con mano dura, cárcel o bala.
Con el discurso falaz de déficit cero e inflación cero se han desmantelado las políticas públicas y desarticulado programas importantes, como la educación técnica y las becas estudiantiles. Tampoco hay respuestas integrales para los chicos y chicas en situación de vulnerabilidad extrema, y más aún, en conflicto con la ley penal.
No hay un mínimo de consenso social para aprobar esta ley, aunque gran parte del arco político concertó en Diputados la media sanción de la Ley Penal Juvenil que, entre otras cosas, baja la edad de punibilidad a 14 años y lleva las penas aplicables, a niños y adolescentes, de hasta 15 años de prisión para delitos graves.
El antecedente más claro de que no sirve la baja de la edad de punibilidad es la reforma preconizada por el dictador Videla en 1976: solamente fue un instrumento más del esquema represivo y genocida. Además, tuvo serias consecuencias por sobrepoblación de los lugares de encierro.
En esta arrolladora carrera por no tener en cuenta a los que saben y a lo que dice la ciencia, 149 diputados votaron a favor de esta innecesaria ley, 100 votaron en contra y ninguno se abstuvo.
Desoyeron a la multiplicidad de voces, de personas expertas en el tema que trabajan con niñas, niños y adolescentes todos los días, que están en total desacuerdo con la baja de edad de imputabilidad.
Los que dijeron “No”
Recordemos que las iglesias dijeron “No”; las organizaciones de Niñez y de Derechos Humanos dijeron “No”; muchos jueces y referentes del Fuero Penal dijeron “No”, muchos profesionales de la Salud y de la Educación dijeron “No”, las Defensorías de Niños, Niñas y Adolescentes nacionales y provinciales dijeron “No”, Unicef dijo “No”, el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos dijeron “No”, gran parte de las trabajadoras y los trabajadores dijeron “No”, universidades, investigadoras e investigadores y especialistas dijeron “No”...
Todos dijeron que bajar la edad de imputabilidad no es la solución. El Estado tiene la obligación de intervenir con políticas públicas sociales, educativas, comunitarias cuando un adolescente no punible comete un delito. Y no debe recurrir al sistema penal, ya que es contraproducente.
Decimos: ¡No a la baja de imputabilidad!, porque, como nos hace reflexionar Bernardo Penoucos: les pibes de 14 no desaparecieron a Marita Verón, ni mataron al soldado Omar Octavio Carrasco, ni asesinaron a José Luis Cabezas, ni torturaron al pueblo en tiempos de dictadura, ni coimearon, ni manejan las cocinas de pasta base, ni hambrearon y hambrean al pueblo, ni liberan las zonas, ni desfinanciaron sistemáticamente las políticas de niñez, ni destruyeron la educación pública. Los pibes y pibas de 14 años no regentean y se enriquecen de los tugurios que sostienen a la trata de personas, no liberan las fronteras para que entren y salgan objetos y vidas, no gestionan el delito organizado, no lavan la plata y la colocan en paraísos fiscales. No, los pibes y pibas de 14 años son pibes y pibas de 14 años.
Nos unimos en todas las luchas y alzamos la voz diciendo: No a la esclavitud, No al secretismo, No al ecocidio, No al punitivismo contra las niñeces.
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Regional Villa María
