OPINIÓN
La legislación laboral “de la patronal”
Es necesario terminar con el proyecto de legislación laboral de la propatronal. Todo el articulado del llamado proyecto de reforma laboral va en una sola dirección: la cosificación a los trabajadores y las trabajadoras:
- Se sancionaría aquello que deriva del riesgo ontológico del ser humano. Es decir, aquello que nos puede pasar solo por ser humanos: enfermarnos, accidentarnos, etcétera.
- Se trata de silenciar al trabajador. Que no reclame, que sea un instrumento de producción y nada más. Esto se hace planteando, por ejemplo, que, si te cambian de lugar de trabajo, te pueden mandar a uno donde corrés más riesgo de accidentes, podés “acordar” con tu patrón o darte por despedido. Es claro que no se puede acordar, pues no es una relación simétrica.
-También se persigue el silenciamiento colectivo. Por ello se plantea que las asambleas tendrán que tener permiso de la patronal; se reducen las horas para el trabajo gremial y se declaran esenciales casi todas las actividades de la economía, lo que hace que las huelgas solo sean testimoniales.
-La duración de la jornada laboral queda a discreción del empleador. Es decir que el trabajador es reducido a un simple engranaje de la maquinaria productiva que no podrá planificar su vida, pues puede que le cambien las horas que trabaja tal o cual día.
Como estos hay muchos ejemplos de la cosificación del trabajador que intenta el proyecto. Por eso no es nada exagerado decir que es una ley esclavista.
Solo falta que algún artículo habilite a que la patronal incluya en sus inventarios a los trabajadores, tal cual se hacía antes con los esclavos a los que la legislación española les daba doble entidad: súbditos del rey y cosa. Debían obediencia al monarca, pero también podían ser vendidos como cosas.
Y otra cuestión que tiene esta llamada reforma es que tiende a desfinanciar el ANSES, pues los aportes que deben ir a esta entidad se usará para el FAL que le pegará un tiro a las jubilaciones, a la vez que generará una tremenda caja multimillonaria con la cual, seguro, harán negociados quienes hoy ostentan el Gobierno.
Jesús Chirino, secretario gremial de Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Regional Villa María
