OLIVA - Alcoholemia antes de los viajes de egresados

“Los controles a choferes y micros son costumbre”

El viaje a Bariloche de estudiantes del ISCO suma el testimonio de una madre que relató en detalle cómo se desarrollaron los controles de alcoholemia a los choferes, que demoró la salida del contingente
sábado, 13 de diciembre de 2025 · 08:34

La mañana del viaje de egresados de los estudiantes del Instituto Sagrado Corazón de Oliva terminó convertida en noticia provincial y nacional. Lo que debía ser un inicio de rutina para decenas de familias se transformó en un episodio tenso cuando controles municipales de alcoholemia arrojaron resultados positivos en los choferes de la empresa Chevallier.

Para comprender lo ocurrido, la abogada Orieta Pérez, madre de uno de los estudiantes y testigo directa de todo el procedimiento, contó a laRadio 90.1 los detalles, más allá de las versiones que ya se habían dado a conocer por parte del Juzgado de Faltas de la Municipalidad y desde la empresa de transporte.

Pérez explicó que los controles de alcoholemia antes de cada viaje no son algo nuevo para las familias del Sagrado Corazón: “Desde 2009 que mis hijos están en la institución, siempre se realizan estos controles. Es habitual, y esta vez también lo solicitamos con 24 horas de anticipación, como se hace de manera preventiva”.

La abogada remarcó que el pedido al municipio de Oliva no se originó en ninguna sospecha sobre los choferes, sino en una costumbre ya instalada entre los padres.

“A las 9 de la mañana del día de salida, personal de Tránsito municipal realizó el control en presencia de dos padres testigos. Allí se detectaron resultados positivos en los dos conductores asignados al viaje”, aseguró.

Si bien Pérez no pudo revelar el valor exacto de los testeos, información que permanece en el ámbito del Juzgado de Faltas, confirmó que los resultados eran “inferiores a 0,5”, aunque por encima del margen de error del dispositivo. “Para choferes profesionales, el límite legal es cero absoluto”, remarcó.

 

Contraprueba

Ante el resultado inesperado, se realizó una contraprueba para verificar el aparato. Un padre, contador y director de un colegio de la ciudad, se sometió al test y arrojó resultado cero, contó la mamá olivense. Con esto, los presentes descartaron un mal funcionamiento del equipo.

 

Llamado a la empresa

Los padres se comunicaron inmediatamente con la empresa. Además de exigir choferes en condiciones, solicitaron otra unidad, ya que el primer colectivo presentaba fallas que, según los padres, lo volvían inadecuado para un viaje de larga distancia.

Chevallier accedió a enviar un nuevo vehículo y nuevos conductores, reconocieron.

Sucedió que, cerca del mediodía, con el nuevo colectivo en la terminal, se repitió el procedimiento: test a choferes, contraprueba al mismo padre testigo (resultado cero) y nuevamente valores positivos en los conductores, aunque “muy poquito por encima del cero, con porcentajes muy bajos”, relató Pérez.

Ante ese escenario y con el comisario presente, se convocó a la Policía Caminera, cuyo equipo de control llegó tras más de una hora de espera. La demora se debió a que habrían estado en la zona de Bell Ville.

Admitieron que, con los aparatos de la Caminera, los resultados de los test a los choferes fueron negativos.

Pérez evaluó que ese lapso de tiempo pudo haber sido suficiente para la eliminación del mínimo nivel de alcohol detectado inicialmente. También aseguró que los equipos municipales estaban en regla: “No hay ningún elemento objetivo para decir que los aparatos del municipio no funcionaban. Estaban calibrados y habilitados”.

La empresa Chevallier y los choferes serán quienes deban presentar descargos y pruebas en el ámbito administrativo correspondiente.

Sobre cómo vivieron el momento los estudiantes, a pesar de la tensión entre los adultos, la entrevistada indicó que los estudiantes se mantuvieron tranquilos: “Los chicos estaban bien. Nosotros tratamos de manejarnos con calma. Había ansiedad, claro, pero como grupo de padres actuamos con sentido común y respeto para buscar la mejor solución y garantizar la seguridad de nuestros hijos”.

 

Partida y llegada

Finalmente, luego de resolver todas las instancias administrativas y de control, el colectivo partió a las 14.30 rumbo a Bariloche. El contingente llegó sin inconvenientes a las 14.30 del día siguiente.

Desde el destino, los estudiantes enviaron fotos y videos que dejaron a las familias más tranquilas.

Pérez destacó la importancia de sostener estos controles preventivos, incluso si provocan demoras: “Todos somos responsables de la seguridad de nuestros hijos. El municipio siempre ha cumplido con estas tareas. A veces detecta vidrios rotos o vehículos en mal estado. Son controles que deben hacerse. Todo lo que se pueda prevenir, hay que trabajarlo entre todos”.

Comentarios