Día de la Industria - Juan José Bertolino - Creador de toda una marca nacional en la industria textil y expresidente de AERCA
Bertolino: “Ver el vaso medio lleno y no medio vacío”
Convertido en un referente del sector, quien fundó Pato Pampa hace más de tres décadas habla con la experiencia tener una red de 35 locales en todo el país, con alrededor de 150 empleadosEn la charla con elDiario, el mentor de la fábrica local con proyección nacional repasó los desafíos de la coyuntura, el impacto del sistema financiero en la producción, la necesidad de reformas estructurales y los proyectos de innovación que están encarando con entusiasmo.
-¿Cómo los encuentra este Día de la Industria?
-Como la mayoría de los rubros, el sector textil está pasando de una economía totalmente cerrada a una abierta con todas las ventajas y desventajas que tiene este cambio. Ventajas son que, de no tener ningún insumo y pagar cualquier precio de mercado, pasamos a tener una oferta nacional y de afuera para todos los insumos. Y la desventaja es que tenemos que competir con muchos más jugadores, internos y externos, y que va a haber muchos más productos en el mercado, con más marcas. Viene el momento de competir y hay que ser cada vez más profesional, tratar de ser muy eficiente en el tema. No es fácil porque el contexto no ayuda. Hoy, puntualmente, las tasas son todo un tema. Y después, los costos argentinos; estamos pidiendo a gritos, y esperemos que después de las elecciones lo cumplan, un cambio en el sistema de leyes laborales y sistema financiero, especialmente el tributario. Todo eso hace que pasemos a ser competitivos o que no lo seamos. Después, hay empresas o rubros que se van a dar más fácil y otros que les va a costar más, sin duda. Bueno, sabemos que China es un problema a nivel mundial, no es solamente para Argentina. Es por eso que estamos pidiendo que haya un poco más de igualdad para poder competir. Yo siempre digo que la competencia, si está en igualdad de condiciones, es sana, porque, en definitiva, el consumidor consigue mejores productos a mejores precios, pero para eso se tienen que dar un montón de condiciones. El tema financiero es el flagelo argentino.
Desde el año 83, que volvió la democracia, hasta el día de hoy, veo que es un jugador muy importante, que manda y hace cambiar un montón de cosas y donde los que estamos produciendo, y ni hablar el asalariado, siempre termina perdiendo en esta disputa. Vas a comprar a cualquier país de la región y te dan en 6 o 12 cuotas, cuando tienen una tasa de 4, 5, 6, el 7 por ciento anual; y hoy, acá, las tarjetas están cobrando el 150%, algunas están en el 200% anual. Entonces, ¿quién te puede dar 6 cuotas cuando dicen 6 cuotas sin interés? Alguien está pagando ese 5%, 6% mensual, está escondido en algún lado, y la pierde el comerciante o lo pierde el industrial, pero quedate tranquilo, que el sistema financiero no lo pierde.
-¿Qué política considerás indispensable que debería haber para impulsar la industria a corto y mediano plazo?
-La número uno es el cambio de las leyes laborales, que es fundamental. El tema tributario también, y después, todo lo que haga que podamos bajar los costos, ya sea de transporte o de servicio. Un jugador muy importante también son las tasas municipales y los ingresos brutos de las provincias, donde en cada movimiento de venta y compra, en una transacción, eso sí o sí está; entonces, cuando termina el producto hecho, a lo mejor lo pagaste 4 o 5 veces al mismo impuesto en distintas operaciones, y eso hace que no podamos lograr un buen precio, ni hablar pensando en exportar. Sin duda que, en la situación que está hoy Argentina, el tercer tema tendrá que ser el tributario, pero sin duda que no le podemos pedir el Estado las dos cosas juntas: que achique los gastos y que no cobre impuestos, estaría bárbaro, pero bueno. Pero sí, el tema financiero hay que solucionarlo urgente, porque hoy las pymes lo están pagando carísimo. Nadie va a tomar plata para crecer y si no hay crédito es más difícil crecer, sin duda.
-¿Y eso lo ves en perspectiva a corto plazo?
-Quiero creer, quiero hacerme la ilusión de que esto es momentáneo, porque hasta hace dos, tres meses atrás, no era así, estábamos consiguiendo plata al 19, 20, 22 por ciento. Bueno, teniendo una inflación de un 30%, la tasa era más o menos parecida, estaba dentro de lo que se puede considerar normal. Hoy, cuando tenemos una previsión de una inflación del mismo número y tenemos una tasa dos o tres veces más, es preocupante e imposible, por más que una empresa quiera endeudarse con esas tasas. Y al que ya viene endeudado le está cambiando la regla de juego y no le aumenta su producto, entonces, cada vez tiene menos rentabilidad y la cuota de crédito que tiene que pagar es mucho mayor, sin duda. Salvo que haya sacado a una tasa fija. Todos nos jugábamos a la tasa variable porque, supuestamente, las tasas iban a ir bajando y no subiendo. Esperemos y quiero tener ilusión de que esto es momentáneo hasta las elecciones, las primeras serán la semana que viene, va a depender del resultado y después, la última, será en octubre. Y bueno, el Gobierno, con los jugadores que tenga, tendrá que hacer las alianzas y tendrá que replantearse sus políticas para acomodar esto para el 2026, que supuestamente vendría mejor en un montón de cosas: de inversiones, de productividad... Esperemos que la podamos empezar a ver.
-¿Cuál es el vínculo que tienen con las cámaras empresariales y el Gobierno para este tipo de solicitudes?
-Yo no estoy trabajando activamente en ninguna Cámara, si bien siempre estoy allegado a AERCA y tengo amigos que están en la UIC y en la Unión Federal de Córdoba y charlamos permanentemente. Nosotros tenemos nuestra Cámara de Indumentaria en Buenos Aires, donde también tenemos relación. Pero más o menos todos estamos pidiendo lo mismo, queremos competir, pero en igualdad de condiciones. Tengo la convicción de que, después de que pasen las elecciones, lo que se venía viendo hasta mayo o junio vuelva…, donde bajaban las tasas, el dólar estaba tranquilo, podías proyectar, porque calculá que nosotros ya estamos fabricando y tejiendo el invierno que viene, cuando todavía no terminó este. Entonces, son períodos de proceso, de producción muy largos y cuando vos tenés el camino allanado, que sabés que es lo que va a pasar dentro de un año, dentro de dos, es mucho más fácil para decidir inversiones, para proyectar. Y si no, vivís el día al día, eso aumenta los costos, sin duda, porque es todo ya hecho a último momento, y todo eso hace que vaya encareciendo toda la cadena de valor. Así que esperemos que tengamos un país más estable, con las cosas más claras, y que nos dejen trabajar tranquilos.
-El textil es un sector intensivo en empleo. ¿Qué estrategias están aplicando las empresas para sostener la producción con esta coyuntura?
-Nosotros estamos haciendo un mix. Todo lo que podamos hacer acá, y que seamos competitivos, lo estamos haciendo acá, que es bastante. Y bueno, lo que no, lo vamos a traer hecho de afuera. Tenemos ya 35 locales exclusivos que tienen que vivir de nosotros y debemos darle las condiciones de competitividad, igual que con cualquier otra marca nacional o internacional. ¿Qué nos ayuda? Que estamos comprando insumos mucho más baratos a como comprábamos antes. Entonces, trabajando en conjunto con nuestra gente, inclusive con algunos talleres que trabajan para nosotros, estamos logrando un equilibrio para poder seguir estando en el mercado y esperando que despacito logremos de nuevo de la rentabilidad que nos merecemos.
La verdad es que la industria textil, si bien usamos tecnología, hay cosas que no las puede hacer la máquina. Y otro aspecto importante es que el 80% o el 90% de la mano de obra textil es femenina, y eso cumple una ayuda social muy importante, porque la mujer lleva un mediano o buen sueldo a la casa. Supuestamente, en otros rubros siempre tiene más posibilidades el hombre que la mujer en el trabajo, mientras que en la industria textil, por suerte, es al revés.
-¿Cómo ves la innovación y la sustentabilidad, las nuevas tecnologías y los procesos de digitalización? ¿Es posible pensar acá, en Argentina, una producción más verde?
-Sin duda. Nosotros, personalmente, estamos en un proyecto que ya es más realidad que proyecto. Específicamente en Chaco, pero no solamente en Chaco, sino en varias provincias. Con un trabajo que estamos haciendo con el INTA y otros actores, inclusive la gente de la Gobernación. Estamos desarrollando genéticamente un algodón, una fibra mejor, más larga. Y en Argentina, no solo por tener la siembra directa, emitimos un 60% menos de carbón que un país como Brasil para producir el mismo algodón. Estamos sacando derivados de las semillas del algodón. Casualmente, ahora lo presentamos en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires con la gente que se dedica al tema de las semillas, con la gente del INTA. Así que nos invita a nosotros también a estar ahí, apoyando y difundiendo este proyecto. Hemos hecho otras pruebas en provincias como San Juan y han dado muy bien. Así que estamos muy entusiasmados con este proyecto. Pero también, por otro lado, estamos mirando con un ojo los valores de afuera, donde todavía hoy nos costaría un montón llegar a esos precios. Pero yo creo que, cuando se den dos o tres cosas como las que ya te planteé anteriormente, vamos a estar competitivos y vamos a poder desarrollar bien toda esta parte. Así que estamos contentos. Todo lo que es tecnología e Inteligencia Artificial a nuestra empresa la estamos incorporando. Hay gente que se va preparando. No es lo que viene, es lo que ya está. O nos adaptamos o desaparecemos, no hay otra. Así que mientras las políticas sean perdurables en el tiempo, los argentinos tenemos todo el ingenio y todas las ganas de adaptarnos y hacer que el negocio pase a ser negocio. Así que con mucho entusiasmo, con todas las dudas que tenemos todos, laburando el doble para ganar muy poco o nada. Pero bueno, más temprano que tarde sabíamos que lo íbamos a tener que pagar después de haber hecho una economía muy artificial, muy cerrada, que es lo que nos trajo hasta acá y hay que corregirlo. Eso nos va a llevar un tiempo. Hay empresas que están en mejores condiciones para soportarlo y otras no. Y va a haber gente, lamentablemente, espero que no se dé, pero puede haber alguna empresa que cierre sus puertas y saldrán nuevas, y los que estamos en el medio nos convertiremos. El estado actual de hoy es imposible que perdure en el tiempo. En 30, 60, 90 días tiene que empezar a cambiar.
-Pato Pampa está mirando la internacionalización. ¿Qué posibilidades hay de concretar eso?
-Estamos haciendo todo. Cuando hablo de reforma tributaria, y no soy yo, sino todo el mundo estamos pidiendo lo mismo, especialmente las pymes, es que no exportemos impuestos. No exportemos tasas, no exportemos ingresos brutos, no exportemos IVA, sino que exportemos trabajo, que exportemos tecnología, que exportemos inversión y capacidad de los argentinos. Si en toda la cadena vamos sumando los impuestos a todo lo que compramos para hacer un producto, seguramente no vamos a estar competitivos. Tiene que haber algo como el RIGI para la gente que viene a invertir, tendrá que existir el RIGI para la gente que quiere exportar. Tendría que haber algo donde el Gobierno, en vez de salir a comprar guita cara, nos dé a la industria la posibilidad de producir, de exportar, y eso, que genere divisas.
-¿Qué mensaje te gustaría dar en esta fecha, qué significa celebrar un nuevo Día de la Industria y qué sueña para el futuro del sector en el país?
-Pienso que somos unos bichos raros, realmente, los empresarios argentinos (risas), porque, en otro país, ni cerca aguantarían las cosas que nosotros aguantamos hace muchos años, siempre usando el ingenio, viendo la forma de sobrevivir. Pero digo que tratamos de ver el vaso medio lleno y no medio vacío. El mensaje que podemos dar, especialmente a los jóvenes, como yo le doy a mis hijos, es que sigamos apostando en este bendito país porque es muy lindo. Creo que tenemos que escucharnos un poco más, tenemos que entramar socialmente todos los actores y, sin duda, esperemos que algún día no haya más títulos en la televisión en los que se hable de corrupción, porque no hay ningún país, ninguna economía que lo soporte. Eso tiene que ser, de ahora en adelante, el norte de los argentinos, eliminar a la corrupción, y lo hablo de todos lados. Y que el tema de la finanza se ponga al servicio de la producción y no de la especulación.
