Día del Repuestero - Villa María Repuestos - Expertos con historia, motores con futuro
Cuatro décadas en la ciudad
Creado por Gustavo Malisani y Vanesa Valfré, el emprendimiento tuvo su consolidación, y hoy, su hija, Luciana, sigue el crecimiento junto a su madre. La firma tiene el nombre de la ciudad, pero amplía sus horizontes en materia de ventasEn el mundo de los motores, donde todo parece girar a la velocidad de la tecnología, hay historias que se sostienen en algo mucho más simple y profundo: el trabajo, la familia y la palabra cumplida. La de Villa María Repuestos es una de ellas.
Corría 1986 cuando Gustavo Malisani y Vanesa Valfré decidieron apostar por un proyecto propio. Eran jóvenes, con empuje y con una idea clara: hacerse un lugar en el rubro de los repuestos. Empezaron con la línea liviana, desde abajo, como tantas historias del interior.
Lo que vino después no fue casualidad. Fue escucha, adaptación y mucho oficio. Con el paso de los años, Villa María Repuestos amplió su horizonte hasta cubrir la línea completa en partes de motor: autos, camiones, tractores y maquinaria. Hoy, ese crecimiento los posiciona como un punto de referencia para toda la región.
El fallecimiento de Gustavo marcó un antes y un después. Lejos de frenar, el proyecto encontró continuidad en la nueva generación. Ahí aparece Luciana Malisani, quien asumió el desafío con decisión, acompañada de Vanesa. Juntas conducen hoy un equipo de 12 personas que combina experiencia, conocimiento técnico y una forma de trabajo muy ligada al trato humano.
“Nosotros entendemos que detrás de cada repuesto hay un problema que alguien necesita resolver”, cuenta Luciana, con una claridad que explica buena parte del camino recorrido. “Por eso, nuestro foco siempre está en el equipo y en dar la solución más adecuada para cada cliente”, añade.
Oficio, confianza y vínculos
El rubro cambió, y mucho. La tecnología avanza, los motores evolucionan y el mercado exige cada vez más precisión. En ese escenario, la empresa se sostiene sobre tres pilares claros: conocimiento técnico, calidad y relaciones sólidas con proveedores.
No es menor. En un contexto donde conseguir ciertas piezas puede ser un desafío, esas alianzas permiten garantizar stock y ofrecer opciones confiables. Y eso, en el día a día del mecánico, del transportista o del productor agropecuario, vale oro.
El mostrador también habla de esa diversidad: pasan rectificadores, mecánicos, taperos, pero también clientes particulares. Cada uno con su urgencia, con su historia.
“Hay clientes que vienen hace años, que ya son parte de la casa”, dice Luciana.
De lo local a lo nacional
Aunque el corazón sigue estando en Villa María, el alcance ya es otro. Hoy, Villa María Repuestos trabaja con clientes de todo el país, desde el norte hasta el sur.
Ese salto también tuvo que ver con una decisión: adaptarse a los nuevos canales. Las redes sociales dejaron de ser una vidriera para transformarse en una herramienta concreta de trabajo.
La lógica es simple: que la experiencia del equipo llegue también a quien está lejos, con la misma seriedad que en el mostrador.
Lo que viene
La empresa avanza en la construcción de un nuevo depósito que permitirá duplicar su capacidad de almacenamiento.
No es solo una obra; es una respuesta a una necesidad concreta: que ningún motor quede parado por falta de un repuesto. Y, al mismo tiempo, ordenar y potenciar el canal digital, con una estructura más sólida para el comercio electrónico.
Una historia que sigue
A cuatro décadas de aquel inicio, Villa María Repuestos no solo mira hacia adelante. También sostiene una identidad: la de una empresa familiar que creció sin perder cercanía.
En el Día del Repuestero, la firma -con Vanesa Valfré y Luciana Malisani al frente- no solo celebra su recorrido, también rinde homenaje a un oficio que, como los motores, nunca se detiene.
