Las calles - Hoy, French y Beruti
Las calles de los Chisperos de Mayo
Los nombres de las calles fueron impuestos por Ordenanza Nº 949, con fecha 13 de septiembre de 1954, bajo la Intendencia de José PerazzoloEl 14 de mayo de 1810 había llegado a Buenos Aires la Fragata inglesa Mistletoe trayendo periódicos que confirmaban que la Junta Central de Sevilla, había caído en manos de Napoleón.
El viernes 18 el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros hizo leer por los pregoneros (la mayoría de la población era analfabeta) una proclama que decía: “El virrey advierte que en el desgraciado caso de una total pérdida de la península, y falta del Supremo Gobierno, él asumiría el poder acompañado por otras autoridades de la Capital y todo el Virreinato y se pondría de acuerdo con otros virreyes de América para crear una Regencia Americana en representación de Fernando”.
El día 21 de mayo la Plaza de la Victoria (hoy Plaza de Mayo) fue ocupada por unos seiscientos hombres armados encabezados por French y Beruti, agrupados bajo el nombre de Chisperos -que actuaban como agitadores o fogoneros-, y exigían a los gritos la convocatoria a un Cabildo Abierto y la destitución de Cisneros. Alarmado el virrey aceptó la convocatoria y llamó a Cornelio Saavedra, comandante del Regimiento de Patricios, para que tranquilizara a los vecinos que estaban en la plaza. Así Saavedra comunicó a los Chisperos la convocatoria a un Cabildo Abierto para el día 22 de mayo.
Los Chisperos manipularon la lista de invitados e impidieron la entrada de otros al cabildo de Buenos Aires, excluyendo a aquellos que adherían al bando realista. En esos días, French y Beruti con sus Chisperos empezaron a repartir las cintillas en la Plaza de la Victoria para diferenciar a los patriotas de los realistas. Según la tradición, éstas eran de color celeste y blanco. Cuando el 24 de mayo se formó una junta presidida por Cisneros, French se opuso y, ante el rechazo generalizado, la Junta se disolvió. La mañana del 25, grupos de vecinos se congregaron en la plaza con el apoyo de los Chisperos para reclamar el derrocamiento definitivo de Cisneros y la formación de una nueva Junta.

Así, la Primera Junta de Gobierno, fue presidida por Cornelio Saavedra, con Mariano Moreno y Juan José Paso como secretarios. Los vocales eran, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, el militar Miguel de Azcuénaga, el sacerdote Manuel Alberti y los comerciantes Juan Larrea y Domingo Matheu.
Un mes después Beruti fue nombrado teniente coronel del Regimiento América.
El reconocido historiador Felipe Pigna relata lo siguiente acerca de aquel 25 de Mayo:
“Todo parecía indicar que contradiciendo a la famosa canción que hablaba del sol del 25 que venía asomando, aquel día de mayo de 1810 amaneció lluvioso y frío, aunque claro, la ‘sensación térmica’ de la gente era otra. Grupos de vecinos y milicianos encabezados por French y Beruti se fueron juntando frente al Cabildo a la espera de definiciones. Y para terminar con la duda metódica, sí, había algunos paraguas, no muchos porque aquellos artefactos conocidos en Europa por lo menos desde el siglo XVIII, eran bastante caros en Buenos Aires; así que los que podían se cubrían con capotes y los que no, como siempre, se las arreglaban como podían.
Cuando los hombres de la Legión Infernal se percataron de que agentes de Cisneros se estaban infiltrando en la muchedumbre, French y Beruti pidieron a su gente que llevaran en los pechos distintivos. Cuenta un testigo anónimo: ‘En dicho día se vio que en lugar de las cintas blancas del primer día, y ramo de olivo del segundo que se pusieron los de la turba en el sombrero, gastaron cintas encarnadas (rojas)’. Es decir: cintas hubo, pero ni celestes ni blancas, y si las queremos comparar con algo actual, no pensemos en los actos escolares, sino más bien en los brazaletes de quienes se encargan de evitar colados indeseables en una marcha de protesta o un piquete”.
Los colores de las cintas
Distintos historiadores e historiadoras, entre los que se encuentran: Bartolomé Mitre, Vicente Fidel López, María Sáenz Quesada, Marcela Ternavasio, Fermín Chávez, Félix Luna y Roberto Marfaney, rescatan diferentes opiniones que se transmitieron a través del tiempo, ya sea de manera oral como de diversos escritos.
Los colores en cuestión fueron tres: cintas blancas, que simbolizaban la unión entre americanos y europeos; cintas azules/celestes, en alusión a la Casa de Los Borbones; y cintas encarnadas (rojas), que representaban la lucha y/o también el de la Corona Española. En algunos casos se reseñan cintas de un solo color como distintivo; y en otros, la combinación de dos de los tres colores. La combinación del celeste y blanco fue la que se impuso a lo largo de la historia, ya que se emparenta con la escarapela creada por Belgrano en 1812 y reconocida por el gobierno de entonces el 18 de mayo.
