Desalojo en barrio Las Quintas - Versiones cruzadas

“Volví para eso, armar la casita”

La familia fue alojada por una vecina. Aseguró que no le quisieron ayudar desde el municipio. “Yo quisiera que se pongan una mano en el corazón y me ayuden”, dijo la mujer
miércoles, 25 de junio de 2025 · 08:46

“Me había armado una casita de chapa, en 2023. Después nos fuimos porque tenían que rellenar y comencé a andar de aquí para allá, me fui a otra localidad y volví. Tomé la decisión de armar otra vez la casita de chapa. Volví para armar la casita”, dijo Gisela, la mujer madre de siete hijos (uno de seis meses) y abuela de un niño, que el jueves fue desalojada en el sector del ex-Matadero de barrio Las Quintas.

“No intentaron darme una mano y me amenazaron con quitarme a mis hijos”, exclamó ante la consulta de un cronista de elDiario, y no dudó en señalar a los funcionarios municipales que le indicaron “que así no podía vivir con mis hijos”.

Contó que “el miércoles, llegó hasta el lugar (David) Ruiz (secretario de Vivienda, Hábitat y Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Nueva), junto a dos mujeres que dijeron que eran trabajadoras sociales, me sacaron una foto mientras le daba la teta al bebé, algo que no se puede hacer… Ese día me llevé a mis hijos a resguardo, en otra casa”.

“El jueves se presentó la Policía, con Ruiz y las dos mujeres, sin previo aviso ni orden, y me dijeron que son terrenos inhabitables, que no tienen servicios y que de esa manera no puede vivir una familia con niños pequeños”, relató Gisela. Admitió que en el sector “solo a algunos lugares llega la luz, el agua es de pozo y los baños son con pozo negro (no hay agua potable de red ni cloacas)”.

“Comenzaron a desarmar la casita y no preguntaron más. Los vecinos se sumaron para intervenir y guardar algunas cosas, porque dijeron que se llevaban todo para tirar. Los vecinos vieron todo este atropello”, remarcó la mujer.

También mencionó que el funcionario municipal le dijo “que fuera a hablar con él a la Municipalidad, pero si no fuera por la vecina (que la alojó desde ese momento), no tendría a dónde ir hoy”. “No sabía qué hacer. No tendríamos dónde dormir”, lamentó.

“Yo quisiera que se pongan una mano en el corazón y me ayuden”, dijo Gisela. Y acotó: “Soy una mujer inquieta que trabaja para sostener a los suyos, vendo pan, sahumerios, toallones. No me quedo sentada”.

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