Regresaron a la ciudad con motivo de los Carnavales. Y al concurrir a visitar a sus familiares fallecidos...
Denunciaron que el cementerio San José fue “devastado”
Tras recibir una denuncia telefónica en nuestra Redacción, un periodista de este medio concurrió a la necrópolis y pudo corroborar cada uno de los dichos de una villanovense que regresa a Santa Fe con “la peor imagen”“Fuimos a llevar flores a nuestros abuelos y, como veníamos con una familia santafesina que nos acompañó a los Carnavales, quisimos mostrarle las tumbas de paradas o tumbas verticales, que están muy bien cuidadas y señalizadas. Pero enseguida nos dimos cuenta de que el cementerio había sido arrasado por vándalos. Nos llevamos la peor imagen”. El periodista escuchó la voz en el teléfono y asumió el compromiso de concurrir a la necrópolis más antigua de Villa Nueva para tomar registro de sus palabras.
Entre otras cosas, la villanovense que estuvo de visita en su ciudad dijo con pesar que “hasta en la tumba de alguien que es casi un prócer de nuestra infancia, don Armando Fabre, se robaron la placa grande sobre la puerta y otra más chica al costado; y eso que está bien señalizada y en la calle central”.
En la recorrida por el camposanto, el cronista de elDiario pudo corroborar los dichos de la mujer y más, aunque es difícil, prácticamente imposible, precisar cuándo fueron arrancadas las placas de bronce (y hasta los floreros) porque, lamentablemente, los robos en el cementerio son noticias que se repiten de tanto en tanto.
Por ejemplo, cuando uno abandona la calle central y gira a la izquierda para dar con las famosas tumbas paradas, puede comprobar que, en ese pasillo, absolutamente todos los panteones han sido despojados de sus elementos de bronce. Faltan las placas, los floreros y hasta los nomencladores que se ubican en la parte superior de cada construcción, para indicar que pertenece a “Familia...” (a algunos le quedan una que otra letra que se resistió al tirón, o al destornillador, o a la barreta).
El sector del cual hablamos es especialmente recorrido, puesto que en torno a las mencionadas tumbas se fue escribiendo, con el paso de los años, una intrigante “leyenda de amor y de muerte”, como reza el cartel con el que fueron señalizadas.
No es el único sector del antiquísimo cementerio San José de la Villa Nueva del Bicentenario que merece ser visitado. Tanto ese sector como la calle central de ingreso muestran mausoleos imponentes, propios de otras épocas, y hasta ofrecen la posibilidad de encontrar el nicho al que fueron trasladados los restos de alguien que fue gobernador de la provincia de Córdoba por unos pocos días, el coronel José Victorio López, quien en 1845, con su famoso Batallón López o Escuadrón López, aumentó las defensas terrestres ante el bloqueo anglo-francés que por entonces sufría nuestra Patria, siendo que Villa Nueva era un lugar estratégico en el centro del país, pero, además, “para salvar al poblado en caso de alguna invasión de las tribus del desierto…”, según historiadores escribieron hace años en este mismo diario.
Más allá de las cuestiones históricas, en el cementerio descansan muchos de quienes hicieron grande a la ciudad, desde que era posta en el Camino Real hasta nuestros días.
Los desaprensivos han actuado una y otra vez, llevándose lo que han podido.
La villanovense radicada en Santa Fe que se comunicó con nuestra Redacción quiso destacar que “el resto de las cosas se ve en orden: el pasto corto, todo barrido; pero el tema que se debe tener en cuenta es el de la seguridad, porque el dolor afectivo que se siente al llegar al panteón es muy grande”.
En la recorrida de nuestro periodista se pudo ver una escalera pequeña, que seguramente se usa para alcanzar los nichos superiores. Ahora bien, para arrancar las grandes placas de bronce que identifican los panteones mayores como pertenecientes a tal o cual familia, seguramente, fue empleada una escalera de mayor alcance.
Del modo que sea, queda planteado un tema que no por ser recurrente debe ser dejado de lado. Seguramente que otras ciudades han enfrentado el mismo flagelo de los inescrupulosos que no respetan a quienes nos antecedieron en el camino de la vida y, de alguna manera, le encontraron solución.
Habrá que buscar antecedentes exitosos y ponerlos en práctica para que nunca más...
