Historias del Bicentenario - Un lugar educativo inolvidable
Veinticinco años sin el “Pío”
La institución secundaria persiste en la memoria villanovense. Una escuela de impronta católica inaugurada en 1962 que cerró sus puertas en 2001. Tras el paso de los años, ¿qué conserva en su interior?Este año, además del Bicentenario de la ciudad de Villa Nueva, se llevará adelante un nuevo aniversario (triste para muchos).
El mismo tiene que ver con el cierre definitivo del Instituto Secundario “Pío Rosa Ceballos”.
La institución ubicada sobre calle San Martín -frente a la plaza-, que fue señera debido a su antigüedad, había sido fundada en los años 60 (más precisamente, en 1962) con una impronta católica, dada su ubicación: a la derecha de la parroquia Nuestra Señora del Rosario y dependiente del Obispado de Villa María.
Hoy, donde en otros tiempos ingresaban los alumnos, se ubica la secretaria de la parroquia, que cada mañana abre sus puertas.
Al ingresar al edificio, tras la primera puerta, el semblante cambió, y cambió mucho. Es que promediando los 2000 se llevó adelante una intervención en su edificio, con el fin de separarlo directamente de la iglesia. Por esta razón, la tradicional escalera por la que ascendían los alumnos fue modificada, y muchas de sus habitaciones, reutilizadas para convertirse en pequeños departamentos u oficinas.
El patio, por su parte, sigue intacto. Desde la vieja cancha de básquet puede verse la ventana de lo que en su momento fue el laboratorio, como así también se contempla el escenario, que da espaldas a la iglesia, donde nació el Festival del Vino y la Amistad que en su momento forjó el padre Pepe Luque.
Algunos viejos murales y otras pinturas conviven con edificaciones de los Boys Scouts, que realizan adelante sus tareas en dicho sitio, que también tiene ingreso por calle Deán Funes (donde funciona también el espacio de Cáritas).
Las promociones, hasta hace poco tiempo, siguieron reuniéndose y recordando viejas historias. Es que el recuerdo de “el Pío”, como todos llaman al espacio, sigue encendido y es imposible no emocionarse al momento de rememorar ese timbre que sonó durante tantos años y que en algún momento sonó por última vez..., pero nadie lo sabía.
En diciembre de 2001, a la par de la crisis económica y social que atravesaba todo el país, Villa Nueva recibió la noticia de que tal escuela cerraba sus puertas. “Sus aulas no eran suficientes para la gran cantidad de alumnos que iban llegando a una ciudad en continuo crecimiento”, dicen algunas voces.
A pesar de algunas “luchas” por seguir habitando tal espacio, los alumnos que albergaba dicha institución debieron mudarse a la naciente escuela provincial “Manuel Belgrano”, denominada en aquel momento IPEM 322 (hoy IPET 322), que se encuentra en la esquina de Lima y Rivadavia.
En sus pasillos, y tras las viejas puertas de hierro, aún uno puede imaginarse un patio repleto, un espacio compartido y aquellas fiestas del Día del Estudiante y Día de la Primavera, donde todos los alumnos se juntaban para celebrar la juventud (divino tesoro).
Los pisos, en algunas salas, siguen igual: baldosas negras con detalles blancos y rayas de sillas y bancos que se fueron moviendo de un lado al otro.
Hay murales aún en sus patios, que representan la llegada de Cristóbal Colón a América, algo hoy anacrónico, dado que ya no se habla de descubrimiento ni de Día de la Raza. Pero ahí está la historia, hablando, con la Niña, la Pinta y la Santa María surcando las aguas del océano Atlántico.
Un dato no menor es que el Instituto Pío R. Ceballos lleva ese nombre como homenaje, precisamente, a quien fuera uno de los primeros educadores que tuvo la zona, Pío Rosa Ceballos, padre de Mariano Pío Ceballos, otro nombre destacado en la historia de Villa Nueva.
CASUALES 2001
En diciembre de 2001, el Instituto Pío Ceballos cerró sus puertas definitivamente.
A partir de ese momento, muchos estudiantes debieron culminar sus estudios secundarios en una escuela que estaba naciendo: el IPEM 322 Manuel Belgrano.
Aun así, los alumnos de “el Pío” no se olvidan de sus raíces y se siguen reuniendo para celebrar las Bodas de Plata o de Oro de sus promociones.
